El Parlante

Periódico Académico de Divulgación, Ciencia & Tecnología y Opinión de la Realidad Nacional, con óptica universitaria y patriótica.

Cine Segunda Guerra Mundial

El Día Más Largo de la Historia

Es evidente que el paso del tiempo nos demuestra que las primeras entregas bélicas sobre la Segunda Guerra Mundial han sido posibles gracias a la colaboración de varios frentes. En ese sentido, más de un centenar de megaproyectos del séptimo arte han recreado batallas cruciales de la historia, entre ellos, pertenecientes a la Segunda Guerra Mundial.

Sean Connery y Norman Rossington.

Las cintas que expusieron la victoria aliada sobre el Tercer Reich, solamente pueden ser posibles mediante la co – participación activa de los aliados y enemigos, ya que de otra forma, sería imposible retratar detalladamente los eventos que marcaron una de las generaciones más golpeadas por la fortuna adversa.

Sean Connery y Norman Rossington.

Desde el avance de la disneylización y los superhéroes, el valor que se le otorga a los seres humanos que realmente participaron en las guerras, cada vez desciende más y más, hasta el punto de considerar, volcarnos a la filmación de escenas bélicas como fruto de una posición civil e ideológica contraria a la contemporaneidad, tildando todo movimiento audiovisual que abarque este punto crucial de la vida de las civilizaciones a lo largo de la historia como sub-normal o poco menos que retrógrado.

Tom Tryon.

Ciertamente, se hicieron muchas películas sobre el desembarco del Día D, la invasión aliada de Normandía, y en este aspecto, una de las más famosas es sin lugar a dudas, no sólo por su calidad y producción, sino por su veracidad, “Rescatando al Soldado Ryan – Saving Private Ryan” (1998), de Steven Spielberg, realizada 54 años después de esa aciaga fecha que marcó la historia de la humanidad, aunque evidentemente con ese ligero toque nacionalista estadounidense que no debe faltar en las producciones de Hollywood, donde los aliados son los buenos de la película y los alemanes, por malos, indefectiblemente deben perder como perdieron.

Henry Fonda.

Pero nadie se acuerda, de la primera superproducción que realizara la 20th Century Fox, la cual se filmó solamente 18 años después del desembarco. Estamos hablando de “El día más largo – The Longest Day (1962), con la memoria todavía viva de ese cruel e infausto enfrentamiento.

La misma se basó en el libro de Cornelius Ryan “The Longest Day” (1959) y contó con su impecable colaboración para el guión de la película. ¿Coincidencia? Pero el apellido Ryan acompaña a estas dos entregas.

John Wayne y Steve Forrest.

Lo singular de “El día más largo” es que varios de los actores famosos y aún, los extras, actuaron activamente en la Segunda Guerra Mundial, y habían luchado en Francia tanto a nivel de las batallas, como en el escritorio pacífico del ruedo bélico, durante los días que duró la invasión, además, algunos tuvieron el ofrecimiento de actuar conforme a sus respectivos roles en la guerra, como diríamos: presentarse en su ser “más joven”.

Paul Hartmann

Los directores, fueron cinco en total Ken Annakin, británico encargado de los episodios exteriores, Andrew Marton, americano de los episodios exteriores, Bernhard Wicki, encargado de los episodios alemanes, Gerd Oswald, responsable de las escenas de paracaidismo en Sainte-Mère-Église y Darryl F. Zanuck de varias escenas interiores (Estos dos últimos no salieron en los créditos).

Peter van Eyck

Los mismos, con los productores entendieron la necesidad de no sólo mostrar el lado aliado de la contienda, ya que supusieron muy bien para la época en que empezaron a filmar, que no tendría verosimilitud ni rigor histórico, preparar una superproducción donde los alemanes hablen en inglés (cosa muy normal para el cine actual), y no se limitaron tampoco a contratar tanto para la actuación de varias escenas o hacer de asesores de la contienda a veteranos norteamericanos o británicos, sino que también volcaron su atención en lo que los veteranos alemanes podrían decir sobre esta batalla épica del mundo moderno.

Karl John y Dietmar Schönherr

Imagínense lo que pensó el que fuera el comandante en jefe de las fuerzas aliadas, Dwight Eisenhower cuando le propusieron acercarse a la producción para que hiciera de él mismo, cosa que finalmente no pudo realizarse, debido en gran parte, no a la voluntad de Einsenhower, (muy interesado en participar) sino a su avanzada edad, ya que había envejecido para el rol en mucha diferencia con su pasado reciente durante el trascurso de la guerra.

