¿El cine que viene?

¿El cine que viene?

La evolución del cine en cuanto a tecnología es innegable. Un sinfín de producciones con todo tipo de efectos correspondientes a la “demanda popular” acaparan las carteleras meses tras meses, de igual manera la difusión ha sufrido un cambio drástico que afecta la aceptación del contenido en sí de un film con potencial, ¿por qué?

Varios factores son influyentes, como ejemplo lo económico, las salas son cada vez más modernas, por lo tanto, menos accesibles a medida que pasa el tiempo, la mayoría no pueden disfrutar de un estreno debido al elevado costo, pero aquellos que sí acceden a disfrutar de una cinta, ¿la disfrutan verdaderamente?, o ¿van por los asientos que vibran de acuerdo a los sonidos de la película?, aquellos que anuncian una atmósfera más “realista”, o los pintorescos espacios dedicados a alimentos que bien podrían cubrir ¡los 3 recomendados en un solo día!, el enfoque está en la experiencia exterior, no necesariamente en apreciar el séptimo arte.

Hot Tube Cinema, Londres. Fuente: Hot Tube Cinema

En el Paraguay el cine comenzó de la manera más humilde posible, los espectadores llevaban sus propias butacas a las funciones ofrecidas en el centro de Asunción, a un precio de 10 guaraníes, la primera función era la película “secundaria” y la segunda, era la esperada por todos, y a pesar de las condiciones, todo estaba centrado en la pantalla, en los actores y la forma en que representaban sus roles, y si bien el contexto histórico es diferente, ¿no sería ideal volver a ese tiempo?, en el que la película era lo que contaba y no cuántas veces vibra la silla en la que estás sentado durante la presentación.

Otros de los tópicos que se hace constante en cuanto a la no suficiente valoración del cine moderno y su aceptación pública en general, es la facilidad del acceso a prácticamente cualquier material cinematográfico a través de internet, cambiando el idioma de un Smartphone de acuerdo al original de la cinta o habilitando los subtítulos en una página web (por lo general también se encuentran en paquetes descargables).

Newport Ultra Cinema, ciudad de Newport. Fuente: guide-manila.com

Con todas estas herramientas y más, una persona promedio tiene la oportunidad de acceder a estrenos mundiales, trabajos independientes, cortometrajes y hasta grabaciones de post y pre-producción de directores reconocidos en la industria, ¿anuncia esto la pérdida de popularidad o muerte del cine?

El ejemplo más recurrente para estos tiempos es el de la plataforma digital Netflix que ofrece por un pequeño “paquete” mensual, “el mínimo”, un abanico de posibilidades entre películas y series producidas por este gigante multimedia.

Teniendo en cuenta que la historia del cine va de la mano con sus avances y su tecnología, es evidente que la respuesta es no, y aquí se hace protagonista la astucia de los creadores y directores, lo virtual hay que saber utilizarlo para que no se apodere de una producción que “no posee” ese objetivo.

Bijou Theater, Bridgeport. Fuente: The Bijou Theatre

En ocasiones los films ya exploran el ámbito digital de manera “amistosa”, creando versiones online con los derechos correspondientes pero con un precio no del todo módico, quizás con la intención de la inclusión de este medio o de mantener a flote una producción exhaustiva, que llegue al público independientemente del canal, y es en cierto modo, sea valido ya que la esencia y el mensaje son los componentes principales que mantienen el cine desde sus comienzos. ***

http://nuestrafisicaiut.blogspot.com/
2010/04/funcionamiento-del-cine-3d.html

Sin embargo. no son necesariamente valorados por una cierta parte de las nuevas generaciones, existe aquel grupo que apuesta a sentir la emoción y sumar a su haber la experiencia de una película en el cine, por lo que la pantalla grande no perderá su alma genuina, pero tampoco se puede garantizar una longevidad intacta a su principal propósito.

Nota del editor:

*** Grandes exponentes del cine mudo encendidamente, se mostraron contrarios a la introducción de la nueva tecnología en el cine, en su momento. Pero otros, entendieron que había que «aggiornarse» a los tiempos y construir a partir de allí, el nuevo tesoro cinematográfico. Los que no siguieron el camino del progreso tuvieron muchos problemas para acostumbrarse al cambio reciente.

Jennifer Ramírez

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