Animales Nocturnos: La venganza del escritor

Animales Nocturnos: La venganza del escritor

En el afán de encontrar historias intensas, que estimulen la reflexión y apelen al “sentido filosófico” – por llamarlo de alguna manera- de uno mismo, uno generalmente recurre a las obras literarias universales. Pero asimismo, se puede recurrir al séptimo arte en busca de ellas.

Es así que en mi búsqueda de historias que impacten me encontré con una que al principio no me llamó demasiado la atención. Su nombre era “Animales Nocturnos”, dirigido por Tom Ford, un cineasta que prácticamente aún está madurando su estilo, puesto que la obra se constituye en su segundo trabajo cinematográfico hasta el momento.

A partir de aquí, estimado lector, realizaré un recorrido por esta película que es, sin lugar a dudas, un ejemplo de cine profundo, enigmático, emocionante, desesperante, desconcertante, y desafiante. Si ya vio la película en cuestión, continúe con confianza; sin embargo, si aún no pudo verla, este artículo aguardará gentilmente su regreso.

Silenzine

Con un elenco integrado principalmente por Jake Gyllenhaal y Amy Adams, “Animales Nocturnos” narra la historia de Susan, quien es presentada como una exitosa galerista a quien su éxito parece no satisfacerla, las ovaciones y los eufóricos reconocimientos parecen no hacer mella en ella, dando así una pista de ciertos vacíos que no puede llenar dentro de su vida.

Está casada con médico quien desde su primera aparición hace cuestionar su fidelidad y compromiso para con ella, y ella lo sabe a la perfección. Sin embargo, Ford nos muestra cómo se aferra a su vida de mentira, como obligándose a sí misma creer que el vacío que amenaza devolverle la vista a sus ojos aún puede evitarse a base de cierta fuerza de voluntad e ignorando esa fría realidad en la que vive.

Pero todos sus esfuerzos caen estrepitosamente cuando su ex marido, un aspirante a escritor llamado Edward, le envía en un paquete el borrador de su primer libro, alegando que, durante su matrimonio, ella fue parte importante de la creación de la obra que ahora yacía en sus manos.

En la nota que estaba pegada al paquete, Edward insta a Susan a que lea el borrador y le envíe su opinión a un correo electrónico que dejó como dato, y la instó a reencontrarse con él en algún momento para conversar acerca de la obra en cuestión.

Fuente: IMDB

Tras ciertas dubitaciones, Susan finalmente lee la obra y es ahí en donde empieza lo cautivante de la película. En este momento, el hilo narrativo de la película se trifurca, presentado tres historias: la inicial, con el presente de la mujer; su pasado con Edward; y la historia del libro, que narra las vicisitudes de un padre de familia llamado Tony Hasting, quien es también interpretado por Gyllenhaal.

Al leer los primeros capítulos, Susan se encuentra con un relato duro, crudo, violento, que expone a un Tony Hastings, protagonista del libro y alter ego de Edward, junto a su esposa e hija adolescente realizando un viaje familiar en la desértica noche de alguno de los estados sureños de Estados Unidos, en donde por esas cuestiones de la vida tiene la desdicha de cruzarse en el camino con tres vándalos que los detienen en medio de la oscuridad y obligan a la familia a bajarse del auto.

La consecuencia es trágica, ya que los tres vándalos secuestran, violan y matan a la esposa y a la hija.

Tras esta parte inicial, el principal personaje de esta historia, como lectora, se siente tocada por la historia, pierde la calma, y es que esta obra acaricia directamente ese vacío que mencionaba anteriormente, puesto que ella cuenta con culpas que nunca pudo expiar, deudas que ocultó bajo el tapete de su lujosa y exitosa vida de fachada.

Vos – La voz

Y es así como comienza a recordar sus vivencias con su ex marido. Comienza a recordar cómo conoció al idealista y soñador Edward Sheffield, un aspirante a escritor que contaba con la pasión pero carecía aún en aquel entonces del impulso para romper la inercia que le impedía convertirse en un aclamado novelista.

Y Susan, al igual que Edward, también era una joven artista soñadora que encontró en aquel momento a la persona indicada para perseguir sus sueños.

Sin embargo, las presiones familiares hicieron que su matrimonio comenzara generar grietas en sus cimientos, puesto que le señalaban a Susan ciertas “debilidades” de personalidad de Edward, tales como una “endeblez” ante las crisis que eventualmente vendrían con el correr de los años.

A medida que continúa leyendo el violento libro, más la atormentan las memorias de su ex matrimonio, afloran sus alevosías y mentiras que terminaron llevándola incluso a abortar el hijo que esperaba para desligarse totalmente de su matrimonio anterior. Este fue el punto de quiebre que destruyó totalmente al incipiente escritor, que hasta entonces no encontraba su inspiración literaria.

Esa abominable traición es expuesta metafóricamente dentro del libro, ya que Tony Hasting representa al autor y sus sueños de ser padre de familia, mientras que los tres vándalos, representan cada uno a la mentira, la infidelidad y el asesinato que cometió Susan para acabar con su soñada familia, despedazando así a un idealista y soñador Edward, para dar paso al oscuro escritor que busca justicia y venganza a través de su obra, después de casi dos décadas de sufrimiento y dolor desde la separación.

Fuente: Otros Cines

Edward Sheffield utiliza con maestría la narración literaria para recordarle a su ex mujer todos sus pecados imperdonables. Pero el verdadero genio de este autor -expresado en el largometraje con envidiable maestría por parte del director Ford- radica en su forma de castigar con metáforas la conciencia de la protagonista y a la vez encender en ella una esperanza de que este inesperado reencuentro con él sirva para ella como un escape de su gris vida, como una oportunidad de exculparse de sus pecados.

Pero todo eso era simplemente parte del plan de un atormentado y vengativo hombre, puesto que en las últimas escenas Susan y él, vía e-mail, acuerdan encontrarse para conversar acerca del libro. En esas escenas uno hasta comparte con la protagonista esa esperanza de que todo lo acontecido en esta violenta y dramática película culmine a buen puerto.

Fuente: Tomatazos

Sin embargo, como bien lo decía Nietzsche en su obra “Humano, demasiado humano”: La esperanza es el peor de los males, pues prolonga el tormento del hombre. Y ésto Edward lo sabía muy bien, y es el motivo por el cual deja plantada a Susan en el final de la película, dándole a entender que sus pecados jamás serían redimidos.

En este notable filme se muestra cómo a veces el rencor y los deseos de venganza son los elementos que engendran grandes escritores; así como también explicita que existen hechos que simplemente son imperdonables. Mientras que para el malhechor, como bien lo dice la bíblica frase:

No hay paz para los impíos.

Electric literature

La venganza del escritor fue magistralmente llevada a la pantalla grande por un visionario como Tom Ford, del quien ahora esperaré mucho en sus futuros trabajos.

Rodolfo Sosa

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