El Parlante

Periódico Académico de Divulgación, Ciencia & Tecnología y Opinión de la Realidad Nacional, con óptica universitaria y patriótica.

Historia del Paraguay Periodo Liberal

Don Eduardo Schaerer, el primer presidente liberal en completar un periodo constitucional

Los «saco-mbyky» en el poder.

El periodo de Eduardo Schaerer en el poder de la república venía precedido de rocambolescos acontecimientos, como ser la estrepitosa caída del Partido republicano del poder en 1904 mediante las armas; y los cambiantes gobiernos liberales de Gaona; Báez; la violenta caída de los ´´cívicos´´ del poder; el primer provisoriato de Emiliano González Navero; la primera presidencia  de don Manuel Gondra defenestrado como no podía ser de otra forma, por las armas, por el impetuoso coronel Albino Jara; el caótico y anárquico año 1912, el año de las cuatro presidencias, que de ´´yapa´´ estuvo compuesta por la de un colorado Pedro P. Peña, que sería el gobierno más corto de la historia (22 días); y,  el segundo provisoriato del ´´comodín liberal´´ González Navero. Todo esto en el corto periodo de ocho años. Nada menos que diez presidentes de la república en ocho años ¡¡¡. Ni que fuéramos una republiquita africana, con el debido respeto a los africanos.

El poder le tocó ´´en suerte´´ a Schaerer, precisamente cuando fue nombrado como Ministro del Interior en el segundo provisoriato de Emiliano González Navero en el tormentoso año 1912, ya que Don Eduardo fue el factótum del préstamo millonario del portugués Manuel Rodríguez – director de los ferrocarriles ingleses – para sufragar los gastos del conflicto armado para dejar a los radicales definitivamente en el poder de la república, poder que solo se les escaparía recién en febrero de 1936.

Si bien, el jefe indiscutido del radicalismo liberal era el intelectual Don Manuel Gondra, a su vez jefe de la facción radical ´´saco-pucú´´ tenía este dentro del radicalismo un fuerte contendiente, el pomposo adinerado hombre de negocios y pragmático político Don Eduardo Schaerer Vera y Aragón, líder absoluto de una fuerte facción dentro del partido liberal y del radicalismo en sí, los ´´saco- mbyky´´. El Señor Gondra gustaba más de transitar por el mundo trascendental de la estética literaria y por el lodo de la política. A pesar de ser un hombre de pensamiento, sin embargo, tenía una paradójica obsesión hacia estas cuestiones tan alejadas de la pura especulación intelectual. Y ya sabemos a qué conducen los intelectuales metidos a políticos.

La otra cara de la moneda en el partido liberal radical, era sin duda ninguna, el señor Eduardo Schaerer. Pragmático; hombre de tomar decisiones en el campo empresarial donde descollaría amasando un patrimonio importante; trasladaría estas condiciones innatas al campo de la política donde muy rápidamente se hizo líder de una facción del liberalismo radical, haciéndole sombra al mismísimo don Manuel Gondra.

A la antinomia Gondra – Ferreira (radicales vs. Cívicos), sucedería en el internismo liberal radical, la de Schaerer – Gondra. El gracejo popular los bautizaría como los ´´saco mbyky´´ y los ´´saco pucú´´, por la moda de los Gondristas de vestir con trajes de etiqueta.

Esta lucha por los intereses personales y de círculo dejaría a la larga una secuela de llanto y dolor. La revolución radical entre los dos bandos enfrentados en lucha fratricida por casi dos años; de mil novecientos veinte y dos a mil novecientos veinte y tres.  

“Cervecería Nacional” instala en 1910 la fábrica “La Paraguaya”, que fue una de las primeras productoras de cerveza del país. Uno de sus propietarios fue Don Eduardo Schaerer Vera y Aragón que dos años después sería Presidente de la República del Paraguay.

