La Copa Paraguay, un torneo poco atrayente

La Copa Paraguay, un torneo poco atrayente

La integración del fútbol paraguayo cuenta con más de 40 años y su producto, ha ido mejorando con el paso del tiempo. Pero falta un ritmo más sostenido de los equipos que llegan a la división profesional, que debe darse como consecuencia de la competitividad que hoy busca la Asociación Paraguaya de Fútbol, bajo el mando del presidente Robert Harrison.

De 1976 al 1995 se disputó la Copa República, Torneo República o Campeonato Nacional de Clubes, certamen integrado por clubes de la capital, del interior y en todos los casos, los campeones fueron capitalinos. En 1994 no se jugó dicho torneo porque equipos de la Unión del Futbol del Interior integraron el campeonato oficial.

En 1997 se creó la Divisional de Intermedia y, al año siguiente, el 12 de Octubre de Itauguá llegó a la primera división de honor, incluso jugó torneos internacionales propiciados por la Conmebol.

El inédito evento tiene como objetivo fundamental el aspecto motivacional para los equipos de las divisionales no profesionales, de enfrentarse a los de primera y, además, buscar ganar el título, que les abrirá la posibilidad de clasificarse a la Copa Sudamericana, directamente.

Ver jugar a equipos de las divisionales no profesionales o de la Unión, ante los del torneo de honor, significa la exaltación más grande para las barriadas en sus distintas manifestaciones.

Esta es la primera vez que la integración involucra a todas las categorías como la primera, la primera B, la primera C y la intermedia. Eso fue un poco de historia.

Como todos saben la Copa Paraguay arrancó este año en el mes de agosto. Participan los 12 equipos de primera división, los 16 equipos de la intermedia y los que completan, son seis de la primera B, seis de la primera C y dos del Interligas; en total 42 equipos.

Ya culminaron las primeras fases, (actualmente se preparan los equipos para enfrentarse en la llave de octavos de final), y el torneo sigue sin ser una atracción, para empezar a decir que la competencia no es nada atractiva, empezamos por el premio que se lleva el campeón, es el último cupo a la Copa Sudamericana, que para los clubes de primera como Olimpia, Cerro Porteño, Libertad, Guaraní, Nacional y Luqueño, no son nada motivantes para encarar con sus equipos titulares.

Es un torneo para que estos equipos encaren los partidos con sus equipos paralelos o para dar ritmo de competencia o jugadores que no son tenidos en cuenta en los campeonatos apertura y clausura.

Resulta atrayente para los equipos de intermedia y las demás categorías; porqué decimos esto, sencillamente porque para estos equipos sería algo histórico clasificar a la Copa Sudamericana, con todo respeto, imagínense al Kelito o al mismo San Lorenzo, el Rayadito, jugando la Copa Sudamericana en el 2019, eso constituiría algo impensado en contra todo pronóstico.

Se formaliza así, una competencia deportiva en la que se juega “por una bolsa de hielo y 25 botellitas de agua”, estas fueron las palabras textuales del Director Técnico del Club Rubio Ñu en el programa radial Fútbol a lo Grande de la 1080 AM. Además, indicó que para darle prestigio al torneo querían hacerle volver a jugar a su dirigente Carlos Alberto Gamarra, para jerarquizar dicho torneo.

A esto hay que añadir la poca presencia de aficionados en los diferentes estadios en donde se realizan los partidos. Los precios de las entradas son de 15.000gs, pero ni aún así, hay respuesta del público en las canchas; y agregarle, la amplia diferencia de los equipos de primera con los equipos de la intermedia, la primera B y la primera C, que no disponen con la infraestructura con la que cuentan los equipos de primera, como ser logística, sitios de concentración, es mucho dinero que se mueve para un torneo que no da nada a cambio para los clubes, ni las recaudaciones los ayudan para salvar los gastos mínimos.

Seguimos sin encontrar algo que atraiga a la afición futbolera nacional a este torneo, los partidos no son nada atrayentes.

Estadios en malas condiciones como la cancha del 3 de Febrero, la cancha de Rubio Ñu entre otros.

Pero no sólo lo malo queremos mencionar, veamos lo bueno también, este competición les sirve a los combinados de otras categorías para mostrarse y conseguir transferir a alguno de sus jugadores con fuerte proyección, a un equipo de primera división, poder así buscar un mejor bienestar.

El caso más reciente es de Mario Ricardo, que gracias a la Copa Paraguay, es jugador de Sol de América, debido al golazo y al partidazo que se mandó frente a Cerro Porteño, jugando por el Cristóbal Colon de J. Augusto Saldívar. De levantarse a las 4 de la mañana todos los días para vender tomates en el Mercado de Abasto, y ser un jugador amateur, se convirtió en uno profesional, con un contrato perteneciente a los registros de Sol de América.

Imagen: https://es.wikipedia.org/wiki/Copa_Paraguay_2018

Otra cosa para destacar es el enorme gesto que tuvo el club Olimpia con el 24 de Septiembre de Areguá, en colocar en el vestuario la foto de los jugadores con sus nombres, en cada casillero, haciéndoles sentir profesionales.

En la previa al partido hubo una reunión de cordialidad entre dirigentes de ambos clubes, comieron un rico asado e hicieron intercambios de camisetas y hablaron de proyectos a futuro. Lo que hace interesante a esta iniciativa de la APF es que los equipos profesionales se integren a los equipos de menor categoría, pero la diferencia lastimosamente, es abismal en el campo de juego.

Eso sucede por la falta de infraestructura, —como habíamos mencionado más arriba—, por parte de los clubes de la Intermedia para abajo, ¿por qué la transferencia de dinero no se divide en partes iguales para todos los equipos?; eso ocurre porque los derechos televisivos son para una sola empresa.

Si se empieza a “repartir la torta” con los derechos de televisación, pensamos que habrá premios y beneficios para todos los clubes, uno que empezó a cortar el monopolio de los derechos televisivos es la CONMEBOL, que desde el 2019 decidió que los mismos, no serán solo para una empresa.

La Asociación Paraguaya de Fútbol tendría que tomar el mismo camino y empezar repartir en igualdad de condiciones, armando así, el famoso “FÚTBOL PARA TODOS” y que el deporte más practicado a nivel nacional, llegue a todo el país por medio de los canales abiertos o que cada club negocie los derechos de televisación con otros medios de comunicación de su conveniencia.

Sería bueno que esta Copa Paraguay se emita por canal abierto para que lleguen a los hogares que no pueden pagar un servicio de cable.

La próxima edición se pretende contar con 48 equipos participantes y ojalá sea un torneo atractivo tanto para los clubes, permitiendo que el ganador pueda acceder a la fase de grupos de la Copa Libertadores de América, también premios en lo económico para que los equipos grandes presenten en cancha sus equipos titulares y se genere el interés en la afición deportiva.

El reglamento del Sub 19 se tiene que eliminar, ya que algunos clubes se ven obligados a ponerlos y sacarlos a los 10 minutos de juego. Esta práctica deja mal parada cualquier estrategia de juego de los DT y lo peor de todo, amargando las esperanzas de los jóvenes jugadores que vienen con empuje para brillar en la primera.

Fuente: WWW.APF.ORG .PY.

Jorge Ibarrola

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