El Parlante

Periódico Académico de Divulgación, Ciencia & Tecnología y Opinión de la Realidad Nacional, con óptica universitaria y patriótica.

Geología Gestión de Riesgos Historia Contemporánea

El Terremoto de Japón

Debido a la cuarentena provocada por la Pandemia de Coronavirus recordaremos un suceso masivo que conviene resaltar y es que en este 2020 se cumplieron 9 años desde el terrible “mega terremoto” de 9 Mw[1] que arrasó gran parte de la costa japonesa, 15 893 muertos, 6152 heridos y 2556 desaparecidos (y un aluvión de pérdidas para el país que ha invertido más en monitoreo e investigación sobre los sismos), fue la cifra del desastre ocasionado, aparte, decenas de réplicas de importante fuerza se repitieron desde ese aciago día (este terremoto fue el 5º de mayor potencia registrado en la actualidad por los centros de monitoreo), luego se vino un tsunami, el terror estaba libre y la mayoría de las muertes fueron causadas por ahogamiento, el 92 % aproximadamente, es decir, por éste último evento.

Además, hay que agregar, que Japón tiene un código de construcción que se aplicó principalmente desde el seísmo de 6,9 Mw que golpeó principalmente a la ciudad de Kobe en enero de 1995, no por su ferocidad, sino por la falta de previsión en varias construcciones públicas y privadas; esto produjo que se propicien nuevas normativas jurídicas y arquitectónicas para la habilitación de obras.

La destrucción fue impresionante. Reuters/Kyodo

El terremoto se dio entre la placa de subducción de la costa del Pacífico en la región de Tōhoku en la interfase entre ésta y la «placa Norteamericana». La subducción según la Tectónica de Placas es un fenómeno que ocurre en la corteza terrestre por convergencia entre placas que genera intenso movimiento y contacto acumulando una gran energía potencial elástica que cuando se desata, provoca las peores destrucciones en el mundo a lo largo de la historia. Esta fuerza de la Naturaleza es creadora de volcanes, ya que parte del manto se fusiona parcialmente emergiendo en forma de magma; por ello la placa ubicada en este territorio oceánico forma lo que conocemos como «Cinturón de Fuego del Pacífico».

El epicentro del terremoto fue localizado a 130 kilómetros al este de la ciudad de Sendai en el océano Pacífico atacando ferozmente a la gran Tokio, ambas ciudades se ubican en la isla de Honshu. Los geólogos especializados en sismología esperaban un gran temblor, un “mega terremoto” como le llaman, pero para las placas de subducción que se encuentran frente a las ciudades de Vancouver, Oregón y norte de California, la nombrada como «Cascadia[2]» en la que chocan entre sí la placa «Juan de Fuca» y la «placa Norteamericana».

Imágenes sin parangón. Tsunami: un bote varado en el techo de un edificio en Otsuchi, el 14 de marzo de 2011. © Yomiuri Shimbun / AFP

5 minutos duró el movimiento telúrico en 2011, entre las estructuras que fueron más dañadas estaban las construcciones que se erigieron antes del nuevo código adoptado, pero lo peor, estaba por venir, las alertas de tsunami, los ciudadanos japoneses, acostumbrados a la gestión y reducción de riesgos de desastres, que ya están habituados desde niños a las acciones de evacuación y mitigación se vieron sobrepasados por la magnitud de la catástrofe que se avecinaba, las propias autoridades nacionales, los científicos tanto locales como a nivel mundial veían con asombro lo que ocurría, nada había que hacer ante la fuerza brutal y salvaje de la Diosa Natura, cuando se encuentra encolerizada[3].

Japón había prevenido la acción de los tsunamis con la construcción de muros de contención en las bahías pero las aguas sobrepasaron fácilmente estas barreras y llevó todo a su paso, entre autos, casas, galpones, seres humanos, árboles, al día siguiente, la devastación era tal que parecía una zona de guerra y no discriminó a nada que estuviera en su paso. Los millones de dólares invertidos no fueron suficientes ante semejante poder destructivo.

