De Milán a Paraguay

De Milán a Paraguay

Los arquitectos italianos constituyeron la base fundamental de la arquitectura en nuestro país. Varias obras patrimoniales que en la actualidad podemos observar en la urbe asuncena, fueron diseñadas y construidas por estos.

En esta ocasión, vamos a conocer a algunos de ellos que, tienen una peculiaridad en común: La ciudad de Milán. 

Dentro del contingente de arquitectos italianos que formaron parte las misiones Jesuitas, podemos citar a Bianchi, Bressanelli y Prímoli, sin embargo solo los dos últimos citados, trabajaron en nuestro país. Ambos eran oriundos de la ciudad de Milán.

Bressanelli trabajó en la ciudad de Encarnación entre los años 1718 y 1725, en donde fue participe de las obras en el templo Santa Rosa. Paralelamente a su labor como arquitecto, se destacó en otras áreas como por ejemplo, la escultura.

Por su parte, Juan Bautista Prímoli, ingresó al Paraguay en 1716. Junto a los hermanos jesuitas de origen español, José Grimau y Antonio Rivera, erigieron los templos de Santa Rosa, Santiago y Jesús.

Años más tarde, Don Carlos A. López contrató a otro arquitecto que casualmente también era milanés: Alessandro Ravizza. Entre las obras que tuvo a su cargo, podemos citar las del Oratorio, del Teatro, del Club Nacional, la reforma de la antigua aduana y los palacios de los hermanos Venancio y Benigno López.

Otro de los arquitectos milaneses que llegaron a nuestro país fue Juan Colombo, que llegó al Paraguay con apenas 22 años. Formó parte del ejército al servicio de López y una vez culminada la contienda bélica, se asentó en Asunción y se asoció a su compatriota José Pelozzi, con quien trabajó en la culminación y decorado del Hotel Hispano – Americano, que anteriormente era el palacio de Benigno López.

Además elaboró el diseño de la columna conmemorativa a la constitución del 70´, las refacciones en el Palacio de Gobierno, la policía y algunos cuarteles. Sin embargo su obra cumbre fue, sin dudas, la elaboración de los planos y la construcción de la Iglesia de la Encarnación.

En el año 1889, el anterior templo de la Encarnación que en aquel entonces estaba ubicado la Loma Cabará, fue consumido en llamas. Conmovido por la tragedia, Colombo ofreció sus servicios de manera gratuita y de esta manera elaboró el plano original.

Por circunstancias de la vida, Colombo no pudo terminar la obra, ya que el 22 de setiembre de 1902 falleció y el proyecto quedó inconcluso. En 1992, la iglesia fue declarada Monumento Histórico Nacional.

Referencias:

  • “Postales de la Asunción de Antaño”. Jorge Rubiani. Pag. 414. Editorial Intercontinental (2002)

Héctor Giménez

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