El Parlante

Periódico Académico de Divulgación, Ciencia & Tecnología y Opinión de la Realidad Nacional, con óptica universitaria y patriótica.

Grandes Batallas de la Historia Guerra de la Triple Alianza

Apuntes Brasileños para Revisar la Batalla de Curupayty

La más célebre victoria militar obtenida por las armas paraguayas durante la Guerra de la Triple Alianza se dio el 22 de Septiembre de 1866 en la posición defensiva que conocemos como Curupayty. Allí, el genio estratégico del Su Excelencia el Mariscal y Presidente del Supremo Gobierno de la República del Paraguay y Defensor de la Fe Católica Don Francisco Solano López Carrillo encontró a un brillante comparsa y ejecutor en la persona del Excelentísimo Señor Gral. José E. Díaz.

Poco se puede agregar sobre la «mente maestra» López y el «eximio intérprete» Díaz. Quizás señalar a un par de personajes de importancia que también tuvieron su gran parte en la espléndida victoria, como el Excelentísimo Sr. Cnel. Franz Wisner von Morgenstern, Jefe de los Ingenieros del Ejército Paraguayo, quien ordenó al Sr. Tte. Cnel. Ludwig Miezkowski, polaco que se hizo paraguayo, el diseño de la posición acompañado por su secretario, el entonces Cap. George Thompson, afinador de pianos que se convirtió en ingeniero militar gracias a sus estudios en Paraguay.

Pero queremos añadir algunas «anotaciones brasileñas» sobre el tema para poder expandir un poco más respecto a las verdaderas situaciones que se dieron en esta espléndida victoria paraguaya contra las ambiciones de la Alianza Internacional.

Nuestro principal interlocutor será, no otro, sino el Vizconde de Río Blanco, Don José María da Silva Paranhos, astro de la diplomacia brasileña y que tenía un profundo conocimiento documental sobre la contienda. De ninguna manera diremos que este caballero tiene la «última palabra» sobre nada. De hecho, sus anotaciones muestran una notable tendenciosidad hacia la versión brasileña (ni siquiera aliada) de la Guerra de la Triple Alianza. Pero, dentro de todo ello, siempre se encuentran «perlitas» de incalculable valor para entender o por lo menos hacerse interesantes preguntas sobre muchas cosas.

1- SOBRE LA ENTREVISTA DE YATAYTY CORÁ.

Silva Paranhos nos da muchos datos, pero deja entrever que la famosa «entrevista de Yatayty Corá» no fue sino una medida utilizada por el Mcal. López para ganar tiempo y fortificar Curupayty. Lejos está de nuestra presente intención discutir eso (y si así fuera, todo era válido en una guerra, especialmente tener varias alternativas en caso de que la oferta de paz fracase). Pero no queríamos dejar pasar que en dicha conferencia participaron dos de los jefes aliados: el Gral. Bartolomé Mitre (comandante de la Alianza en ese momento y Presidente de Argentina) y el Gral. Venancio Flores (Presidente ilegítimo del Uruguay).

La historiografía impuso por fuerza de repetición que el Mcal. López «imprecó» a Venancio Flores, acusándolo de haber sido «el verdadero causante de la guerra» y esto hizo que el general uruguayo abandone luego de unos 30 minutos la reunión, quedando solos el «Héroe de América» y el «Tartufo Porteño». Pero según el Vizconde de Río Blanco, esto no fue así. Todo lo contrario: el Mariscal López se había dirigido con la más sutil diplomacia a ambos líderes presentes en búsqueda de la paz diciendo, palabras más o menos, que tres repúblicas se estaban masacrando para el beneficio de una monarquía impostada. Luego del discurso de Solano López, tomó la palabra el «golpista oriental» y fue él quien insultó al Jefe de Estado Guaraní diciéndole que el gobierno paraguayo era el único responsable de la guerra, el único que tiene culpa por todo lo ocurrido por su ambición y que no toleraría que se ataque de manera aleve e injustificada a su noble aliado brasileño. [1]

Fue recién entonces, ante tamaña falsedad e injusticia, que el Mariscal López le contesta diciéndole que desconocía al gobierno de Venancio López, impuesto por la fuerza de las armas brasileñas, y que fue esa ambición la verdadera causa de la guerra y no la actitud tomada por el legítimo Gobierno del Paraguay. Tras esa respuesta, el «golpista oriental» se limitó a decir que permanecería por cortesía en el lugar pero su única propuesta para el Mariscal López era que se rinda a discreción junto a todo el ejército paraguayo. Pocos minutos después se retiró.

Esta versión, recopilada por el mismísimo Don José María da Silva Paranhos, echa por tierra los supuestos «modales rudos y poco diplomáticos» que según los escribas liberales y mitristas habría mostrado el Mariscal López.

2- ORDEN DE BATALLA EN CURUPAYTY.

Se dijo que 5.000 paraguayos batieron a 20.000 aliados en la famosa batalla. Esto quizás no sea tan exacto, si seguimos las anotaciones de Don José María da Silva Paranhos (y repetimos, no las consideramos como «última palabra», simplemente las traemos a la palestra para que sean tenidas en cuenta).