Roddy McDowall 

Los directores deseaban realizar un filme bien estructura en cuanto a su autenticidad por lo que decidieron filmar las escenas de batalla de tal forma a que parecieran lo más reales posibles, los asesores y actores también tomaron la responsabilidad en sus manos para que esa autenticidad se consiga. En este sentido, por citar un caso, Richard Todd, que interpretó al Mayor Howard en el film, en realidad relevó al Mayor Howard en la vida real en el famoso Puente Pegasus, retratando de esta forma con fina severidad a personajes históricos que participaron y estuvieron en las mismas misiones célebres de la gran guerra.

John Wayne and Robert Ryan 

Otros hechos que marcaron la diferencia de esta película con las demás que pudieron realizarse posteriormente y que nos llena de admiración, al menos, a los amantes de este tipo de cine, son las participaciones de Donald Houston, piloto de la RAF durante el episodio lúgubre para las posibilidades alemanas, que se interpreta a sí mismo en el mismo puesto, o uno de los más singulares, el caso de Joseph Lowe que durante el desembarco protagonizó batallas como peleador privado en el Segundo Batallón de Guardaparques, aterrizando en la playa de Omaha, escalando los acantilados peligrosos de más de treinta metros de altura en Pointe Du Hoc y los volvió a escalar 18 años después durante el rodaje de The Longest Day. El alemán Hans Christian Blech interpretó al Mayor Werner Pluskat. El mismo fue parte del Frente Oriental formando parte de la Wehrmacht.

John Wayne, Steve Forrest, y Tom Tryon 

La filmación tuvo lugar en los icónicos lugares, playas de Normandía, la ciudad costera de Sainte-Mère-Église, campos de batalla reales durante la contienda. Hasta los más mínimos detalles fueron afianzados y no se escatimaron los gastos de tal forma a conseguirlos para ser lo más precisos posibles. Más de dos mil extras, soldados reales de los ejércitos británicos, norteamericanos y franceses participaron de la película y alquilaron maquinaria bélica real para darle esa autenticidad de la que venimos hablando.

Richard Burton and Richard Beymer

También los diálogos franceses y alemanes fueron realizados en la lengua original de los mismos, subtitulada (para la época fue inusual esta práctica); luego se hicieron las mismas escenas de exactitud increíble en la lengua original de la producción: el inglés, para salvar las distancias en cuanto al consumo final, que en su mayoría sería norteamericano.

El éxito de taquilla fue sin igual y verdaderamente sin parangón hasta ese momento para este tipo de cine, el público mundial estaba habido por saber qué pasó en Normandía, por qué Hitler perdió la guerra, por qué los Aliados salieron victoriosos, por qué murieron tantos inocentes durante esa cruel y sanguinaria batalla como así también, hasta qué punto llega el ingenio humano para elaborar las estrategias de guerra más audaces y las trampas más meticulosamente urdidas para ganar una guerra que se llevó más de cincuenta millones de víctimas entre militares e inocentes. Ganó el Globo de Oro a la mejor fotografía en Blanco y Negro como así también, el Oscar a los Mejores Efectos Especiales.

John Wayne

Sin embargo, con diez millones de dólares de presupuesto, fue la película más cara de la historia en blanco y negro. De nuevo, por coincidencias de la historia una película de Spielberg la superó en 1993, llamada “La Lista de Schindler”.

Las batallas llevadas a la genialidad fueron aplaudidas por todo el mundo, tanto por su épica como por su realismo; esto, como habíamos mencionado más arriba se debió inexorablemente a la contratación de un cuerpo de actores pertenecientes a veteranos que habían luchado allí, durante el desembarco más famoso de la historia, en el Día D y la Hora H.

Stuart Whitman y Darryl F. Zanuck

Grandes actores participaron de esta homérica cinta entre los cuales podemos mencionar a John Wayne (Benjamin Vandervoort), Sean Connery (Flanagan), Henry Fonda (Theodore Roosevelt Jr.), Richard Burton (David Campbell), Paul Anka como soldado ranger, Jean-Louis Barrault como Louis Roulland, Curd Jürgens (Gunther Blumentritt), Peter van Eyck (Ocker), Richard Todd (John Howard), el mítico Rod Steiger a quien recordaremos siempre por su genial interpretación del gran corso en Waterllo (1971) como comandante de la división de destructores, entre otros.

