¿Los Smart contracts son realmente inteligentes? [Primera Parte]

¿Los Smart contracts son realmente inteligentes? [Primera Parte]

“Cuando creíamos que teníamos todas las respuestas, de pronto, cambiaron todas las preguntas” Mario Benedetti”.

INTRODUCCIÓN

A modo de comentario introductorio, podemos señalar que ya en el año 1994 el JURISTA Y CRIPTÓGRAFO Nick Szabo, gran colaborador en el desarrollo del dinero digital y las criptomonedas, fue el primero en hablar de los SMART CONTRACT, resaltando la preponderancia que tendrían en el futuro y explicando que uno los orígenes de esta especie de contrato inteligente rudimentario fueron las famosas máquinas expendedoras de bebidas.

En este aspecto, el ejemplo de Szabo sirve para tratar de explicar el funcionamiento de un contrato inteligente tipo, donde la persona inserta una moneda o billete y elige una de las bebidas. Luego, la máquina, de manera automática, sin participación de un ser humano, establece si tiene dicha bebida, de forma tal que, en caso positivo, la expende, pero en caso negativo devuelve el dinero  (entrega el cambio, en algunos casos, cuando corresponda). No hay más alternativa. Por ello, como veremos más adelante en este artículo, siguiendo el proceso IF-THEN, es decir, un sistema BINARIO, en virtud de si sucede un hecho, se toma una opción y, en caso que no acontezca dicha condición, se adopta otra decisión.

Sin perjuicio de ello, el mismo Szabo en el año 1994 explicaba que en ese momento todavía no existía o mejor dicho no podían desarrollar ese tipo de contratos, dedo que la tecnología de aquella época no estaba tan avanzada para poder brindar la seguridad que se requiere para este tipo de contratos inteligentes.

Al poco tiempo, la tecnología se desarrolló de una manera exponencial, que hizo posible la aplicación de los contratos inteligentes en los vínculos de consumo por medio de su soporte fundamental que es el BLOCKCHAIN, O cadenas de bloques.

Seguidamente, realizaré un breve análisis de los contratos inteligentes, donde señalare los aspectos positivos que brindan, como así algunas desventajas y problemas  que pueden generar en especial en los consumidores finales.

En este orden de cosas, podríamos definir de alguna manera a los Smart contract, como procesos informáticos autoejecutables, (al decir de LLOYD” S TRIGGERING INNOVATION CIT CAP. A SMART CONTRACT IS A COMPUTER PROTOCOL INTENDED TO DIGITALLY FACILITATE, VERY OR ENFORCE THE NEGOTIATION OR PERFORMANCE OF A CONTRACT) (un contrato inteligente es un protocolo informático destinado a facilitar digitalmente a cumplir con la negociación o ejecución de los contratos tradicionales.) en efecto, la gran novedad de este tipo de instrumento es que es autoejecutable, es decir, que no requiere la participación de seres humanos, de tal manera que, si se produce alguna condición, ej., el pago de alguna cuota, o que ocurra algún acontecimiento, etc, es que en una forma automática el proceso informático cumplirá con la instrucción del programa.

Características:

Entre varias de las características de los Smart contract encontramos entres las más importantes a las siguientes como ser

  • Que son autoejecutables,
  • 2 completo,
  • 3 binario e
  • 4 inmodificable.

En consecuencia, expondré brevemente cada uno de estas características:

  • Autoejecutable

Se trata de una las características más novedosas que introduce este tipo de instrumentos, dado que en los contratos tradicionales en forma indispensable para su cumplimiento se necesita la actuación de una persona física y, en los casos que no se cumpliera, las sanciones se realizan por medio de la participación del sistema judicial (juez, abogados, mediadores etc.).

En cambio, en los contratos inteligentes, las prestaciones y las sanciones por mora o incumplimiento definitivo son aplicadas en forma autónoma, es decir, con las instrucciones que tienen los algoritmos (in-put), sin que participe un ser humano.

Esta ventaja con que cuentan los Smart contract, por un lado, puede resultar de suma utilidad y provecho en especial para las empresas, dada que sus ejecuciones van a ser más rápidas y de bajo costo.

Ahora bien, uno de los problemas que pueden traer esta característica de autoejecutabilidad, es en los contratos de consumo, en caso de incumplimiento de la empresa o ejecución por incumplimiento por parte del adherente, los consumidores se podrían encontrar en una situación de vulnerabilidad.

Ello es así, dado que las posibles acciones que decidan o tomen los algoritmos van a realizarse sin la supervisión de un juez, ni control de legalidad de las pautas contractuales.

  • Completo

Esta característica quiere decir, que, en dichos contratos inteligentes, o, mejor dicho, que en los algoritmos se encuentran incluidos absolutamente todas las alternativas y posibilidades durante el desarrollo del vínculo contractual, los que le brinda en apariencia un halo de perfección.