El quince de agosto de mil novecientos doce, asume la presidencia de la república don Eduardo Schaerer Vera y Aragón, acompañándole en la fórmula como vicepresidente, el doctor Pedro Bobadilla. El presidente forma su ministerio con el doctor José P. Montero, en la cartera del Interior; en la cancillería nacional, el doctor Eusebio Ayala; en el ministerio de Hacienda, el doctor Gerónimo Zubizarreta; en Justicia, Culto e Instrucción Pública, el doctor Félix Paiva; y, en la cartera de Guerra y Marina, nuevamente Don Manuel Gondra. Todos luego serían presidentes de la república, excepto el doctor Gerónimo Zubizarreta, quien solo llegará a canciller y candidato perdidoso en las internas liberales en vísperas de la elección del general José Félix Estigarribia, en mil novecientos treinta y nueve.

El presidente Schaerer, aprovechando la paz social y la relativa estabilidad política lograda a tan alto precio (recordemos que aparte del tendal de muertos, estaba el famoso préstamo del ´´luso´´ Rodríguez que el estado tuvo que pagar el séxtuple en generosos intereses), enderezó sus esfuerzos de administrador del país hacía mejorar la situación general, si bien es cierto, al costo de seguir en la tónica de resignar continuamente el patrimonio de la nación.

Como dice el refrán, ´´muerto el perro, se acabó la rabia´´. Con la desaparición física del coronel Albino Jara, ya no hay en los cuarteles ningún ´´jefe natural´´ que pusiera en peligro la estabilidad del gobierno liberal radical presidido por el Señor Eduardo Schaerer, quien desde luego facilita las cosas como hombre de gobierno, con sus innatas condiciones de hombre práctico y de empresa. Don Eduardo, con la paz conquistada a duro precio – como siempre resultó ser ´´el precio de la paz´´ en Paraguay – ejercerá su mandato con las miras puestas en el progreso material e institucional de la nación.

Con la estabilidad política conseguida durante el gobierno de Schaerer; se construyeron puertos en las principales ciudades ribereñas de nuestros principales ríos, Paraguay y Paraná. El ferrocarril de propiedad totalmente inglesa, llegaba a Encarnación, empalmando con el sistema ferroviario argentino. El transporte fluvial de personas y carga en manos de las compañías argentinas ´´Mihanovich´´ y ´´Barthe[u1] ´´.

Ya habíamos señalado anteriormente, que el director de los ferrocarriles ingleses, el portugués Manuel Rodríguez, había facilitado el dinero necesario para sufragar los gastos cuantiosos a la revolución liberal radical pasada, constituyéndose en acreedor del estado paraguayo por un valor superior a seis veces más que el monto inicial del crédito. Ya veremos cómo solucionaría el presidente Schaerer el asunto de esta deuda partidaria, convertida como por ensalmo en deuda nacional. Se habilitan nuevas líneas telegráficas, así como los servicios de tranvía y la luz eléctrica en la capital de la república. Por ley de la nación, se crea la Escuela Militar en el año mil novecientos quince, la contratación entre el gobierno nacional con la Compañía Norteamericana ´´The Construction and Engineering Finance Company´´, para la construcción del puerto de Asunción, con un contrato de concesión a favor de la compañía ´´yanquee´´ con cláusulas verdaderamente leoninas por el plazo de 99 años con una fuerte oposición parlamentaria. Asimismo, el consorcio anglo-francés MacArthur-Perks, incluía infraestructura portuaria, drenaje de ríos, establecimiento de instituciones y otros. 

Un episodio en la administración Schaerer que vale la pena destacar, es la cuestión de la deuda estatal de la revolución entre los liberales radicales con el ferrocarril inglés, dirigida por el portugués Manuel Rodríguez.

A fin de hacer efectivo los pagos de dicha deuda, dolosamente imputada al contribuyente paraguayo aumentada a más de seis veces su valor, fue transferido, seguramente para disimular ante la opinión pública, a un tal Hermida. El gobierno decide hacer uso de los fondos depositados en la célebre Caja de Conversión (oro metálico depositado en el Banco de la República, respaldo de los billetes circulantes) para la amortización de la deuda espuria. Consecuencia inmediata fue la devaluación catastrófica del peso y el peso oro sellado. Aquellos que se endeudaron en este último signo monetario vieron crecer sus deudas a niveles siderales.