Red Buttons y Stuart Whitman 

The Longest Day significó durante muchas décadas la página más extraordinaria del cine bélico, y fue incomparable como irrepetible para las varias películas que se hicieron sobre la Segunda Guerra Mundial, tiempo después y sólo superada mucho tiempo después por la magnífica entrega de Spielberg, Saving Private Ryan.

John Wayne, Steve Forrest, and Stuart Whitman 

¿Qué podemos decir la visión que tiene América sobre la Segunda Guerra Mundial? Muchas veces como habíamos comentado más arriba, las sensación más rápida es la de desvirtuar el sacrificio de la Wermacht, considerándola como propulsora de los designios del Mal que representa el Partido Nacional Socialista y el mismo Hitler con una plana mayor respondiendo en base al fanatismo y no a la razón; importante es la experiencia que podemos tener observando «El Hundimiento» o, «La caída» donde se muestra el calamitoso último momento del Tercer Reich, a punto de extinguirse para siempre, aquí, por encima del valor histórico está la imperiosa voluntad para de alguna forma acercarnos al Hitler ser humano, no tanto al político maquiavélico que utiliza a millones de personas para cumplir con su obsesión de conquista.

John Wayne en el centro.

Pero olvidamos también a los intereses aliados y es que una posición más equilibrada debería entender el por qué de los acontecimientos, cómo los aliados desmembraron Alemania y el imperio austro-húngaro, de qué manera los turcos otomanos que dominaron y pusieron a ras del suelo todo deseo de emancipación del pueblo árabe y de esta forma, a través de esa óptica alejada de fanatismos o prejuicios propiciar una mirada moderna sobre los hechos que son los focos iniciadores, desde los cuales el conflicto actual en las naciones del Oriente Próximo y Medio se desenvuelve y que como actor principal desnuda los intereses de las grandes potencias por monopolizar el petróleo y otras riquezas naturales de esos países.

John Wayne en el centro y Tom Tryon a la derecha.

Sin embargo, en el concierto de las naciones hoy en día ya no se discuten estos temas porque antes que ya resueltos son baladíes e incontestablemente, no son importantes ni elementales abordarlos. Una película como The Longest Day nos conmueve pero a su vez nos invita a una reflexión, y ésta, debe ser criteriosa, entendemos que no todos pueden apreciar una realización de esta índole sin pensar en que «los buenos siempre ganan a los malos» pero algo más quedará, tras el pensamiento crítico, creo.

Irina Demick, Peter Lawford, y Richard Todd 

The Longest Day tiene algo que podemos decir en el fondo del problema, en la rigurosidad del pensamiento crítico podemos emerger de las tinieblas de la historia con una sola razón:

Henry Fonda y John Crawford

Cuando las guerras terminan (y nunca terminan pues simplemente es el eterno retorno de los gloriosos soldados que dan sus vidas por las causas nacionales o los ideales universales, que defienden tanto el orden como el caos) no hay vencedores ni vencidos, de uno y otro bando, son excelsos lanceros que acometen como una sola punta afilada de muerte, milicianos que luchan palmo a palmo por la mayor victoria, combatientes de la contradicción humana, cruzados que protegen sus yelmos con los escudos ensangrentados de las homéricas conquistas de la historia.

Peter Lawford

Voluntarios seguidores de la diplomacia fallida y sus esbirros incansables de la guerra, hombres de armas enfrentados entre sí por la defensa de las tradiciones de los pueblos libres, tropas que ahora descansan en las millones de tumbas desconocidas que repiten siglo a siglo la famosa danza de la Muerte, veteranos de mil batallas que intercambian entre balas y cañones, pensamientos, progresos, retrocesos, en fin, ideales al fin y al cabo, sino almas que vagarán eternamente en el paraíso de los guerreros, atormentadas por tanta sangre derramada, pensando siempre en los errores y virtudes, en los éxitos y fracasos, en la intemporalidad del más grande de los sacrificios del ser humano, dar su vida a cambio de la gloria, en el Campo de Marte.

John Wayne

Así que para este bello fin de semana que comienza hoy, en que querés quedarte en tu sofá o en tu cama tranquilamente podés ver “El Día más Largo” y luego, “Rescatando al Soldado Ryan” para valorar ambas entregas.

Todas las imágenes son de IMDb.

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