La economía del conocimiento como desarrollo sostenible en el Paraguay

La economía del conocimiento como desarrollo sostenible en el Paraguay

LAS NUEVAS PERSPECTIVAS SOBRE EL DESARROLLO SOSTENIBLE

Hasta el momento, se ha llevado adelante un modelo de fines del siglo diecinueve y del siglo veinte para el desarrollo, (basado específicamente en la mentalidad fordiana para el desarrollo, puesto que el progreso de las naciones se debía a su capacidad tecnológica para disminuir las brechas existentes entre competidores, necesitando para el caso, garantizar mayor calidad y productividad a igual o menor costo con menor mano de obra, sumándole que esta última debía tener una mayor capacitación para resolver los problemas planteados por la demanda local y mundial), planteado, a partir de la acumulación de capital y la explotación de los recursos naturales.

De acuerdo a esto Morález Pérez (2006) explica que “Es necesario destacar que el hecho de que no se enfatice en un desarrollo sostenible local obedece ante todo a que este enfoque del desarrollo surge por causas económicas, e incluso en un momento histórico en el cual se debilita considerablemente el movimiento ecologista internacional, que en la década de los años setenta debatió con tanta fuerza la relación desarrollo-medio ambiente a raíz del informe del Club de Roma. El hecho, ya referido, de que las discusiones se polarizaran e ideologizarán en grado extremo en el ámbito del conflicto Norte-Sur, afectó el auge alcanzado por los movimientos ecologistas que para ese entonces comenzaban a gestarse”. (1)

Favorecer la visión positiva sobre los nuevos postulados que replantean dos siglos de desarrollo no sostenible, muestra la verdadera naturaleza del problema mundial: la escasez cada vez más creciente de alimentos y el calentamiento global.

El Paraguay está penetrando en un modelo de inversiones que mantendrán en vilo a la sociedad, positiva o negativamente con respecto a las estrategias gubernamentales de desarrollo, es posible que encontremos buenos augurios para nuestros proyectos a corto, mediano y largo alcance, pues si realmente, la transformación de los mercados y de los cambios profundos que traerá consigo, aumentarán considerablemente las oportunidades pero en la misma medida, también, aquellas amenazas que imposibilitarán con un grado sin precedentes nunca antes visto, a los diferentes actores ensanchados en el camino de las nuevas relaciones económicas, industriales, políticas y culturales que se forjarán a partir de aquí.

Según Tomás Carpi (2008) este modelo deberá forjar “una relación en la que la confianza y la cooperación, sustentadas en la solidaridad, vendrán a convertirse en el articulador por excelencia y clave del éxito del proceso. Porque aunque el desarrollo sostenible exige de la implicación de todos los espacios, sólo es posible cuando se logra la necesaria sintonía y articulación de las estrategias particulares que hagan posible el que no se supere la capacidad de carga de la biosfera como gran ecosistema. Pero esta sintonía y articulación sólo se dará cuando los problemas de las personas y espacios más desfavorecidos se constituyan en la cuestión prioritaria del proceso de transformación. (2)

En los países industrializados y desarrollados la economía del conocimiento ya forma parte de una faceta normal de la creación de conocimiento a partir de las nuevas tecnologías de la información, no es menos cierto, que en el Paraguay, (en el que todavía no existen picos elevados de industrialización y desarrollo local de manera sostenible), faltan muchos resortes que soporten en el futuro cercano, la verdadera utilización de estas herramientas para la sostenibilidad de los índices de crecimiento.

Para Monterroso: 2014, el concepto del desarrollo sostenible no tiene más de cincuenta años de existencia, y se originó en Europa, siendo definido a partir de las necesidades de instituciones en franca cooperación. (3)

¿CUÁLES SON LAS PROPUESTAS SOBRE EL DESARROLLO SOSTENIBLE Y LA ECONOMÍA DEL CONOCIMIENTO QUE TENEMOS ACTUALMENTE?

