Apuntes no matemáticos de economía – Apuntes de adaptación individual – Proceso de toma de decisiones

Apuntes no matemáticos de economía – Apuntes de adaptación individual – Proceso de toma de decisiones

El coste de oportunidad, las decisiones y sus implicancias

En las primeras partes de este ensayo he mencionado que el hombre actúa ante un estado de insatisfacción, es decir, para pasar de un estado de satisfacción a otro estado de satisfacción mayor, necesariamente debe actuar, y también he dicho que toda acción es una elección, por lo tanto, a cada elección estamos renunciando a algo. Solo el individuo es consciente de aquello que renuncia, por tanto la elección es un proceso individual y subjetivo. Así pues a continuación les presento algo sobre el proceso de toma de decisiones que antecede a la acción.

Fuente de la Imagen: emprender-facil.com/es

Proceso de toma de decisiones

La Teoría de la Elección Racional, supone al agente económico como maximizador de utilidades, es decir, ante un juego de elección, preferirá evitar riesgos, minimizar costos y maximizar utilidades. Sin embargo, este planteamiento omite lo que Kahneman señala como puntos de referencia o error de Bernoulli, es decir, el punto de partida en el que el individuo se encuentra ante una situación de toma de decisión, así como otros factores que influyen en la toma de decisiones. Según Kahneman nuestro cerebro opera en dos modos, un sistema de toma de decisiones rápidas e intuitivas y un sistema lento, calculador y evaluador. El rápido da respuestas automáticas, por tanto, conduce a decisiones poco analizadas, y está influenciada por la heurística; y el sistema lento, se rige por la ley del menor esfuerzo. Los heurísticos son operaciones encaminadas a facilitar la formación de juicios y entender así el mundo como algo más sencillo. Se aplican de forma inconsciente y ayudan a procesar la información que tenemos disponible, haciendo que nos quedemos con parte de ella y otra la ignoremos, la heurística generalmente conduce a errores, y la repetición de éstos, son los sesgos (Kahneman, 2002).

Daniel Kahneman

Sesgos cognitivos se refieren a juicios basados en información parcial, ocurre cuando se tiene acceso a una sola “cara de la moneda”. Tomamos decisiones basados en pequeñas porciones de información de la que disponemos y a la que tenemos acceso. Estos sesgos influyen en los puntos de referencia que guían las decisiones como:

Efecto Halo, que se refiere a prejuicios construidos en la mente del individuo en base a ciertas características que se adecuan a sus preferencias, como por ejemplo la contextura física, en base a la cual se hacen juicios positivos o negativos. Un ejemplo de ello es que la mayoría de los condenados cuya apariencia física se encuentra dentro de ciertos parámetros de belleza reciben una condena más leve que aquellos que se encuentran fuera de dichos parámetros. Lo mismo ocurre en el caso de que alguien cuya sonrisa es agradable, o su forma de vestir, o algunas palabras que profirió, inducen al individuo a tener una alta estima hacia esa persona, por lo que aquel atribuye ciertas características positivas a éste. Un ejemplo sencillo, cuando alguien se enamora de una persona, empieza a percibir solo sus atributos positivos.

Heurística o Sesgos de anclaje: se refiere a la influencia de la primera información recibida para la conformación de la idea de referencia. Si preguntan a un grupo ¿Con cuántos años murió el Dr. Francia? ¿Antes o después de los 9 años? Y a otro grupo ¿Antes o después de los 90 años? Las respuestas arrojarán resultados interesantes, el primer grupo dirá una edad muy inferior a la respuesta dada por el segundo grupo, pues la primera porción de información recibida influye en la respuesta dada, como el primer grupo usa como referencia los 9 años, su edad respondida es menor que la del segundo grupo cuya referencia es 90 años. Tiene relación con lo que Kahneman llama “Priming”, es decir, la primacía de la primera información recibida condiciona los juicios subsecuentes.

Heurística de la disponibilidad. Se llama así al hecho de formar ideas basados en la información disponible y cuya disponibilidad se da a través de los medios de comunicación o ante una información que el individuo considera de “primera mano”. Ejemplo, si alguien está pensando en darse un viaje de vacaciones y está viendo la posibilidad de ir en Bus o en Avión, y un accidente fatal de avión ocurre y aparece en las noticias sin parar durante varios días, es posible que el individuo decida ir en Bus, dada la idea que se formó de que los aviones no son seguros, aunque las estadísticas indiquen lo contrario.

Heurística de la representatividad. Ocurre con la idea de los estereotipos, si ven a un joven flaco, alto, larga cabellera, vistiendo de negro, todos lo asociarán con un músico de rock pesado, difícilmente con la de un profesor universitario de economía.

