El Parlante

Periódico Académico de Divulgación, Ciencia & Tecnología y Opinión de la Realidad Nacional, con óptica universitaria y patriótica.

Filosofía

El Estoicismo: una filosofía necesaria para la vida actual

Esta filosofía, surgida en Grecia en el siglo IV a.C., ha dado bastante de qué hablar durante la historia. Desde su fundador Zenón de Citio, pasando por sus mayores y más famosos exponentes: Lucio Anneo Séneca y Marco Aurelio, hasta los modernos como Massimo Pigliucci o Irvine William, se han acumulado siglos de sabiduría estoica.

Zenón de Citio (Citio, Chipre, 336 a. C – Atenas, Grecia, 264 a. C )

Pero, ¿En qué consiste esta sabiduría? ¿Y por qué es útil hoy en día? Radica en vivir una vida eudemónica, término conformado por dos palabras de origen griego: “Eu”, cuyo significado es bueno y “daimon”, espíritu. Esta filosofía, con un enfoque más ético que metafísico (los Griegos, y más tarde los Romanos, desarrollaron conceptos distintos de ética estoica), busca encontrar la serenidad con lecciones aplicables a la sociedad actual, miles de años después.

El cristianismo, religión predominante, es todo lo contrario; da un enfoque mucho más arduo a la cuestión metafísica. Lo que le hace flojear respecto a lo que “vivir una buena vida” significa. Siempre hablando de mayoría; estaría mintiendo si digo que no hay muchísimos cristianos con una ética trabajada. Y por ende, son buenas personas. Pero esas muchísimas personas significan realmente un número ínfimo al compararlo con la cantidad real de creyentes con una ética poco trabajada.

Los estoicos desarrollaron herramientas para estas situaciones tan actuales y a la vez tan antiguas (que denota que la sociedad avanzó, pero que la psique humana sigue siendo la misma). Una de ellas se llama «visualización negativa», que consiste en reflexionar sobre lo que tenemos, y lo más importante, a desear lo que ya tienes.

Epicteto (Hierápolis, 50 d. C – Nicópolis, 135 d. C)

¿Cómo deseo lo que ya tengo? Pensando en cómo sería si ya no estuviera esa persona, si ya no tuvieras ese coche o ese trabajo, o pensando en la carencia de cosas que damos tan por sentadas como la visión o el habla. Solo así tendrás la oportunidad de salir de ese atroz círculo. ¿Cuál círculo? Schopenhauer pensaba que el sufrimiento del hombre radica en su deseo, que al ser conseguido, lo satisface brevemente; y luego, lo aburre. Y al aburrirlo, persigue otro. Se pone ansioso, trabaja para obtenerlo. Y luego de conseguir este otro, se satisface brevemente, se aburre, etc., así hasta la muerte.

Esto dice el filósofo alemán sobre el deseo: «La satisfacción pone fin a este; pero por cada deseo que se cumple, quedan por lo menos diez sin satisfacer; además los apetitos duran mucho y las exigencias tienden al infinito, mientras que la satisfacción es breve y dosifica con escasez». Schopenhauer recomienda no desear en absoluto; en cambio, el estoicismo permite desear, siempre y cuando no seas preso de tales deseos y los manejes con sabiduría. También hay otras interesantes enseñanzas del estoicismo tales como Memento mori, sobre la muerte; la Dicotomía del control, sobre lo que controlamos y lo que no; Visualización proyectiva, sobre colocarse en el lugar de otro en momentos específicos, etc.

Arthur Schopenhauer (Gdansk 22 de febrero de 1788 – Fráncfort del Meno, Reino de Prusia, 21 de septiembre de 1860)

Hablemos sobre la dicotomía del control: consiste en entender que existen cosas que dependen y que no dependen de nosotros. Por esta razón, no hay por qué sentirse mal y gastar energías por lo que está fuera de nuestro alcance. Por ejemplo: está absolutamente bajo nuestro control que, en un partido de tenis, lo demos todo. Pero lo que no está bajo nuestro control es que, aún dándolo todo, perdamos. Debido a eso, el darlo todo debería ser nuestro único y principal motivo por el cual debemos de entrar a la cancha, y causalmente, la victoria o la derrota vendrá. Ya seas propenso a la ira, la tristeza, el desenfreno, la envidia o cualquier sentimiento negativo, el Estoicismo tiene algo que enseñarte.

Es muy probable que esta rama filosófica pueda guiarte, ya que utilizando como principal instrumento la razón, ha influido, incluso, en tratamientos de psicoterapia y en otras ciencias. Hay que recordar que, en este complejo mundo, carecer de una base filosófica firme hace la diferencia entre el éxito y el fracaso. Y en contadas ocasiones, entre la vida y la muerte.

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