The Joker: la fascinante historia de un loco resentido

The Joker: la fascinante historia de un loco resentido

A veces nos toca hacer crítica cinematográfica y había profunda sensación respecto a una película que había arrasado con los premios en Europa, especialmente en el Festival de Venecia, y de la que se emitieron todo tipo de epítetos y opiniones bastante dispares.

Estamos hablando de «The Joker», que a partir de este momento lo llamaremos «Guasón» porque por alguna razón pega más, es más descriptivo de la personalidad de ese individuo fascinante, archienemigo de Batman en la famosa saga de historietas de DC Cómics.

Afiche promocional de la película. Joaquin Phoenix en Joker (2019). © 2019 – Warner Bros. Pictures. IMDB

La película dirigida por Todd Phillips es en sí misma, sin entrar a observar aspectos ideológicos, una obra maestra. Es casi un unipersonal, se centra mayoritariamente en la visión personalísima y vida de Arthur Happy Fleck. Dividiremos por fines prácticos esta crítica en dos partes: la artística y la ideológica (porque ambos elementos se encuentran muy notorios e intercalados en toda la obra).

1- Comedia del’larte.

Lo primero que ocurre con este peliculón es su ritmo, que palpita con subibajas que mantienen la atención con facilidad. Las raciones de tensión, tragedia, drama y alivio van en orden, controladas, sazonadas adecuadamente por un ambiente lúgubre, oscurísimo.

Porque «Guasón» es prácticamente un filme noir. Negro, demasiado sombrío por momentos (sin llegar a la exageración ni a lo grotesco), nos hace descender a un mundo donde la luz desapareció, donde todo está rodeado por una constante penumbra. Se respira la pesadez de un ambiente abandonado, una Ciudad Gótica que según las noticias está infestada de basuras y ratas. De hecho, la película inicia con una protesta por el basural y la total insalubridad de la metrópoli, con pobladores pidiendo que se escuche sus reclamos de sanitación y mejores viviendas.

Arthur Fleck (Joaquin Phoenix) se mueve en medio de ese mundo, en una ciudad llena de basura en todos los sentidos, tanto humana como material. La película nos va revelando detalles sobre el origen de Guasón, sus tormentos, la enorme carga que llevaba encima en el cuidado de su madre, Penny Fleck (Frances Conroy), una mujer con evidentes rasgos de problemas mentales.

El mismo Guasón, se nos cuenta, sufre de un raro trastorno que le hace alucinar y reír en momentos incómodos, cuando se encuentra con pico de ansiedad, para lo que consume varios medicamentos.

Joaquin Phoenix como el Guasón. El Heraldo de México.
Joker (2019). © 2019 – Warner Bros. Pictures.

El relato se mantiene dentro de esa estructura íntima, habla desde lo más profundo del sufrimiento de Arthur Fleck, quien busca ganarse la vida como el «Payaso Happy», llevando sonrisas a personas desamparadas y niños enfermos. Sin embargo, la crisis económica y social, entre otras razones, le afectan en el trabajo…

La aparición de Thomas Wayne (Brett Cullen), padre del niño Bruce Wayne (Dante Pereira), es como un halo de esperanza con su discurso firme y pidiendo la restauración del orden, la creación de trabajos e higiene en la Ciudad enfurecida. Se candidata para Alcalde, pero su discurso es muy distante, habla como alguien que no está en contacto con el pueblo y que les muestra cierto desprecio a pesar de reconocer la validez de sus reclamos.

Penny Fleck tiene una rara obsesión con Thomas Wayne que su hijo no entiende ni aprueba. Esto encierra una sorpresa que a la larga termina desestabilizando totalmente al Guasón. No revelaré mucho más, pero nada es lo que parece y todo, absolutamente todo, puede ser aún más oscuro…

Joaquin Phoenix como el Guasón. FOTO: JUSTJARED.COM Joker (2019). © 2019 – Warner Bros. Pictures.

Pero siempre hay luz al final del túnel (recordando un poco a Ernesto Sabato en su famosa novela sobre un asesino psicópata, «El Túnel», que no deja de tener similitudes con esta obra) y Guasón se revela luego de haber cometido varios crímenes que tuvieron enorme repercusión. Y como su sueño fue siempre ser comediante, por una casualidad del destino logra que un famoso conductor de TV, Murray Franklin (Robert de Niro) lo invite a su show a presentar su arte.

Los momentos en que aparece De Niro en escena son los únicos que refrescan el ambiente abrasivo de la película, triste y lúgubre (aunque nunca deja de ser fascinante, asombrosa, trepidante). El estallido final, aunque uno lo espera por todo lo que se va construyendo durante el filme, no deja de sorprender y sacudir profundamente. Es el pulso perfecto marcado por la mano del director…

El único momento en que hay luz en la película, es cuando Guasón ya está completamente metido en su delirante personaje. El payaso loco y resentido que se convirtió en asesino serial y bromista de humor negro, muy negro, bromas que la mayoría no podrá entender…

El clímax de la obra en realidad pareciera ser una apología a los más delirantes y geniales chispazos de Pier Paolo Passolini. Guasón, que dice no tener intenciones políticas, inicia una verdadera revolución y se convierte, sin quererlo, en su líder. Parece una espectacular ópera macabra, cuya finalización se centra en llegar a lo más profundo hasta que, de tanto sumergirse, uno termina emergiendo por el lado opuesto.

Joker (2019). © 2019 – Warner Bros. Pictures.

El efecto creado es guiado con maestría por Philips y Joaquín Phoenix confirma que es uno de los mejores actores de la actualidad. Este Guasón es totalmente distinto a todos los anteriores que aparecieron en la gran pantalla. El de Jack Nicholson era un líder carismático del crimen organizado. El de Heath Ledger una mente maestra que sólo buscaba anarquía y caos.

Jared Leto, el más flojo, nos entregó una versión caricaturesca y algo ridícula, chistosa si se quiere. Pero este Guasón, el de Joaquín Phoenix, es el único verdaderamente loco y lunático. Todos los demás (excepto el de Leto) no dejan de generar admiración dentro de su inherente maldad. Éste Guasón es psicosis y malignidad pura, incluso con todo el sufrimiento del que fue víctima, uno está lejos de sentir compasión hacia él. Phoenix se encargó de borrar cualquier tipo de «victimismo» incluso cuando Arthur Fleck en verdad tenía justificadas razones para odiar al universo.

El retrato es ultra-realista, aunque sin faltarle dosis de fantasía (que están colocadas en la obra de una manera muy inteligente, dentro del esquema general). La música es ecléctica, intenta ser cómica en todas las tinieblas. Y es que Guasón, sin ser comedia, es entretenimiento del más alto nivel. Arte en su máxima expresión, con todos los elementos bien sopesados y sin llegar a la exageración.

2- Why so serious?

Joaquin Phoenix encarnando el terrible personaje con maestría. https://lifeandstyle.mx
Joker (2019). © 2019 – Warner Bros. Pictures.

Guasón no está exenta de críticas por su evidente contexto social e ideológico. Los más conocidos críticos de cine se dividieron profundamente en lo referente a la interpretación de las ideas transmitidas desde una perspectiva política, y es que la película está llena de discursos y referencias de actualidad.

El mismo Thomas Wayne no deja de ser una pequeña imagen de Donald Trump, los activistas sociales lanzan frases lapidarias, el mismo Guasón hace un duro exordio ante las cámaras de TV sobre como los desposeídos, humillados y ofendidos, los «Demonios» (otra referencia, Fyodor Dostoievski) son pisoteados y aplastados por unas élites que les desprecian. Cómo la población de Ciudad Gótica perdió todo sentido de cortesía y civilización, se volvió casi animal con inhumanidad notoria.

El resentimiento social está a la orden del día y Arthur Fleck forma parte de ese grupo, los que odian al mundo, los «viStimas» (sí, con S) que encuentran justificativos para todo tipo de violencia y descontrol. Para la turba enardecida, los ricos son malos, el asesinato está justificado, la violencia es válida, la muerte es lo único que iguala a los hombres. ¿Qué diferencia hay pues, entre la maldad que denuncian y los métodos nefastos que ellos mismos están dispuestos a aplicar?

Aquí todos son criminales, todos son delincuentes, todos son pecadores y nadie tiene posibilidad de redención. De hecho, en la película lo único que no se menciona ni se referencia siquiera es la religión. Es un mundo sin Dios… Un mundo en el que nada tiene sentido más que la locura y el resentimiento que separa a ricos de pobres, sanos de enfermos, buenos y malos… ¿Acaso hay alguno rescatable?

Joker (2019). © 2019 – Warner Bros. Pictures.

El «menos peor» de los personajes (hablamos en términos morales) sigue siendo Thomas Wayne. El que dijo la verdad dura y sin tapujos en un mundo que no acepta la realidad, que pone los sentimientos y la subjetividad por encima de los hechos o las cuestiones objetivas. Mundo sin Dios, repetimos.

Pero a Thomas Wayne ser frontal, sincero, políticamente incorrecto le cuesta muy caro… Se le puede criticar la rudeza, pero sigue siendo algo menor en esa deshumanizada y vacía Ciudad Gótica en la que las madres traicionan terriblemente a sus propios hijos, y los hijos están suficientemente locos para asesinar a sus madres…

Es una película distópica en ese sentido. Y diabólica. Porque nada noble se ve, nada sublime, nada que haga sentir esperanza y deseos de liberación. Los locos resentidos como Guasón y los desalmados están en el poder. La sinceridad brutal es asesinada. Ya nadie ríe de manera sincera y espontánea, salvo con comedia guionada y muy ramplona como la yanqui, representada en Murray Franklin que al fin y al cabo, es lo que hay…

Estamos seguros que el mundo moderno y posmoderno es malo, oscuro y macabro porque no tiene nada para ofrecer. Su visión del futuro o del presente no es más que ésta, la del loco resentido que busca justificación para sus delirios y que desata la psicosis e histeria colectiva. Guasón critica todo esto, quizás por ello haya dividido tanto la opinión de los entendidos.

Ya nadie es capaz de aceptar la realidad aunque duela ni de reírse de sí mismo…

Créditos: Alamy. Joker (2019). © 2019 – Warner Bros. Pictures.

Esa es la broma mortal (killing joke) de Guasón. ¿Somos capaces de reír de todo esto y encontrar alguna alternativa? ¿O nos quedamos en la psicosis de The Joker y sus crueldades?

¿Puede acaso haber justicia, o incluso eso está hoy en día completamente relativizado en función al grupo o la necesidad?

Nos deja muchas preguntas abiertas. Como toda obra maestra… Recomendada.

CALIFICACIÓN: 8/10.
Muy Buena.

Trailer oficial:

Emilio Urdapilleta

39 comentarios en «The Joker: la fascinante historia de un loco resentido»

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