Según las fuentes utilizadas por el ilustre diplomático brasileño, la cantidad de soldados paraguayos en la «línea principal» de Curupayty ciertamente sería unos 5.000, incluyendo a los artilleros. Pero si se tienen en cuenta a los hombres presentes en las posiciones circundantes y que también habrían participado, tanto en la posición cercana a la Laguna Méndez con unos 3.000 infantes y a la «reserva de caballería» que se hallaba en la zona, con alrededor de 1.500 jinetes, se puede decir que el Ejército Paraguayo presentó en Curupayty y sus alrededores cerca de 10.000 guerreros (9.400 exactamente según Paranhos). [2]

Esto a simple vista podría «enojar» a algunos. Pero también debemos señalar que los Aliados que estuvieron en el «frente de batalla» esa gloriosa jornada tampoco fueron «solamente 20.000».

Es cierto, los que llegaron a estrellarse contra las posiciones paraguayas estarían en torno a ese número, pues esas fueron las tropas que estuvieron en el mando directo de Bartolomé Mitre y Porto Alegre con la vanguardia brasileña. Pero aquí también debemos contar a los 11.000 soldados (nos cuenta Paranhos) que tenía en la reserva el Mcal. Polydoro y que recibieron de Gelly y Obes tanto como del mismo Mitre la orden de atacar en el momento más intenso de la batalla. El comandante de la reserva brasileña, si bien por planes acordados anteriormente no tenía la obligación de avanzar y su único deber era proteger la retaguardia, obedeció «a su manera» los ruegos del Gral. Mitre y varias veces hizo avances, aunque meramente simbólicos, hacia las posiciones paraguayas y que eran detenidos ante el primer disparo o cañonazo guaraní que caía cerca. Los soldados dirigidos por el Gral. Díaz estuvieron durante toda la batalla expectantes ante el posible ataque de Polydoro en ayuda de Mitre, pero al final nunca se dio (y las recriminaciones fueron inmensas entre los Aliados). El plan original de Polydoro era operar hacia la derecha de la posición (Sauce) o sumarse a Mitre «si hubiera señal que lo requiera». Es aquí donde se dieron grandes recriminaciones, acusaciones y confusiones. [3]

Pero, recapitulando, si sumamos a los 11.000 de Polydoro (e incluimos a la flota brasileña, que también participó ese día), las fuerzas aliadas que atacaron o fingieron atacar Curupayty alcanzaban aproximadamente unos 32.000 hombres.

3- BREVES APUNTES SOBRE LA BATALLA.

Siempre se señala que el Gral. Bartolomé Mitre «mandó estrellar de frente, ante una especie de pelotón de fusilamiento» a sus 20.000 hombres en Curupayty. La realidad, según Louis Schneider (quien se basa en los relatos de Max von Versen) y su anotador Paranhos, fue distinta: los paraguayos condujeron a los aliados a una trampa bien preparada y ejecutada.

La primera línea de trincheras era solo un espejismo para atraer a los aliados. De hecho, los brasileños la ocuparon con relativa facilidad mientras veían a los pocos paraguayos que la defendían huir. Cuando los 20.000 de Mitre llegaron a esa posición, ya habían entrado en la trampa mortal pues se hallaban rodeados por el frente (Curupayty) y por el flanco (Laguna Méndez), siendo rociados por fusilería y artillería.

Batalla de Curupayty (1866). Una de varias escenas atribuidas a Cándido López, pintor y ex-combatiente argentino de la Triple Alianza. [Infobae/Getty].

Es aquí donde se produce el error del Gral. Mitre. La prudencia quizás recomendaba la retirada, habiendo tenido algunas bajas. Pero fue completamente burlado por el genio estratégico del Mariscal López y tal vez, pensó que los paraguayos ya no tenían más capacidad o fuerzas para resistir semejante número (20.000 más unos 12.000 en reserva). Se dio entonces un episodio muy parecido al «Boquerón de la Muerte» en la Batalla del Sauce (16 – 18 de Julio de 1866). Los aliados iban penetrando más, iban encontrándose con obstáculos previamente preparados y finalmente… La masacre, desde todos los costados…

Si se siguen a las fuentes aliadas, el estimativo mínimo de sus bajas estaría en torno a 5.000 entre muertos, heridos y prisioneros. Pero por lo catastrófico y por tantas otras fuentes desinteresadas que desmienten esas versiones, no faltan quienes duplican esa cifra: 10.000 bajas. Siempre he considerado que el número más aproximado sería de 8.000 pero cada vez tiendo a dar más razón a quienes hablan de muchas más…

¿Hay todavía cosas que investigar sobre Curupatyty y la misma Guerra de la Triple Alianza? Desde luego que sí. Pero por esta ocasión queríamos presentar un relato un poco «diferente»: cómo 10.000 paraguayos derrotaron a 32.000 aliados en ese legendario 22 de Septiembre de 1866. ¿Suena todavía más grande, más épico, verdad que sí?

Bueno, es algo debatible, sin duda alguna…

4- FUENTES.

[1] Silva Paranhos en: Schneider, Louis (1876): «A Guerra da Tríplice Allianca contra o Governo da República do Paraguay 1864-1870», anotado por Don José María da Silva Paranhos. Vol. II pp. 107-108. Río de Janeiro, Brasil: Typographia Americana.

[2] Silva Paranhos en: Schneider (1876) op.cit. Vol. II p. 117.

[3] Silva Paranhos en: Schneider (1876) op.cit. Vol II pp. 126-128.

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