88º Aniversario de la Batalla de Toledo – Guerra del Chaco

88º Aniversario de la Batalla de Toledo – Guerra del Chaco

Un día como hoy, hace exactamente 88 años, la 3° división boliviana iniciaba su asalto a las posiciones paraguayas en el “Fortín Toledo”. El desastre de Nanawa y Herrera al sur, la situación estancada entre Saavedra y Gondra, hacían que el Gral. Kundt (Comandante de las fuerzas bolivianas) oriente su mirada al norte, específicamente al fortín Toledo, y ordene la preparación del ataque. Este era un punto estratégico importante, puesto que protegía a las colonias menonitas, y su conquista significaría tomar el camino directo a Isla Po´i (centro de abastecimiento paraguayo y su órgano de comando).

Por el lado paraguayo, el Comandante Juan Bautista Ayala fue el encargado de preparar la defensa. Sus tropas acababan de arribar al teatro de operaciones, jóvenes reclutas (personas con muy poca instrucción) se aprestaban a su bautismo de fuego. Los alrededores del fortín Toledo estaban cubiertos por bosques espinosos con cañadones sucesivos que facilitan el avance del atacante, que debía marchar unos 34 km. para llegar a las proximidades del objetivo.

Y fue así que el sábado 25 de febrero de 1933, 10 aviones bolivianos en sucesivas oleadas atacan el fortín iniciando el bombardeo. Las aeronaves vuelan a baja altura apoyadas por la artillería boliviana, procurando que sus bombas puedan dañar los objetivos. Tanto humo hizo que la zona de guerra se obscureciera, el Dios Marte pisaba el campo de batalla.

Las tropas paraguayas, con armas automáticas abren fuego buscando blanco en medio de tanto infierno, hasta que de pronto un avión boliviano desciende a unos 200 metros y es abatido. Dicho aparato cae envuelto en llamas dentro del fortín, son muertos el Capitán Arturo Valle y su observador Teniente José Ardiles.

Cráter hecho por bombas arrojadas por la aviación boliviana en el Fortín Toledo.

Eran las 7 de la mañana, los oficiales fueron sepultados en el cementerio del fortín con honores militares, los demás aviones se retiraron y el fuego cesó en toda la línea boliviana. Rato después, un avión boliviano a baja altura deja caer una corona de flores silvestres sobre el fortín en homenaje a sus camaradas fallecidos, las tropas paraguayas no abrieron fuego sobre la máquina.

La infantería boliviana entra en escena confiada, puesto que estaba compuesta en su mayoría por hombres del oriente de Bolivia acostumbrados al clima y con experiencia guerrera. Se adentran al campo de batalla atacando violentamente las posiciones paraguayas. Las defensas compuestas por los regimientos “Piribebuy” “Gral. Díaz” “Cerro Cora” “Valois Rivarola” “San Martin” a más de los grupos de artillería “Gral. Roa” y “Mayor Albertano Zayas” se defendían como leones.

Regimiento 7 de Caballería, Gral. San Martín camino al frente de batalla.

Fueron 14 días de asalto, pero a partir del 28 de febrero y luego de ser constantemente repelidos, las oleadas ya no tuvieron el mismo ímpetu. Para el 1 de marzo era evidente la desmoralización boliviana, unos 700 cadáveres insepultos (según fuentes paraguayas) quedaron esparcidos en la tierra de nadie.

Mención especial para el Teniente Manuel Irala Fernández (alias yakare valija) quien el 9 de marzo, al mando de una fuerte patrulla (unos 15 hombres) logra escabullirse en la retaguardia boliviana para capturar un camión en el que viajaba el teniente boliviano Pastor Ibáñez. El mismo portaba un maletín con información importante sobre la situación crítica de la 3° división boliviana, que era desconocida por el comando paraguayo. La adquisición del maletín con documentos posibilito el contraataque.

Comandante Juan Bautista Ayala.

El resultado luego de 14 días de lucha fue el siguiente:

  • Fuerzas paraguayas: 3 oficiales y 40 soldados muertos; 9 oficiales y 189 soldados heridos.
  • Fuerzas bolivianas: 3000 entre muertos y heridos, 700 cadáveres dejados en el campo insepultos y un gran botín de guerra. Toledo fue inexpugnable, Kundt es derrotado una vez más y poco tiempo después se iniciaría la magnífica operación denominada “el cerco de Campo Vía” que acabaría por derrotarlo definitivamente.

Fuentes:

  • Batalla de Toledo. Gral. Div. Vicente Machuca.
  • La Guerra del Chaco. Cnel. Luis Vittone.

Enmanuel Martínez Vega

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