La desaparición del Mars Observer

La desaparición del Mars Observer

El 21 de agosto de 1993 la sonda Mars Observer de la NASA desapareció sin dejar rastro a pocos días de entrar en órbita de Marte.

Aunque no fue el primer fracaso de una misión norteamericana para el estudio de Marte, si fue el más importante que había tenido lugar hasta la fecha.

La Mars Observer era la primera sonda que mandaba la NASA al planeta rojo después de 17 años y se perdió en medio del espacio interplanetario sin motivo aparente.

La investigación posterior encontró que la causa más probable de la pérdida de la Mars Observer fue una fuga de oxidante en el sistema de presurización. Posiblemente, el tetróxido de nitrógeno se filtró desde el tanque donde se almacenaba hasta las líneas de presurización durante los once meses de exposición al frío del espacio por culpa de una válvula defectuosa.

Cuando las válvulas pirotécnicas se abrieron, el tetróxido se mezcló con la hidrazina en las líneas de conducción, causando una explosión de potencia indeterminada, pero lo suficiente para que la nave perdiese el control.

Aunque esta es la causa más probable, la investigación no descartó un fallo del sistema de alimentación eléctrica o del sistema de comunicaciones entre otros posibles motivos.

Representación artística del Mars Observer. NASA

La pérdida de la Mars Observer supuso un auténtico desastre para el programa de exploración marciana. Se trataba la primera pérdida de una sonda marciana de la NASA en 23 años, desde el fracaso de la Mariner 8 en 1971.

Con un presupuesto original de 212 millones de dólares, la misión que debía ser el nuevo paradigma de las sondas de bajo coste de la NASA había alcanzado una factura final de 813 millones (cierto es que en gran parte por culpa del accidente del Challenger).

La investigación había revelado además controles de calidad deficientes y una cultura de seguridad bastante relajada en todo el proyecto.

Pedro Francisco Acosta Melo