Sesgo retrospectivo, formar una idea basado en resultados de muestras muy pequeñas.

Falacia del jugador: tomar una decisión en base a los resultados anteriores, pensando que esta vez el resultado será diferente. Se trata de la búsqueda de patrones en hechos aleatorios.

Sesgo de resultado: Se refiere a que muchas veces juzgamos una decisión en base al resultado. Ejemplo: Alguien que maneja fondos de terceros realiza una operación de alto riesgo y obtiene altas ganancias. Todos le acreditarán un juicio positivo, quizás se lo considere un gran administrador de fondos, sin embargo, su decisión no fue la correcta, tomó más riesgos de lo esperado. Si la operación fracasaba, sería otro el juicio.

Efecto de arrastre, cuando seguimos a la corriente, es algo similar al “efecto imitación”, pero generalmente tomamos una decisión no en base a nuestras convicciones o deliberaciones sobre el asunto, sino que en base a las opiniones o sugerencias de los demás. Ejemplo, la manera de que muchos caen en los esquemas piramidales.

Paradoja de la elección

Además de la heurística y los motivos sociales que afectan la manera en que el individuo estructura su escala valorativa y en función a ello toma decisiones, recordando que los bienes y servicios (bien económico) son los medios para la satisfacción. Generalmente el argumento en favor de la división del trabajo y el libre mercado es que generan mayores opciones satisfacientes para el individuo, sin embargo, Barry Schwartz habla sobre la tiranía de la abundancia, y se refiere a que en muchos casos la excesiva cantidad de opciones generan la sensación de insatisfacción, en especial para aquel individuo maximizador de utilidades, pues el exceso de opciones exige mayor tiempo de análisis, y una vez tomada la decisión, la sensación de insatisfacción permanece. Un ejemplo sencillo se dio en algunos estudios de neuro-márketing en el que a unos individuos se les presenta 3 a 5 marcas de dulces para adquirir, la decisión es fácil y mayormente satisfactoria, sin embargo, cuando se les presenta 20 marcas distintas de un producto, la elección resulta difícil y sigue latente la sensación de que si hubiera elegido otra marca quizá la satisfacción hubiera sido mayor. Esta paradoja se observa cuando por ejemplo un inversionista en bolsa es un agente maximizador, el sujeto compra a 10 y luego vende a 15, pero justo tras dar la orden para la venta el precio asciende a 18. Si bien obtuvo una utilidad de 5, la sensación que prevalece es la de haber perdido 3.

Barry Schwartz

El costo de oportunidad y la decisión

En los párrafos anteriores he mencionado el trabajo de Kahneman en lo que respecta al proceso de toma de decisiones del cerebro, el sistema 1, o rápido, es el que toma la mayoría de las decisiones en nuestro quehacer diario y como hemos visto está expuesto a la heurística. La heurística hace con que el “sistema 1” aprecie de manera equivocada lo que se renuncia al tomar una decisión, o aún más, que ni siquiera se las tenga en cuenta, pues al actuar de manera automática, trabaja sobre presuposiciones o información acumulada en la memoria de corto plazo, justamente fruto de la heurística. En un ejemplo conocido para analizar los “precios psicológicos”, se da lo siguiente: Dos tiendas venden exactamente el mismo producto, pero la tienda A plantea al cliente: El precio es U$ 13.000,- pero si lo paga al contado y en efectivo le damos un descuento de U$ 1.000,-. La tienda B plantea: El precio es U$ 12.000,- pero si va a pagar a crédito, le tendremos que hacer un recargo de U$ 1.000,-. Ambos ofrecen exactamente lo mismo, pero el descuento trasmite la impresión de utilidad o ganancia y el recargo la impresión de pérdida, lo cual nos remite nuevamente al punto de referencia, es decir de cómo se plantea el problema y desde qué posición parte el individuo para la toma de decisiones. Esto nos remite a la teoría prospectiva que analiza la aversión al riesgo, es decir las decisiones están determinadas también por las posibilidades de pérdidas o ganancias a la que están expuestas y también está ligada al punto de referencia desde donde parten.

En la primera parte de este ensayo expuse al lector, la motivación de la acción humana, que a su vez implica elección y decisión.

