Un antes y un después: la gran final de la Libertadores

Un antes y un después: la gran final de la Libertadores

Se dice que en Sudamérica, está el alma, la esencia del fútbol, hinchas pasionales que son capaces de dar la vida y mucho más, por los colores de los clubes de sus amores. En el corazón de cada hincha anida el deseo ferviente, de ver a su equipo favorito llegando a la final y posteriormente, ganar la tan ansiada Copa Libertadores, ¿pero quiénes de entre todos esos aficionados y fanáticos del fútbol imaginarían luchar por el cetro mayor frente al tradicional rival?, muy pocas veces se ha dado.

Esto experimentarán los seguidores de Boca Juniors y River Plate, quiénes serán testigos de la final del torneo más importante de la CONMEBOL, y probablemente, me animo en afirmar que será la más recordada en la historia de los torneos sudamericanos y, una de las más trascendentales a nivel mundial, por lo que representan para el fútbol continental estas dos instituciones.

¿Quién no soñó alguna vez con un Boca-River definiendo la Libertadores, o un Madrid-Barcelona disputando la famosa “orejona”?. Son escenarios que paralizan a todo el mundo amante de las competiciones, a quienes gusten de este sufrido deporte llamado fútbol, e incluso, a quiénes no.

En Argentina, donde el fanatismo divide a la nación en dos, por las camisetas más laureadas de su campeonato, por donde han brillado, figuras rutilantes, luminarias de la historia, con técnica, mística y goles de todos los colores en los que han jugado grandes exponentes del Paraguay como ser Celso Ayala o Pipino Cuevas en River, o Roberto Cabañas y el genio Delfín Benítez Cáceres en Boca, ni bien se dio el pitazo final de Palmeiras 2 – Boca Juniors 2, se habla del partido más significativo probablemente, en la tradición de ambos clubes, que con una rica historia en los superclásicos y con más de 100 años, se sitúan en el año 2018 en la cúspide de Sudamérica.

Imagen: @chelo_py

Y en antecedentes previos, vemos a los «xeneizes» los mayores ganadores de esta competición, detrás de los diablos rojos de Independiente, con la historia a su favor, frente al «Millonario», que desde que volvió de la segunda categoría del fútbol argentino no ha parado de cosechar títulos, dándose el lujo de eliminar al vigente campeón, Gremio de Porto Alegre.

Todos estos datos de color, quedarán en la nada luego de este choque, que define más que un título, define la superioridad absoluta de un equipo sobre el otro, donde el equipo perdedor quizás no le alcance la existencia para recuperarse del golpe de perder una final ante el rival de siempre.

Marcelo Gallardo y Guillermo Barros Schelotto se juegan mucho más que una serie, será una final que les marcará de por vida en su profesión, fueron ídolos en sus respectivos clubes, ganaron muchas cosas importantes, pero una final en la Libertadores, es para cada uno, un premio demasiado suculento como para olvidarse de lo anterior e ir al todo o nada. Esta final se la llevará quien comparta con sus soldados la estrategia más eficaz, quien aporte con mayor fuerza y radicalidad, los frutos de su preparación, en el comienzo del año y además, ese plus, que todo jugador impone en su juego, en instancias tan determinantes.

La Bombonera y El Monumental, templos sagrados del fútbol del vecino país, definirán un match, en un clímax ideal para una contienda sin precedentes, al todo o nada, en dos batallas épicas en la que solo nos toca, sentarnos, y disfrutar con un buen asado de por medio y amistades esta gran final.

Representa un antes y un después, en la Copa Libertadores de América.

Jose Dielma

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *