¿Por qué es tan difícil el viaje interestelar?

¿Por qué es tan difícil el viaje interestelar?

A todos nos gustaría decir que es posible llevar a cabo una misión a la estrella más cercana con una duración de veinte o treinta años. Mucho tiempo, sí, pero inferior a la vida media de un ser humano. Nos gustaría decirlo, pero estaríamos mintiendo. El viaje interestelar es realmente difícil, una hazaña propia de especies realmente evolucionadas y no aptas para pequeños simios agresivos con aires de grandeza. Pero ¿Qué es lo que hace al viaje interestelar tan difícil? Entre otras cosas lo siguiente:

Distancias estelares

El principal desafío para los viajes interestelares son las grandes distancias que hay que cubrir. Esto significa que son necesarios una velocidad muy grande y / o un tiempo de viaje muy largo. El tiempo que le lleva a la mayoría de los métodos de propulsión «realistas» van desde décadas hasta milenios. De ahí que una nave interestelar estaría mucho más expuesta a los peligros del espacio que una nave interplanetaria, incluyendo la exposición al vacío, la radiación, la ingravidez y los micro-meteoritos. Todo esto hace difícil un vuelo tripulado a las estrellas.

Energía requerida

Un factor importante que hace al vuelo interestelar tan difícil es la energía que debe suministrarse para obtener un tiempo de viaje razonable. 

La velocidad para un viaje tripulado o robótico que dure alrededor de unas pocas décadas, incluso a la estrella más cercana se encuentra a un nivel de demanda energética miles de veces mayor a las de los vehículos espaciales actuales. Se ha estimado que para acelerar una tonelada a una décima parte de la velocidad de la luz se necesitaría 4,4 x 10^17 J de energía. Para hacerlo más difícil toda esa energía se debe llevar en la nave, ya que en el frio vacio entre las estrellas los paneles solares no funcionan lejos del sol o de otras estrellas.

Medio Interestelar

Un problema importante al estar viajando a velocidades extremadamente altas es que el gas y polvo interestelar pueden causar grandes daños a una nave, debido a las altas velocidades relativas y las grandes energías cinéticas involucradas.

Se han propuesto diferentes métodos de blindaje para atenuar este problema. Los objetos más grandes, como granos de polvo macroscópicos, son mucho más raros pero su poder destructivo seria mucho mayor.

Comunicaciones

Debido a que las ondas electromagnéticas no pueden viajar más rápido que la luz, la transmisión de datos interestelares es todo un problema. Incluso en la estrella más cercana, los datos enviados desde allí por una sonda tardan más de 4 años en llegar a la tierra haciendo imposible el control de la nave desde nuestro planeta. Dicha sonda deberá actuar de forma totalmente automática, claro una misión tripulada podrá actuar inmediatamente a sus observaciones.

La comunicación interestelar es un verdadero problema, la sonda podría llegar a su destino, realizar sus observaciones y transmitir sus datos a la tierra, pero no hay garantías que estos lleguen a nuestro planeta, dada la distancia extrema.

El tiempo de viaje

Incluso con los sistemas más avanzados disponibles en la actualidad un viaje a las estrellas más cercanas llevaría varias décadas o siglos, lo que dificultaría un vuelo tripulado. Este dilatado tiempo de viaje limita la cantidad de estrellas que podríamos visitar a solo las más cercanas ya que destinos más lejanos implicarían lapsos de tiempo demasiado grandes. Se ha dicho que si una misión interestelar tripulada no puede ser realizada en menos de 50 años, no debería realizarse en absoluto.

Estas son, a grandes rasgos, las principales dificultades a las que se enfrentan los viajeros estelares. Una empresa de tal magnitud estaría dentro de nuestras capacidades tecnológicas, al menos en teoría, pero debido al gran esfuerzo requerido no es probable que la humanidad intente un viaje a las estrellas en un futuro próximo, a menos que se produzcan avances significativos.

Imagen: Fotograma de “2001: una odisea del espacio”.

Pedro Francisco Acosta Melo

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