El Parlante

Periódico Académico de Divulgación, Ciencia & Tecnología y Opinión de la Realidad Nacional, con óptica universitaria y patriótica.

Astronomía Curiosidades Ingeniería Espacial

Formas de desviar un asteroide

El remolcador gravitatorio

El remolcador gravitatorio básicamente, consiste en usar la fuerza de atracción gravitatoria que la nave causa sobre el asteroide para desviarlo de su órbita.

La nave usaría motores iónicos para mantenerse siempre a la misma distancia del astro y de esta forma el asteroide desviaría muy lentamente su trayectoria.

NASA/JPL-Caltech

Aunque parezca una locura, es una idea totalmente viable.

(P. Carril/ESA)

Por ejemplo, para desviar un asteroide similar al Apophis (de unos 320 metros de diámetro), una nave de varias toneladas situada a 1,5 veces el radio del asteroide y dotada de motores iónicos con un empuje de solamente 100 milinewtons podría impartir una Delta-V de 0,000037 cm/s al año, una cifra infinitesimal, pero suficiente para evitar una colisión con la Tierra si se efectúa con varios años de antelación.

Además, la efectividad del remolcador gravitatorio no depende de la forma, composición o rotación del cuerpo, de ahí su ventaja. Por supuesto, cuanto más masivo sea el asteroide, más tiempo necesitaremos para cambiar la órbita, pero este inconveniente es extensible a cualquier método.

El remolcador convencional

NASA / JPL / Caltech.

Si descubrimos a nuestro asteroide asesino con suficiente antelación, una leve desviación de su órbita permitiría evitar que colisionase con nuestro planeta. En este caso, no es necesario usar armas nucleares y bastaría con “empujar” al asteroide fuera de su trayectoria.

La nave aterrizaría sobre el astro -bueno, más bien se “acoplaría” y utilizaría sus motores para cambiar la órbita. Puesto que en este escenario nos sobra el tiempo, podemos emplear sistemas de propulsión iónica, con una elevadísima eficiencia (es decir, alto impulso específico) para nuestra tarea.

Créditos de la imagen: Dan Durda (FIAAAB612 Foundation).

El empuje proporcionado por este sistema es casi despreciable, pero los motores iónicos son capaces de funcionar durante meses o años de forma continua creando un efecto acumulativo más que apreciable.

El inconveniente principal de este sistema es que la nave debería aterrizar cerca de los polos del asteroide para que la dirección del vector del empuje se mantenga constante.

Vaporizando la superficie

La idea es muy simple, enviar una sonda con espejos que concentrarían la luz del sol en un punto sobre el asteroide, esto vaporizaría una parte de la superficie del asteroide que se alejaría a gran velocidad actuando como si de un propulsor se tratase.

Este método, que no necesita más que de la luz solar, sería mucho más efectivo en aquellos asteroides compuestos por una gran cantidad de elementos volátiles que se vaporizarían mucho más fácilmente.

Ablación láser

En los últimos años se ha popularizado el método de ablación por láser, en el cual un rayo láser (o de partículas) se utiliza para producir un chorro que mueva el asteroide.

El mismo ha sido estudiado en profundidad y se presenta como una importante opción si se descubre el asteroide mucho tiempo antes del impacto.

La energía para alimentar al conjunto de láseres la proveerán dos o más enormes paneles solares. Esta es una de las técnicas más maduras propuestas para desviar asteroides.

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