Nuestro desafío inmediato como país con una posible economía emergente sería el de afirmar mediante todo un engranaje potable y eficaz, la infraestructura que estará montada a partir de la información, la investigación tecnológica como su innovación y la comunicación efectiva. De esta forma expandiremos la capacidad de acumular riqueza, desde el “pienso” de acuerdo a nuestras capacidades regionales para colectar, crear y compartir grandes flujos de información.

Desde esta contingencia, hace años, el CONACYT ha impulsado maestrías y proyectos de investigación que abarcan diversas ramas de las ciencias naturales y sus tecnologías, pero a saber, solamente citaré las dos últimas que me parecen las más importantes, a modo de ejemplos que son dos experiencias muy cercanas a este periodista:

La Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad Nacional de Asunción ha promovido con el apoyo del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, las nueva maestrías de “Desarrollo Local Sostenible” y Biotecnología Industrial . La primera ya está en funcionamiento desde octubre del año pasado.

Necesitamos la sostenibilidad como sociedad, pero para conseguirlo, también debe entenderse este esfuerzo, como una suma de inteligencias y experiencias que confluyan en el marco de los grandes programas de gobierno para el progreso del país, a la luz, de las experiencias de otros países que hacen factible, la nueva visión a futuro.

En este sentido, Sánchez, C. y Ríos, H. (2011), mencionan que:

“Chen y Dahlman (2005) señalan que países como Corea del Sur e Irlanda, han logrado un desarrollo sostenido con base en la llamada Economía del Conocimiento (EC), logrando para sus habitantes lo que algunas décadas atrás parecía imposible. Así, en 1960 el producto interno bruto (PIB) per cápita de Corea del Sur era 2.5 veces menor que el de México. Cuatro décadas después, esta situación cambió dramáticamente. En 2003 el PIB per cápita de Corea ya era más de dos veces superior al de nuestro país. Según un reporte del Banco Mundial (WORLD BANK, 2006), las causalidades del crecimiento coreano son una fuerte apuesta e inversión en la educación y la capacitación, el impulso a la innovación científica a través de una política intensa de investigación y desarrollo, la construcción de una infraestructura de la información moderna y accesible, así como el ensamble de los factores anteriores a través de una política pública institucional, que propicia la estabilidad económica y facilita el florecimiento de inversiones relacionadas con el conocimiento”. (6)

Desde estas maestrías se intenta volcar la mirada hacia este nuevo paradigma, necesario para afrontar el presente con un tratamiento práctico integral, ya que “el crecimiento en municipios y gobernaciones ha creado oportunidades para sus habitantes, pero también representa grandes desafíos, los que deberán aumentar el desarrollo local para la mejora de los servicios públicos básicos de tal forma a mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos promoviendo la generación de empleos, respetando las normas medioambientales, protegiéndolo, abordando los objetivos aprobados del programa de Desarrollo Sostenible en el Paraguay” y a su vez, la maestría en Biotecnología Industrial “pretende llenar un hueco existente entre científicos, técnicos y empresarios impulsando la formación de profesionales de nivel superior que dominen tanto las técnicas de mejora biológica como el diseño de procesos biotecnológicos y los aspectos empresariales en el campo industrial” . (8)

¿QUÉ ES LA ECONOMÍA DEL CONOCIMIENTO Y CÓMO PUEDE AYUDARNOS EN EL DESARROLLO LOCAL SOSTENIBLE?

La población mundial ha crecido vertiginosamente y requiere el empeño de todos para contrarrestar los muchos fenómenos irreversibles que se manifiestan con este crecimiento sin parangón, por lo que como comenta un autor, porque lejos de resolverse los problemas sociales, se agudizaron.