No optante, cuando toquemos los puntos débiles o zonas grises de los Smart contract, vamos a ver que las perspectivas fácticas de COMPLETO, no es posible, ya que la experiencia de años y la realidad de los casos hacen imposible establecer cláusulas absolutas para todas las vicisitudes que se pueden llegar a dar en el ITER CONTRACTUAL.

Y, desde el punto de vista científico, la alternativa de elaborar un contrato completo es también desechada por OLIVER HART, que fuera premio nobel de economía en 2016, y que se le entrego dicho premio por una de sus profundas investigaciones sobre el punto, que paradójicamente se titula “INCOMPLETE CONTRACT AND CONTROL” (AMERICAN ECONOMIC REVIEW).

  • (IF –THEN)

Esta característica se refiera a que los Smart contract están programados con algoritmos que siguen una especie de código binario if- then, es decir, si sucede tal hecho, se produce tal consecuencia; en cambio, si dicha circunstancia no acontece, se genera otro resultado. (No hay otras alternativas).

Muchos de sus admiradores afirman que al tratarse de un protocolo IF-THEN  no hay lugar para las subjetividades, ni para interpretaciones de las partes o de los jueces.

Y uno de los problemas que se da es en la inflexibilidad de estos contratos que puede llegar a producir graves perjuicios sobre todo a los más débiles, que son los consumidores.

  • Inmodificables

Esta característica que establece que el Smart contract sea inmodificable hace que sus promotores señalen que brinda una seguridad informática, (que es muy diferente a seguridad jurídica), que le otorga una fiabilidad muy importante.

Si bien ello es cierto, en el sentido que una vez que se incluye en la blockchain o cadena de bloques las pautas del contrato inteligente son inmodificables, vamos a ver que esto puede generar varios problemas, por ejemplo, en el caso de que exista un error en el contrato o que un juez determine que se debe suspender su aplicación.

En este orden de cosas, y con la finalidad de establecer una clasificación de los Smart contract, podemos dividirlos en dos categorías:

  • Puros e híbridos
  • Independientes y subordinados

 

  • Puros e híbridos

Los contratos inteligentes puros son los que están realizados solamente en código informático, sin ningún otro tipo de soporte escrito o legible.

Estos contratos pueden derivar de un acuerdo genuino entre dos partes con capacidad de derecho que acuerden cláusulas y condiciones y las traspolan a un contrato inteligente por medio de un código informático ejecutable, en contratos bilaterales.

O puede ser que todas las pautas del código informático sean establecidas en forma unilateral por una de las partes, donde la otra parte solamente se adhiera a estas como son los contratos de adhesión, contratos de seguro médicos, vehículos, etc. y si las partes brindan su asentimiento es un consumidor, se tratara de un contrato de consumo inteligente.

En esto casos no encontraríamos frente a una situación de absoluta indefensión y potenciación de la asimetría entra las partes, en contravención a los art, 26, 27 y 28 de la ley de defensa del consumidor 1334/13, dado que en realidad no se sabría a ciencia cierta las pautas del contrato que está suscribiendo el usuario, es decir, que estos contratos puros están escritos en código informático y no tienen un soporte en leguaje natural.

  • Híbridos

Son los contratos inteligentes que, además de estar elaborados en un código informático, también cuentan con un soporte escrito en forma total o parcial.

Si bien este tipo de contrato es un versión más amigable y flexibles que los puros, en estos casos también se debe estudiar  de manera detenida de manera de que sean verdades versiones espejo, es decir, que cuando se vuelcan los códigos informáticos a la versión escrita exista una total y absoluta identidad y correspondencia entre ambas versiones.

  • Independientes y subordinados

Contratos inteligentes independientes: se trata de contratos inteligentes que para su ejecución no necesitan de terceras partes (como los oráculos), de tal manera que se desempeñan en forma independiente.

Contratos inteligentes subordinados: en cambio, en los contratos subordinados no se puede ejecutar el contrato inteligente sin la información que brindan terceras empresas (oráculos), que van a proveer los datos para que se den las condiciones de ejecución.

Fuente imagen: https://resources.cystack.net/
Fuente imagen: https://resources.cystack.net/

Los oráculos pueden clasificarse en:

1) software Oracle: que son aquellos que extraen la información online de bases de datos (ej., el clima),

2) hardware Oracle: los que obtienen la información de los sensores físicos (ej., los sensores de incendio de las casas).

Así, por ejemplo, en el caso de los seguros por retraso de vuelos, contrato inteligente subordinado a tomar su información necesariamente del aeropuerto, con la finalidad de corroborar si hubo algún tipo de demora.

