Criptoactivos, monedas virtuales, criptomonedas y activos criptográficos (SEGUNDA PARTE)

Criptoactivos, monedas virtuales, criptomonedas y activos criptográficos (SEGUNDA PARTE)

Protocolo Tecnológico

El protocolo de una moneda digital es un software específico. Es un código de programación que contiene el diseño y estructura del sistema de la moneda digital- ya sea una criptomoneda o una stablecoins-. En este se programa las reglas de cómo se van a interconectar e intercambiar la información los participantes. Esta formulado en el lenguaje informático de la programación.

El protocolo prevé el código fuente (la arquitectura de la moneda digital) y el software que se utilizará por los equipos informáticos para comunicarse entre sí.

Es decir, es un código fuente informático que especifica, en lenguaje técnico, la forma en que podrán efectuarse las transacciones (procesamiento, verificación, etc.) y como opera el intercambio de información que se hace a través de aquel.

Otra de las cuestiones previstas en el protocolo es la cantidad de monedas que se van a extraer o crear. La mayoría de las monedas digitales tienen prevista una cantidad finita de emisión.

En el caso del bitcoin, su protocolo está diseñado originalmente para permitir una cantidad máxima de 21 millones de unidades. Todavía no se ha alcanzado ese tipo máximo, pero, cuando ello ocurra, no podrán crearse nuevas unidades. En cambio, por el momento, en la plataforma ETHEREUM, en el protocolo original, no se limita la emisión máxima.

La finalidad de limitar o fijar la forma de suministro de una moneda digital tiene que ver con evitar, mediante el diseño del software, que su valor pueda depreciarse. Como el valor depende de la oferta y demanda que se efectúe en el mercado de las criptomonedas (criptomercado), para que tenga valor comercial, tiene que asegurarse cierta escasez o limitación del producto. De esta manera, al ser un bien finito, lo convierta el recurso no renovable. En el caso de las monedas digitales emitidas por privados, su valor no depende de políticas financiaras estatales ‒sumado en el caso de las criptomonedas‒, a la descentralización en la gestión y que su valor no este respaldado en otro activo financiero hace que necesariamente tenga que ser limitada su cantidad. Es por esto que, generalmente, la cantidad máxima de unidades a producir se fija en el protocolo.

Es protocolo puede ser modificado por el consenso de los nodos que participan en el sistema. Los motivos de su actualización pueden ser varios, por ejemplo, correcciones para mejorar la seguridad del software, agregar nuevas funcionalidades o cuando se detecta una brecha de seguridad para anular las transacciones ocurridas en el periodo de tiempo comprometido. En tal caso, una vez que es actualizado el protocolo, rige esa nueva versión- UPGRADE que se denomina BIFURCACION SUAVE- y que debe ser atacada por todos los participantes.

Cuando hay disidencias, generalmente se dan casos de BIRFUCACIONES DURAS O HARD FORK, con creación de nuevas criptomonedas. Esto es así porque convive de manera paralela la versión anterior del protocolo con una versión nueva, pero, divididas entre sí, no hay comunicación entre ambos protocolos. Comúnmente, la nueva versión del protocolo HEREDA, las transacciones históricas, pero, a partir de ese momento, cada una tiene su propio historial de transacciones.

Fuente de la imagen: delitosfinancieros.org

Como ninguna entidad central puede controlar el sistema y no hay una autoridad que decida o apruebe las transacciones, todo se hace a partir del consenso; esto hace a la esencia misma de las criptomonedas. Sus características son la descentralización y la democratización en el uso y participación en la red del sistema. Por eso, para validar las operaciones, ése mecanismo de consenso se logra a través de los parámetros prefijados por el software de la criptomoneda.

El protocolo es troncal; determina y garantiza el funcionamiento del sistema. Además de las cuestiones mencionadas, prevé varias técnicas como, por ejemplo, el tamaño de los archivos, el tiempo de bloque, la velocidad, la cantidad de extracción o emisión de las criptomonedas nativas del sistema, la recompensa por el bloque, el ajuste de la dificultad, etc.

TECNOLOGIA BLOCKCHAIN Y CRIPTOMONEDAS.

Decíamos antes que el bitcoin es un sistema digital, porque se trata de la primera blockchain. La criptomoneda bitcoin fue creada bajo una tecnología de encriptación, es decir, utiliza un sistema de cifrado seguro (criptografía fuerte) y con esta surge también la tecnología conocida por su nombre en inglés como blockchain, cuya traducción al español seria cadena de bloques.