El análisis praxeológico nos lleva a tomar conciencia de aquello que se renuncia al tomar una decisión y que dependiendo de la preferencia temporal y de la cantidad de información de la que disponemos, esa decisión puede resultar subjetivamente más beneficiosa. Si bien las valoraciones subjetivas se efectúan de manera automática por la heurística, en muchas de las decisiones hay lugar para la planificación. Todo individuo preocupado por su satisfacción, en una economía de mercado, es decir, donde existe la posibilidad del cálculo económico, analiza sus ingresos y gastos y lo conducen a ajustar sus planes particulares a los planes de los demás. Por ejemplo: Si un individuo piensa ser músico, y sin embargo cambia su formación a la de carpintero porque consideró que así obtendrá mayores ingresos, tomó la decisión contrastando con los planes de otras personas que están ofreciendo mejor paga por el servicio de carpintería. Del mismo modo si deseamos alquilar un salón para un negocio y nos parece demasiado caro, por lo que desistimos de alquilarlo, lo hicimos ajustando nuestro plan, al plan de otros individuos que están dispuestos a pagar más por el mismo salón. Así todo negocio planifica su actividad para aumentar sus ingresos y disminuir sus gastos. Entonces, la toma de decisiones necesariamente son renuncias. Es ese análisis previo sobre el costo de oportunidad lo que conduce a que en la mayoría de los casos las decisiones redundan en mejores resultados.

En lenguaje corriente, usamos el término «planificación» para describir el conjunto de decisiones interrelacionadas relativas a la asignación de nuestros recursos disponibles. En este sentido, toda actividad económica es planificación, y en toda sociedad en la que participan muchas personas, esta planificación, quienquiera que la realice, tendrá que basarse en alguna medida en conocimiento que no es dado al planificador, sino que, a otras personas cualesquiera, y que, de algún modo, deberá ser comunicado a éste (Garcia, 2013), esa información se transmite por medio de los precios, que analizaremos en el siguiente apartado.

Dada la dimensión inter-temporal de la acción humana, el tiempo finito de la vida humana resulta en un recurso escaso y con fines alternativos diversos, por lo que es recurso a economizar, así, por ejemplo: antes de traer un hijo al mundo, se deben analizar las implicaciones futuras de esa decisión, es decir debemos proyectar nuestra imagen en la incerteza del futuro para así evaluar si puede ser satisfactoria la decisión. Es anteponer la preferencia temporal en el análisis, es buscar deliberadamente saltar las respuestas automáticas del “sistema 1” y buscar activar el “sistema 2” para la posterior toma de decisiones, es decir, es menester considerar lo que se estará renunciando ante la decisión tomada. Del mismo modo, cuando un individuo decide estudiar un curso de grado en la universidad, debe considerar que, para evitar resultados académicos mediocres, debe renunciar a mucho tiempo de ocio, a satisfacciones cortoplacistas, y otros ruidos que lo distraigan de su objetivo. Así también debe evaluar las implicancias de decidir no ir a la universidad. Cuanto más lejano es el horizonte del proyecto, más minucioso resulta el análisis del costo de oportunidad.

Dada la subjetividad de las valoraciones, resulta inútil juzgar las decisiones tomadas por otro individuo, pues fue su valoración en el momento de la decisión la que le llevó al resultado obtenido. Lo importante aquí es resaltar la importancia de considerar las posibles satisfacciones mediatas que puedan ocurrir caso se renuncie a una satisfacción inmediata, y actuar en función a ello.

La conducta es la resultante de una conflictiva presión psicológica de actuar en un entorno de materiales y posibilidades técnicas dadas. Diferentes posibilidades ofrecen diferentes estímulos al comportamiento y estos estímulos pueden ser estipulados en orden de sus intensidades (Robbins, 1932). Así la elección del individuo se encuentra ante opciones cambiantes, pero siempre se enfrenta a un renunciamiento.

Lionel Robbins by Godfrey Argent, bromide print on card mount, 2 March 1970

Lionel Robbins aclara:

“No hay nada en ningún tipo de ciencia que pueda decidir el problema último de la preferencia, pero, para ser racional, necesitamos saber qué es lo que preferimos. Debemos ser conscientes de las implicaciones objetivas de nuestras alternativas de elección. Pues racionalidad en la elección no es más ni menos que la elección con el completo conocimiento de las alternativas rechazadas. Y es exactamente aquí donde la economía adquiere su significancia práctica” (Robbins, 1932).

Cabe resaltar que el conocimiento completo de las posibilidades es imposible, pero es importante considerar la necesidad de buscar lo máximo de conocimiento posible para la toma de decisiones, al menos una buena parte de nuestras decisiones.

Fuente de la Imagen: iStock

Por Victor Ocampos

Bibliografia

Garcia, S. M. (Noviembre de 2013). The Psychology of Competition: A Social Comparison Perspective. Perspectives on Psychological Science (XX).

Kahneman, D. (2002). Pensar rápido, pensar despacio. Buenos Aires: debolsillo.

Robbins, L. (1932). An Essay on the Nature and Significance of Economic Science. London: Mc Millan & Co. Ltd.

Víctor Ocampos

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