Lluvias meteóricas

Lluvias meteóricas

Cada vez que un cometa de período corto (los que quedan capturados en órbita en el Sistema Solar) da una vuelta al Sol, libera polvo que, poco a poco se distribuye por toda la órbita y deja tras de sí una estela de polvo por el Sistema Solar.

A medida que la Tierra recorre su propia órbita alrededor del Sol, atraviesa esa estela y “barre” algunas de esas partículas restantes del cometa o asteroide. Estas se precipitan a la atmósfera, donde se incineran y dejan un rastro meteórico o estrella fugaz. Casi todas las noches se ven varios rastros meteóricos dejados por meteoros esporádicos.

Varias veces al año, la Tierra atraviesa una corriente de polvo específicamente rica y entonces se produce lo que denominamos una lluvia de estrellas, o corriente  meteórica, que parece radiar desde un punto del cielo denominado radiante. Cada lluvia recibe el nombre de la constelación en la que radica el radiante.

En ocasiones, la Tierra atraviesa un lugar de la órbita de un cometa próximo a la posición real del cometa. Entonces surge la ocasión de contemplar una tormenta de meteoros, durante las cuales se pueden observar hasta 100 meteoros o más por hora con buenas condiciones de observación como ser: cielo oscuro, cielo despejado y una altura apropiada de la constelación donde aparentemente se originan. A continuación mencionamos las más importante lluvias  de meteoros para estos últimos meses del año:

Las Táuridas del Sur

Una estrella fugaz cruza el cielo sobre Salgotarjan (Hungría) el pasado agosto – efe. Fuente Imagen: https://www.abc.es/ciencia/20141102/abci-llegan-tauridas-hermanas-pobres-201411021226.html


Las Táuridas del Sur (y las del Norte)  son lluvias muy abiertas y dispersas. Esto les da una larga duración (desde el 25 de septiembre y hasta el 25 de noviembre) pero usualmente no tienen más de 7 meteoros por hora, aún durante el punto máximo que será la noche del 4 y la madrugada del 5 de noviembre.

Esta lluvia es causada por restos del cometa Encke, y suele llamarse “Bolas de fuego de Halloween”, dado que es apreciable cerca de la fecha de Noche de Brujas.

La puesta de la Luna creciente al anochecer dejará un cielo oscuro para observar las Táuridas del Sur.

Las Táuridas del Norte

Esta lluvia es de larga duración (desde el 12 de octubre hasta el 2 de diciembre) pero al mismo tiempo bastante modesto. El número promedio es de alrededor de 7 meteoros por hora y típicamente llegan a su punto máximo el 12 de noviembre alrededor de las 2 de la mañana cuando la constelación de Tauro se encuentra en lo alto del cielo.

Este año, una Luna creciente delgada no subirá hasta la madrugada, dejando una noche oscura para observar algunos meteoros.

Las Leónidas


Representación artística de las Leónidas de 1833, (derecha) y 1866 (izquierda).
Fuente Imagen: https://es.wikipedia.org/wiki/Le%C3%B3nidas_(astronom%C3%ADa)#/media/File:Leonidas_sigloXIX.jpg

Históricamente, las Leónidas han producido varias de las lluvias de estrellas más espectaculares de la historia, con miles de meteoros por hora. Estas tormentas ocasionalmente recurren en ciclos de 33 o 34 años y tienen su origen en el cometa  Tempel – Tuttle. Este año su punto máximo será el  17 de  noviembre y se estima un promedio entre 10 y 15 meteoros por hora.

Las Leónidas son más espectaculares al pasar la medianoche, alcanzando su punto máximo justo antes del amanecer

Las Gemínidas

Gemínidas del 2009, vistas desde San Francisco, California. Fuente Imagen: https://es.wikipedia.org/wiki/Gem%C3%ADnidas#/media/File:Geminid_121407_1.jpg


Las Gemínidas son el último gran show del año, produciendo hasta 50 meteoros por hora. Como regla general, las Perseidas de agosto o las Gemínidas de diciembre suelen ser las lluvias más prolíficas del año.

El origen de las Gemínidas es el asteroide cercano a la Tierra 3200 Faetón, lo que demuestra que no solo los cometas originan las lluvias meteóricas. Todos los años, a mediados del mes de diciembre, la Tierra atraviesa una corriente de escombros polvorientos provenientes de este asteroide.

A diferencia de muchas lluvias de estrellas, las Gemínidas pueden ser vistas a partir de las 9 o 10 de la noche. Los mejores tiempos para observar a estos brillantes y no tan veloces meteoros serán a partir de la medianoche del 14 y 15 de diciembre. Este año, la Luna nueva garantiza un buen “show” ya que permitirá un cielo oscuro en esa zona.

Para poder observar debemos escoger un lugar de observación oscuro, observar hacia la zona del cielo donde se encuentra la constelación que da el nombre de la lluvia y ser pacientes, no es necesario utilizar telescopios ni binoculares.

¡Que tengan buenos cielos para la observación!

 Por Juan Carlos Cabral Figueredo

Sociedad de Estudios Astronómicos (S.E.A.)

El Parlante