El cráter Shackleton

El cráter Shackleton

Este cráter, ubicado en el polo sur de la luna, es el principal candidato para albergar a la propuesta base lunar de la NASA.

El cráter Shackleton tiene 21 kilómetros de diámetro y más de 4 kilómetros de profundidad. Una cresta elevada se extiende desde el cráter y la elevación relativamente alta de este paisaje significa que algunas partes se iluminan hasta el 90% del tiempo.

Los futuros exploradores podrían aprovechar esta iluminación persistente mediante la instalación de paneles solares en varios lugares muy próximos entre sí que proporcionan electricidad generada por el sol casi de manera constante.

Pero no es la promesa de energía abundante la principal causa de que Shackleton sea tan popular entre las agencias espaciales, sino su fondo, permanente a la sombra. Esto agrega valor científico a este destino, ya que las zonas ocultas al sol suelen albergar compuestos como el hielo de agua que no se encuentran en ningún otro lugar de la Luna, pero que contienen pistas sobre la historia del Sistema Solar interior.

Además, podría abastecer fácilmente a una base lunar, ya que el agua puede ser separada en oxígeno e hidrógeno que son utilizados como propelentes para las naves espaciales (Aparte de la utilidad principal que los astronautas darán al oxígeno, es decir, respirar).

El disponer de estos valiosos recursos sin tener necesidad de enviarlos desde la tierra abarataría enormemente el costo del proyecto.

Pedro Francisco Acosta Melo

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