Last Christmas: Un tributo a George Michael con la fórmula de Charles Dickens

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Last Christmas, la apuesta del director Paul Feig, protagonizada por la célebre y simpática Emilia Clarke, así como la renombrada Emma Thompson –quien además de actuar co-escribió el guion-, es una película que, a pesar de que las comedias románticas no tienen el atractivo de otras épocas, probó suerte en un mes arrasado por superproducciones como Star Wars Episode IX y Frozen II.

Esta producción narra la historia de Kate (Clarke), una joven con aspiraciones a convertirse en una cantante, que procede de una familia natural de la República Federal de Yugoslavia (1992-2003), quienes emigraron a Inglaterra escapando de la Guerra Civil que azotó al país balcánico entre 1991 y 2001.

Fuente: Fanpage Last Christmas

Desde el inicio, el director Paul Feig nos muestra a una Kate con una personalidad autodestructiva, una mujer que va a la deriva y con un carácter egoísta que se disimula bastante por el carisma y la simpatía de Emilia Clarke.

La protagonista, ferviente fan de George Michael y Wham!, trabaja como asistente en una tienda que se dedica a la venta de insumos y artículos navideños, que es propiedad de una mujer asiática, curiosamente apodada como “Santa”.

Kate se aleja de su familia inmigrante y se convierte prácticamente en un parásito de sus amigos y de su jefa, ya que los perjudica con su mera existencia. Por estas y otras circunstancias más, abraza al alcohol y a los amoríos pasajeros.

Como no acostumbro a “spoilear” demasiado en mis comentarios, señalaré sólo algunas cuestiones que me parecieron muy interesantes, a pesar de que la película, para el cinéfilo avezado, no sea de las mejores opciones a la hora de decidirse por una película.

En primer lugar, la situación actual de los inmigrantes en un país conservador como Gran Bretaña, en este momento en el que el Brexit desestabilizó política y socialmente a este país, se evidencia la dificultad de los inmigrantes –radicados o no- de convivir y relacionarse con los “naturales” británicos, lo que lleva a que la protagonista esconda sus raíces para no padecer quizá de las discriminaciones y los escraches que se muestran sutilmente en este largometraje.

De hecho, el portal “El Mundo” menciona que, según la ONU, “Reino Unido se convirtió en un país más racista tras el Brexit”.

Fuente: Fanpage Last Christmas

Sin ahondar más en esta cuestión que, naturalmente, sacará discusiones ideológicas innecesarias de momento, señalaré otro de los puntos interesantes: la fórmula dickensiana utilizada en el guion.

Durante la película vemos que Kate logra reivindicarse de su carácter egoísta y autodestructivo cuando empieza a desarrollar la empatía para con los más necesitados, además de conocer a Tom, un personaje misterioso que logra enamorarla por su sencillez y vitalidad.

Charles Dickens escribió en su novela “Cuento de Navidad” (A Christmas Carol – 1843), la historia de Ebenezer Scrooge, un hombre avaro y egoísta que cambió su actitud frente a la navidad y a la humanidad en sí, cuando es visitado por unos fantasmas en nochebuena.

Más o menos de la misma forma, la protagonista alcanza su redención personal cuando comienza a ayudar a sus semejantes y cambia su actitud con respecto a sus familiares, adquiriendo así una nueva noción acerca del valor de la vida y el valor de la familia.

Otro de los aspectos que hicieron de esta una película disfrutable, fue el emotivo tributo al desaparecido George Michael, quien falleció en la navidad del 2016, y su canción “Last Christmas” le dio el nombre a este largometraje.

De hecho, y es un dato no menor, el mencionado tema es una de las canciones más escuchadas durante navidad desde su lanzamiento, allá por el año 1984.

Fuente: Fanpage Last Christmas

Desde el inicio a hasta el final, los éxitos de Michael como solista y de su grupo Wham!, brindaron un excelente acompañamiento musical para cada escena de este filme, demostrando que el rescate de la canciones exitosas de los 80’ en las producciones actuales es un gran acierto.

Es este, justamente el atractivo de esta película, ya que conjuga a dos grandes iconos: Charles Dickens –de forma muy indirecta e implícita, claro- y George Michael, por tanto, considero que esta obra es una buena propuesta para disfrutarla en familia o en pareja.
Un ameno y oportuno encuentro con la buena música y la corriente dickensiana en diciembre.

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