El Parlante

Periódico Académico de Divulgación, Ciencia & Tecnología y Opinión de la Realidad Nacional, con óptica universitaria y patriótica.

Espiritualidad Filosofía

El Carácter

A menudo oímos decir acerca de una persona intratable que “tiene carácter”. El carácter no tiene porqué ser una cosa fea, ¿Porqué estamos manchando esta bella palabra? voy a escribirte aquí lo que pienso sobre este tema.

El carácter es el resultado de un proceso de maduración, donde se han quemado adecuadamente las etapas. ¿Te gusta, acaso, comer un mango verde? ¡No! resulta asqueroso. La fruta que cae inmadura es una desgracia.

Un niño que se ha vuelto un adolescente antes de tiempo, o un adulto de treinta y seis años que se comporta como uno de diecinueve, son uno de tantos ejemplos de inmadurez.

Tener carácter no es ser duro. Muy al contrario.  A menudo queremos ser duros, abrazando posturas rígidas. El hombre no es una roca. Esas posturas te enceguecen y conducen al fanatismo. Te hacen perder algo muy valioso: Tu espontaneidad. Recorriendo el camino de otros nunca hallarás el tuyo. No te falta cerebro, así que puedes pensar por ti mismo.

Toro sentado

La vida te dará oportunidades para que dejes en ella tu impronta. Si renuncias a los artificios, se podrá desenvolver libremente tu personalidad. No te estoy hablando de posibilidades mágicas.

La persona de carácter “sabe lo que quiere”. Este saber lo que uno quiere no es sencillo alcanzarlo. Vendrán primero adversidades e ilusiones. Las extravagancias te alejan de tu camino. Una extravagancia puede ser alguna idea exótica, algún hábito nuevo, algo que te aleja de ti y de los tuyos.

Es como una droga que genera adicción. Te hace viajar y te aleja de la tierra. La tierra es lo que forma tu carácter y lo nutre. Asentando bien tus pies sobre la tierra, las inquietudes van perdiendo su fuerza. Ya no tienes esa curiosidad tonta que extravía tu mente. El hombre sin carácter es volátil. Cualquier extravagancia nueva lo arrastra. Está a merced de las sirenas de palabras melosas.

El hombre de carácter parece duro porque ninguna estupidez le hace cosquillas. Nada le seduce con promesas falsas. No comete adulterio, y por sobre todas las cosas, vive “en su esfera”.

¿Qué quiere decir esto de vivir en tu esfera?

Quiere decir no mirar lejos, no desear nada fuera de tu alcance; Renunciar a la cobardía de huir, de vivir huyendo, y rechazar esas drogas peligrosas que infectan a la mente.

Reconociendo tus limitaciones, el gusano de la extravagancia no prosperará en tus tierras.

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