Prototipo de rover «mecánico» venusino.

Prototipo de rover «mecánico» venusino.

La NASA nunca ha enviado un rover a Venus, por una buena razón. La temperatura de la superficie del planeta es muy alta, las computadoras, cámaras y sensores no pueden funcionar. 

Dado que ningún dispositivo digital podría sobrevivir el tiempo suficiente para recolectar cantidades significativas de datos en Venus (y mucho menos transmitirlo a la Tierra), los científicos saben muy poco sobre nuestro planeta vecino.

¿Qué podemos hacer? Pues disminuir o incluso prescindir de la delicada electrónica. Entonces, ¿Cómo se diseña un robot parcial o totalmente mecánico que podría sobrevivir a las condiciones de Venus?

Una solución es usar el viento y la ingeniería mecánica. Utilizando una turbina eólica podría desplazarse por la superficie del planeta y obtener datos acerca de su entorno. 

Comparación de Venus con la Tierra.

Este rover y otros de su tipo básicamente son autómatas, un tipo de computadora mecánica que, a diferencia de las computadoras electrónicas, usa una serie de engranajes y pasadores diseñados de manera similar a los transistores, con compuertas lógicas que se abren y cierran en función de si se cumplen ciertas condiciones.

El concepto de rover venusino ‘mecánico’ recientemente fue elegido para ser desarrollado a través por la oficina de Conceptos Avanzados e Innovadores de la NASA (NIAC). Durante los próximos dos años los científicos de NIAC deben averiguar hasta que punto la tecnología «mecánica» podría ayudar a explorar el hostil vecino de la tierra. 

La multisonda Pioneer-Venus con su orbitador principal y las tres sondas atmosféricas (recreación).

Incluso si el rover no va muy lejos, las lecciones aprendidas serán vitales a la hora de planificar una misión a Venus.

Imagen de la superficie de Venus obtenida por radar por la sonda Magallanes.


Pedro Francisco Acosta Melo