Se denomina así porque blockchain es una estructura de datos en la que la información contenida se agrupa en conjuntos (bloques), que se van uniendo en forma similar a cadenas, ya que cada bloque es un eslabón, al que se le va añadiendo los sucesivos bloques, que a su vez contienen información ‒metadatos‒ relativas al otro bloque anterior y que se unen en una línea temporal o cronológica utilizando técnicas criptográficas.

De este modo, la información contenida en un bloque solo puede ser rechazada o editada modificando todos los bloques posteriores. La blockchain es, en sí, una base de datos compartida, que funciona como un libro contable para el registro de las operaciones efectuadas con la criptomonedas.

Este sistema de tecnología blockchain es inherente al sistema bitcoin: surge con esa criptomoneda. También es utilizado por la mayoría de las alcoins, stablecoins, aunque hoy ya no es exclusiva de las criptomonedas, sino que ha ido extendiéndose su uso para otros fines en los que se requiere seguridad para la transmisión de los datos. Como ejemplo podemos citar a los contratos inteligentes, y las plataformas para ofrecer servicios fintech por sus diferentes verticales y también en algunos sistemas de reparto para regalías de derecho de autor.

Con el sistema de encriptación que utiliza blockchain, se va creando una cadena de bloques que se unen cronológicamente con un sello de tiempo (timestamping). Todo este proceso se lleva a cabo por medio de funciones criptográficas denominadas hash, con la que se genera un código criptográfico (algoritmo matemático) asociado a dicho documento, que no es otra cosa que una firma criptográfica que cierra cada bloque. En cada bloque se almacena la información relacionada con cada una de las transacciones efectuadas.

Si tuviéramos que definir el hash a partir de un lenguaje un poco más amigable, diríamos que es el sello identificador que le da una identidad propia a cada bloque; cumpliría las mismas funciones de una huella dactilar para las personas en lo que hace a la identificación informática de cada bloque y garantiza la imposibilidad de modificarlo. Es decir, es una huella digital que la hace única, irrepetible e inmutable.

De esta manera, todos los bloques que conforman la cadena tienen el hash del bloque anterior, y cada bloque se agrega de manera que quedan ordenados de forma cronológica en la cadena, por cuanto encuentran su referencia en el bloque anterior. Esto funciona como el ADN que los identifica y los hermana en el enganche con el siguiente bloque. Así, solamente los bloques que contienen un hash valido- que sea coherente con el algoritmo anterior- son introducidos en la cadena. Por cuanto el siguiente bloque se abre con ese hash del anterior. De esta forma, se certifica que la información que se ha encriptado no se ha manipulado. Cada nuevo bloque se agrega al final de la blockchain.

El blockchain como libro de registro contable de operaciones es público. Cada usuario puede comprobar cada una de las transacciones y verificar si realmente ha sido efectuada y validada. Cualquiera puede ver si los fondos existen y se transfirieron de una dirección a otra. Esa base de datos tiene la particularidad de ser compartida online.

Las transacciones efectuadas con criptomonedas con sistema de registro blockchain se incorporan en primer lugar en uno de los equipos participantes o nodo, y luego se va transmitiendo esa nueva cadena al resto de nodos conectados en el sistema.  Cada una de las transacciones se denomina confirmación. A mayor número de nodos, mayor es la dificultad de poder modificar esta cadena de bloques y, por lo tanto, más difícil es que un agente externo modifique las transacciones. El motivo radica en cuanto en una de las copias se observe una alteración de la cadena, ésta será rechazada por el resto de los nodos. Por lo tanto, a mayor descentralización, mayor será la inalterabilidad de las transacciones realizadas. En rigor técnico, solo los denominados nodos completos son los que resguardan una copia de la cadena de bloques.

Son los mismos participantes del sistema los que controlan y validan las transacciones. Cada nodo es un equipo informático que se conecta a la red peer- to-peer (P2P) de la criptomoneda a la que pertenece. Esto les permite comunicarse entre sí e intercambiar información. En el proceso no existen servidores centrales. En la siguiente entrega hablaremos sobre la tecnología de contabilidad distribuida.

 

Alfonso Dos Santos Heisecke