Nuevamente, Sánchez, C. y Ríos, H. (2011), explican que “una economía del conocimiento es aquella en la que el conocimiento es un activo más importante que los bienes de capital y mano de obra, y donde la cantidad y sofisticación del conocimiento que permea en las actividades económicas y sociales, llega a niveles muy altos. Según el Banco Mundial (WORLD BANK, 2007), el conocimiento debe estar en el centro de la estrategia, basada en cuatro pilares:

1-La base educativa y de formación y capacitación Nacional

2-Infraestructura de acceso a la información y las Telecomunicaciones

3-El sistema de innovación

4-Los marcos institucionales, de gobierno y negocios. (9)

Es importante recalcar lo que ocurre en otras sociedades y cómo, el desarrollo que logran a través de la sostenibilidad han impactado en los últimos decenios el cambio de paradigma con respecto a esta problemática, todos estos esfuerzos para capitalizar la tecnología originada que redunde en el beneficio social o económico como un sistema dinámico de interacciones libres entre ciudadanos, empresas y gobierno, algo aparentemente, muy difícil de conseguir en Paraguay, pero estamos siendo testigos de estos cambios a nivel sociopolítico quehacen posible que instituciones tan importantes como el CONACYT, sigan apoyando el desarrollo de la preparación de recursos humanos en universidades públicas y privadas, cuestión que queda en suspenso cada año en que se tocan los importantes proyectos de aumento para esta cartera desde el Parlamento.

Imagen fuente: https://www.un.org/en

CONCLUSIÓN

Según el FOMIN (10) el desarrollo local es un proceso participativo que fomenta los acuerdos de colaboración entre los principales actores públicos y privados de un territorio, posibilitando el diseño y la puesta en práctica de una estrategia de desarrollo común a partir del aprovechamiento de los recursos y ventajas competitivas locales, en el contexto actual de la globalización, con el objetivo final de estimular la actividad económica y la creación de empleo e ingreso ya que la economía del conocimiento significa: “Promover la creación de empleo, impulsando el crecimiento en empresas de alta tecnología inclusivas y fortalecer el ecosistema de innovación”.

Ante la incansable labor de entes públicos como el CONACYT en la gestación, elaboración, desarrollo y consolidación de los programas de maestrías y doctorados a nivel nacional tanto en universidades públicas como privadas, para la preparación de material humano, estamos aún muy lejos de establecernos como nación creadora de conocimiento, a pesar, de las honrosas excepciones, que no consiguen por lo demás, marcar una diferencia marcada en el logro de los grandes objetivos gubernamentales, ya que las políticas públicas aplicadas en este sentido, se rinden ante la elaboración anual del PSGN, que está en manos de una clase política, que no considera a la educación en ciencia y tecnología, como un arma potencial, para la evolución de nuestra sociedad.

Aunque no podamos con certeza afirmar la impracticabilidad en el futuro cercano, se puede sin embargo avizorar, desde la inversión estatal, en la mejora de la infraestructura material y humana, con proyectos realmente fuertes en educación, innovación para el desarrollo de nuevas tecnologías, podría emerger nuestra realidad, en el concierto de naciones sudamericanas, como uno de los mejores ejemplos de validación de los altos niveles de integración de las diversas especialidades científicas para el desarrollo de una economía marcada por la modalidad que englobe todas las ramas del saber y la experiencia pública y privada.

Esperemos que el nuevo gobierno parlamentario apruebe un aumento real y superior en el PSGN y sea rubricado por el Ejecutivo, para el desarrollo sostenible a través de la ciencia y la tecnología, para lograr la economía del conocimiento que tanto necesitamos en este bendito país, construyendo una sociedad más libre y preparada, alejada de la vulnerabilidad y gestionando el riesgo con miras acordes a los grandes desafíos propuestos por las Naciones Unidas y que compartimos con ustedes, en la imagen que acompaña este breve ensayo.