En contra de estas características de subordinación o dependencia de terceros, podemos decir, que trae aparejado una cierta vulnerabilidad a los contratos inteligentes, dado que, si llegan a HACKEAR las computadoras del oráculo fuente, en este caso, del aeropuerto, se ejecutarán o dejarán de hacerlo todos los contratos, basándose en una información falsa.

En consecuencia, estos tipos de contratos, ¿son realmente inteligentes?

Recordemos en este caso que los conceptos de AI, se basan especialmente en macchine learning y deep learning, es decir, en las cajas blandas y cajas duras, donde la característica principal es el de autoaprendizaje, de manera que el propio sistema de computación va cambiando y mejorando.

No solo nada de esto acontece con los contratos inteligentes, sino que sucede todo lo contrario, dado que no existe ningún tipo de autoaprendizaje, ya que se trata de un sistema binario sobre la base del IF-THEN, es decir, si sucede tal condición se produce tal resultado determinado, pero, si tal condición no acontece, ocurre otro resultado, nada más, incluso tan rudimentario son los contratos pseudo-inteligentes que algunos autores, con cierta ironía lo denominan DUMP CONTRACT, contratos tontos, dado que no tienen ningún tipo de inteligencia artificial incorporada

En este orden de cosas, se puede decir que la verdadera diferencia que tienen estos Smart contract con los contratos tradicionales  es que estos, son AUTOEJECUTABLES, es decir, sin la intervención de ser humano.

En este sentido, resaltamos que su gran característica es la autoejecutabilidad y no la inteligencia artificial propiamente dicha. En este caso sería mejor denominarlos procesos informáticos autoejecutables.

En resumen, los procesos informáticos autoejecutables (mal llamados Smart contract) se basan en el principio IF-THEN, en el que no existe absolutamente ninguna clase de razonamiento o pensamiento, sino que solo hay opciones de carácter binario.

El mismo Nick Szabo, quien fue el primero en mencionar este tipo de contratos inteligentes, explica que cuando se hace referencia a la inteligencia en los contratos inteligentes no se refiere a la inteligencia artificial propiamente dicha, sino, solamente a la autonomía y autoejecutabilidad de sus prestaciones.

En consecuencia, y debido gran impacto que están teniendo este tipo de contratos en la economía de plataformas y en los e-commerce, hablare algunas ventajas y también desventajas que tiene este tipo de Smart contract a continuación:

Las ventajas con que cuentan este tipo de contratos mal llamados inteligentes se da más en concretos para las empresas debido a que en general, las empresas son las que elaboran estos contrato inteligentes.

La ventaja más destacada como ya mencionamos brevemente con anterioridad es el de la autoejectutabilidad, es la gran diferencia con los contratos tradicionales de consumo o de adhesión, es decir, que para el incumplimiento o la sanción de estos contratos tradicionales, debían participar las personas. Esto generaba que las mismas personas pudieran no cumplir, o no aplicar las sanciones cuando se generaba algún tipo de incumplimiento, o en su caso, que se planteara alguna cuestión a la hoja de ejecutar el contrato.

En cambio, los contratos inteligentes, a través de algoritmos, funcionan con la lógica binaria basada en el IF-THEN, de manera que cuando se cumple una condición, forma necesaria y sin excusas se produce una consecuencia.

En principio esto resulta prometedor, dado a que uno de los problemas endémicos de muchos contratos es que, aunque el acreedor tenga la razón en reclamar su prestación, la otra parte puede diferir o incumplir, debiendo recurrirse a remedios legales que pueden llevar mucho tiempo en los estrados tribunalicios.

Es así que, por ejemplo en los seguros por retraso de los vuelos, esta característica sea de autoejectabilidad es miel para los oídos de los consumidores, dedo que en caso que se cumplan la condición que el avión despegue fuera del horario establecido (con una demora de horas verificable por el contrato inteligente), se habilitaría la consecuencia, es decir, en forma automática el algoritmo, brinda la orden de extraer dinero de la cuenta bancaria de la empresa de aviación y la transfiere a la cuenta del consumidor, sin necesidad siquiera que se formule un reclamo.

En efecto, en cuanto a los problemas que estos tipos de contratos inteligentes pueden ocasionar, tendremos que analizar brevemente las consecuencias que se dan cuando éstos se apliquen en contra de los consumidores, porque el algoritmo entiende que “hubo un incumplimiento”. Así, por ejemplo, si se deja de pagar una cuota de un automóvil sacado a crédito, el algoritmo pude dar la instrucción al vehículo para que no arranque.

Pero el desarrollo de éste análisis lo compartiremos en la segunda entrega de este ensayo, la próxima semana.

Alfonso Dos Santos Heisecke