El Tsunami de Japón – Cómo Ocurrió _ Japan Tsunami – How it happen. Dailymotion

Pero todavía no estaba todo dicho por la fuerza natural que a la vez que procrea, aniquila. La planta nuclear de «Fukushima Daiichi» que fue construida a fines de los años 60 del siglo pasado y puesta en funcionamiento en 1971 en la costa Ōkuma, prefectura de Fukushima.

Planta Nuclear de Fukushima. © Reuters/Kyodo
La central nuclear de Fukushima Daiichi después de un terremoto masivo y posterior tsunami en marzo de 2011. Crédito: DigitalGlobe / Getty
La central nuclear de Fukushima, 26 de abril de 2011 y 3 de marzo de 2013. © AP / Sipa Press
Expertos del OIEA en la Unidad 4 de la central nuclear de Fukushima Daiichi, en 2013.
Greg Webb / IAEA

Los fallos técnicos debidos a los motores diesel incapaces de bombear agua a los núcleos de los reactores 1, 2 y 3 por la inundación dieron cabida a una reacción en cadena desde el mismo 11 de marzo, los sistemas de refrigeración de esta forma no funcionaron haciendo imposible que se pudiese evitar la fusión parcial de los núcleos mencionados. Las autoridades rápidamente evacuaron un radio de 20 Km alrededor de la planta nuclear, posteriormente se confirmó la noticia, los reactores activos en el momento del terremoto sufrieron el fusión del núcleo, así que la catástrofe fue completa en Japón.

Yuko Sugimoto, una joven víctima del tsunami observa a la inmensidad del desastre. © Yomiuri Shimbun / AFP

El país nipón tuvo que recuperarse y por suerte, tuvo el apoyo de muchos países para hacer frente en cuanto a la reactivación de los servicios básicos como la atención de los refugiados y las cuantiosas pérdidas en vidas humanas y el daño valuado en diez mil millones de dólares. Así y todo, los japoneses supieron levantarse de la calamidad a pesar de los pesares, demostrando a propios y extraños cuánto valor tienen los ciudadanos de las Islas para superar estas tragedias, lo cual señala el alto grado de resiliencia[4] del país ante catástrofes naturales.

SENDAI, JAPAN – MARCH 15: Local residents carry supplies as they walk through an area damaged by tsunami (Photo by Kiyoshi Ota/Getty Images)

La comunidad internacional ha tomado conciencia, luego de este desastre natural que las mejores previsiones son insuficientes ante lo que nos depara el Planeta Tierra, ya que es completamente imprevisible; así que los humanos solo tenemos la posibilidad de entender que la mejor seguridad que tenemos es la de saber que no estamos seguros, y  en consecuencia, prever este tipo de acontecimientos terribles para la humanidad y procurar de que los mismos, no causen tantas pérdidas humanas, porque hasta el momento, a pesar de todos los análisis y científicos alrededor del mundo, está visto, que todavía no comprendemos completamente a nuestra Madre Tierra, y es posible, que no podamos hacerlo, por mucho tiempo aún.


[1]Magnitud del momento. Esa unidad se utiliza formalmente para los terremotos grandes o de relevancia La inventó Hiroo Kanamori del Caltech en 1979, junto a  Thomas C. Hanks.

[2]Interesantes artículos que se pueden leer para “habituarse” a este nombre en los siguientes links:

https://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/07/150721_eeuu_falla_cascadia_terremoto_tsunami_jg

http://kunptv.com/news/local/reporte-un-terremoto-en-zona-de-cascadia-podra-provocar-temblor-en-falla-san-andreas

[3]Se puede acceder en YouTube al siguiente documental muy esclarecedor y con explicaciones científicas que pueden arrojar más luz sobre este Terremoto en el siguiente link:

Megaterremotos – NatGeo: https://www.youtube.com/watch?v=XATSOYqMOb0

[4]Se define “resiliencia” (según el Marco de Sendai 2015-2020) como “la capacidad de un sistema, comunidad o sociedad expuestos a una amenaza para resistir, absorber, adaptarse y recuperarse de sus efectos de manera oportuna y eficaz, lo que incluye la preservación y la restauración de sus estructuras y funciones básicas” (véase www.unisdr.org/we/inform/terminology).

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