Notas:

(1)-Morález Pérez, Milagros. El desarrollo local sostenible. Economía y Desarrollo. No. 2 / Vol. 140 / Jul.-Dic. / 2006 http://www20.iadb.org/intal/catalogo/PE/2011/09398.pdf pág. 63

(2)-Tomás Carpi, Juan Antonio. El desarrollo local sostenible en clave estratégica. CIRIEC-España, Revista de Economía Pública, Social y Cooperativa 2008, (61) pág. 75-76 http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=17412302005

(3)-Monterroso, Illiana. Desarrollo local sustentable. Documento del Programa ConectaDEL* a través de Fundación DEMUCA. 2014 http://www.conectadel.org/…/11-Desarrollo-Local-Sustentable…

(4)- http://www.facen.una.py/…/08/DESARROLLO-LOCAL-SOSTENIBLE.pdf

(5)- ]http://www.conacyt.gov.py/…/Brochure-Maestr%C3%ADa%20en%20B…

(6)-Sánchez, C. y Ríos, H. (2011). La economía del conocimiento como base del crecimiento económico en México. Enl@ce Revista Venezolana de Información, Tecnología y Conocimiento, 8 (2), 43-60

(7)- http://www.facen.una.py/wp-content/uploads/2017/08/DESARROLLO-LOCAL-SOSTENIBLE.pdf

(8)- http://www.conacyt.gov.py/…/Brochure-Maestr%C3%ADa%20en%20B…

(9)-Sánchez, C. y Ríos, H. (2011). La economía del conocimiento como base del crecimiento económico en México. Enl@ce Revista Venezolana de Información, Tecnología y Conocimiento, 8 (2), 43-60

(10)- https://www.fomin.org/PORTADA.aspx

Bibliografía:

– Morález Pérez, Milagros. (2006). El desarrollo local sostenible. Economía y Desarrollo. No. 2. Vol. 140.Disponible en: http://www20.iadb.org/intal/catalogo/PE/2011/09398.pdf

-Tomás Carpi, Juan Antonio. (2008) El desarrollo local sostenible en clave estratégica. CIRIEC-España, Revista de Economía Pública, Social y Cooperativa pág. 75-76. Disponible en: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=17412302005

-Monterroso, Illiana. (2014) Desarrollo local sustentable. Documento del Programa ConectaDEL* a través de Fundación DEMUCA. Disponible en:http://www.conectadel.org/…/11-Desarrollo-Local-Sustentable…

-Maestría en Desarrollo Local Sostenible. (2017)Recuperado de:http://www.facen.una.py/wp-content/uploads/2017/08/DESARROLLO-LOCAL-SOSTENIBLE.pdf

-Maestría en Biotecnología Industrial. (2017). Recuperado de: http://www.conacyt.gov.py/sites/default/files/4%20Brochure-Maestr%C3%ADa%20en%20Biotecnolog%C3%ADa%20Industrial.pdf

-Sánchez, C. y Ríos, H. (2011). La economía del conocimiento como base del crecimiento económico en México. Enl@ce Revista Venezolana de Información, Tecnología y Conocimiento, 8 (2), 43-60

-Arauco Camargo, Sigfredo. (Enero-abril2009) Economía del conocimiento. Temas de Ciencia y Tecnología. Recuperado de: file:///C:/Users/Director/Downloads/Econom%C3%ADa%20del%20conocimiento_.pdf

-Vilaseca, J., Torrent, J., Díaz, A., (2002) La economía del conocimiento: paradigma tecnológico y cambio estructural. Recuperado de: http://www.uoc.edu/in3/dt/20007/20007.pdf

-Arora, A., Fosfuri, A., Gambardella, A. (1999) Los mercados de tecnologías en la economía del conocimiento. Recuperado de: www.oei.es/historico/salactsi/arora.pdf

-Plan Nacional de Desarrollo Paraguay 2030. Diciembre 2014. Recuperado de:
http://www.stp.gov.py/pnd/wp-content/uploads/2014/12/pnd2030.pdf

-Desarrollo Humano y Sostenible. El PNUD en Paraguay. 2005. Recuperado de:
http://www.py.undp.org/content/paraguay/es/home/operations/projects/poverty_reduction.html

Gabriel Ojeda

Informacion