¡La guerra de los miércoles por la noche se avecina!

¡La guerra de los miércoles por la noche se avecina!

En los años noventa dentro de lo que es la lucha libre profesional se vivió lo que hoy en día se conoce como las «Monday Night Wars» entre la que hoy conocemos como WWE, antes WWF y la extinta WCW, con matices incluidas de la también extinta ECW, qué contaba con menor cantidad de seguidores que las dos mencionadas anteriormente, se posicionaba como una opción más que válida para los fans, que tenían fetiches por lo extremo.

Si bien «la guerra» la ganaron los del imperio Mc Mahon les costó mucho tiempo poder alcanzar en ratings a la WCW.

Esta tarea muchas veces les fue cuesta arriba por las jugadas un poco desleales que empleaba WCW, qué se aprovechaba qué la WWE por aquél tiempo no emitía shows en vivo y metía infiltrados en las grabaciones para luego esparcir lo que pasaría en monday night raw. De esta forma aseguraban mayor interés en su producto, qué si era en vivo.

Esta movida tuvo éxito hasta que en WWE decidieron darle el título máximo a Mankind (Mick Foley) qué derrotó a The Rock por la presea máxima y generó una reacción que hasta hoy considero muy difícil de superar; desde entonces WWE se hizo dueño absoluto de los ratings los lunes por la noche.

Luego de tantos años, una empresa se autodenomina competencia de WWE y esa es All Elite Wrestling (AEW), pues si bien han existido empresas como Ring of Honor (ROH) e Impact Wrestling (TNA), ellos nunca se consideraron como competencia sino como alternativa.

Los de All Elite también se presentaron como alternativa en un comienzo pero finalmente en su primer evento pague por ver «Double or Nothing» dieron un mensaje contundente cuando Cody Rhodes destruyó un trono parecido a los que suele usar Triple H en WWE, la respuesta no tardó en llegar desde NXT que inició uno de sus eventos con «The Game» sentado en su trono con un destinatario fijo, claramente.

Esta nueva empresa juntó luchadores que salieron muy frustrados del imperio WWE, caso de Cody Rhodes, Jon Moxley (Dean Ambrose) y Cris Jericho para nombrar a algunos, por lo que quieren alejar su producto y marcar una diferencia, por ejemplo dándoles control creativo absoluto a cada luchador sobre su personaje, en todo sentido cosa que en WWE no se puede, ya que ponen muchas limitaciones según mismos luchadores.

En WWE siguen diciendo que AEW no es una competencia, pero ya han movido piezas importantes; no es casualidad que cuando los Elite estrenen sus shows semanales por TNT, NXT haga lo propio por las pantallas de Fox.

Otro factor importante es que han cambiado las cabezas creativas de Raw y Smackdown, los shows principales de la empresa, señal que aunque sea de reojo ven de cerca a su nueva competencia.

La guerra está declarada, pero esta vez no serán los lunes, sino los miércoles con las batallas entre AEW y NXT, el mejor producto que hoy tiene la WWE en cuanto a performance.

¿Podrán los de All Elite Wrestling posicionarse como una competencia fija de una empresa global como la WWE? El tiempo lo dirá, pero en lo que respecta únicamente a Estados Unidos, es más que un hecho.

Jose Dielma

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