El doctor Teodosio González – aquel ministro del presidente Jara y penalista de nota – en su obra ´´Infortunios del Paraguay´´, escribía: …´´el Paraguay íntegro pasó en poder del banco hecho un cadáver´´. Cualquier coincidencia con nuestra reciente actualidad, es pura casualidad.

La ciudadanía ´´jodida´´ por partida triple; el contribuyente haciéndose cargo de las deudas de una facción de un partido político en una lucha armada entre sus propios adherentes, a su vez pagada con las reservas monetarias del país depositadas en un banco privado; y para terminar, ocasionando la ruina de los prestatarios a raíz de devaluación del peso oro sellado. Como decía una crónica periodística de la época, ´´el país en cueros´´.

La fisonomía pueblerina de la capital paraguaya, empezaba a cambiar con el traqueteo de los primeros automóviles. Algunas calles se adoquinan con tacos de madera – recordemos que hasta la administración del presidente Rodríguez, había una cuadra adoquinada frente al Palacio de Gobierno, quien la ´´asfaltó´´- Hasta que el presidente actual Mario Abdo Benítez (H) la volvió a convertir en una calle adoquinada. Se embellecen las plazas; el mismo palacio de gobierno se agasaja con muebles de la casa ´´Maple´´- la del pisito del tango – de la ´´europea´´ Buenos Aires y el Colegio Militar, recibe los primeros cadetes entre los que se cuentan a jóvenes de la ´´mejor sociedad asuncena´´, con su flamante director el Coronel Manlio Schenoni Lugo.

Una especie de ´´Belle epoque´´, en versión tardía (como todo lo que llega a nuestro país); furgón de cola en la cadena de todos los ´´ordenes internacionales´´.

Asimismo, el país conoce de las primeras manifestaciones políticas de corte socialista y ácrata. Los dos principales partidos políticos ´´transforman sus ideales´´ entre 1914 y 1916, y otras propuestas partidarias surgen en la década sin consolidarse. El dirigente socialista Rufino Recalde Milessi se presenta como candidato a concejal municipal de Asunción en 1914, sin obtener gran electorado, y junto a estudiantes de la facultad de derecho, funda posteriormente el Partido Obrero ese mismo año, este mismo partido para las elecciones parlamentarias de 1918 pasa a llamarse ´´Socialista Revolucionario.  Como habíamos dicho sobre los partidos tradicionales, la Convención de la A.N.R. (partido colorado) de 1914 modifica su estatuto partidario, fue incorporando principios críticos al liberalismo dominante como la protección de las industrias y las artes, el patrocina miento de toda ´´buena iniciativa gremial´´, la promoción de la ´´reforma de la Constitución´´ en todo aquello que exijan las necesidades sociales, etc., fueron incluidos de ahí en más en el programa opositor. En tanto que los radicales liberales cambiaron sus estatutos en 1916 incluyendo entre sus fines políticos ´´procurar el establecimiento de un régimen que permita y facilite una justa distribución de las riquezas´´ y el ´´estimular la educación económica del pueblo´´, mientras su nuevo programa insistía en la necesidad de mejorar las condiciones de vida de los campesinos.

En estos tiempos de renovación presidencial, la dependencia en lo político y económico con la Argentina era casi total. Luis Freire Esteves y Julián González Peña, dicen:  …´´tanto en el renglón de exportación como el de importación, el principal mercado es la Argentina y el total de intercambio anual representa más de la mitad del movimiento del comercio exterior. En el intervalo que media de 1.912 a la fecha, el monto del intercambio ha llegado al séxtuplo. Quiere decir entonces que espontánea y naturalmente nuestro comercio exterior sigue su desplazamiento hacia la Argentina´´.

Deberíamos agregar que nuestra dependencia económica en ese tiempo se perfecciona con el acople de nuestro sistema ferroviario, que había llegado a Encarnación, con el argentino. La ´´Mihanovich´´ y los ´´Barthe´´ se encargaban de monopolizar el transporte por los ríos.

Una memoria del Ministerio de Hacienda Argentino daba cuenta de lo siguiente:  …´´que porcentaje representa el comercio con la Argentina en el balance internacional del Paraguay? Nada menos que noventa y cinco por ciento de su comercio exterior´´.

El doctor Teodosio González, lamentándose afirmaba: ´´………los fletes son prohibitivos y expoliadores´´. Como último vagón de la dependencia del ´´orden internacional´´ de entonces, pagábamos un flete superior de Buenos Aires a Asunción, que de Marsella a Buenos Aires´´.

Francisco Gaona afirma sin exagerar un ápice: ……´´este es un caso excepcional en la historia de América: el Paraguay sometido a un régimen de explotación por partida doble: de la Inglaterra imperialista y de la Argentina agropecuaria´´.

La influencia de las grandes compañías argentinas en el país era escandalosa; por un supuesto robo cometido por un ciudadano paraguayo, empleado de la ´´Mihanovich´´, fue ultimado a balazos por agentes policiales propios, sin más trámite. Este episodio produjo la indignación y la renuncia de un miembro del Tribunal Superior de Justicia (Corte Suprema de entonces) el doctor Cecilio Báez, ex presidente de la nación y jurisconsulto de nota.

Habíamos señalado, que nuestra economía se unía al sistema argentino agro exportador, a su vez, dependiente del orden económico mundial cuyo liderazgo indiscutido hasta fines de la primera guerra mundial que en esos países comenzaba, la ejercía Gran Bretaña. Todos los ingresos en fletes marítimos, fluviales y ferroviarios, van a tributar finalmente a Londres, amén de los seguros.

A propósito de la primera guerra mundial, diremos que el gobierno del presidente Schaerer decretó cuatro días de feriado a fin de que los órganos del estado meditaran sobre sus alcances ¡Lo que se dice, un país seriamente preocupado!

Eduardo Schaerer fue el primer presidente radical en terminar su mandato, si bien su gobierno tampoco estuvo ajeno a las intentonas golpistas. El 1° de enero de 1915, una conspiración armada por los hermanos Freire Esteves (liberales democráticos o ´´cívicos´´) con el apoyo de algunos oficiales militares de menor rango, fracasa en Asunción, provocando una serie de medidas represivas – apresamientos y exilios – contra dirigentes opositores.

El gobierno de Schaerer ya en sus inicios, reforzó prácticas de caudillismo e intolerancia política ya ancestrales en la clase política para mantenerse en el poder. ´´El Nacional´´ diario del partido republicano opositor es cerrado a inicios de 1913, y el aparato policial vio incrementado sus recursos: se creó un ´´Escuadrón de Seguridad´´, se construyeron una nueva Penitenciaria Nacional y la Cárcel de Mujeres, y en respuesta al creciente bandolerismo rural, fueron creados grupos de Gendarmería Volante, con el apoyo pecuniario de estancieros y empresas agro exportadoras ubicadas en el interior del país.

Sin duda alguna un verdadero ´´hombre fuerte´´ Don Eduardo Schaerer de Vera y Aragón, que se conoce que cursó en el Colegio Nacional y no se sabe que se haya recibido. Dijo él alguna vez no haber estudiado en ´´rancias academias´´. Jefe importante de una gran facción del partido liberal, político pragmático, un hombre de negocios de armas tomar, acaudalado de gran fortuna patrimonial, fundador de periódicos como ´´El Diario´´ (1904), con Gualberto Cardúz Huerta y don Adolfo Riquelme, y de ´´La Tribuna´´ (1925), ya de su sola propiedad. Francamente me recuerda a un menudo personaje de nuestra política actual, pero hablar de él sería otra historia.

Don Eduardo Schaerer falleció en Buenos Aires – en el exilio como no podía ser de otra manera –  el 12 de noviembre de 1941.

Probablemente esta historia continuará.

Fuentes:

 – ´´Crónica Histórica Ilustrada del Paraguay´´ Tomo III, Paraguay Siglo XX, Milda Rivarola.

– ´´Del 14 y 15 al 2 y 3 (Una interpretación de la historia política del Paraguay) ´´ Eduardo J. Giménez Rabito.

– ´´Infortunios del Paraguay´´ Teodosio González.

–  ´´Síntesis de los Presidentes del Paraguay´´ Raúl Amaral.

– ´´La hegemonía argentina en el Paraguay´´ Francisco Gaona.


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