El Parlante

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Conmemoración Historia del Paraguay Historia Universal

Dr. José Gaspar Rodríguez de Francia, Dictador Perpetuo de la República del Paraguay

Un día como el de hoy, 20 de Septiembre pero de 1840, fallecía en Asunción el Dr. José Gaspar Rodríguez de Francia, Dictador Perpetuo de la República del Paraguay.

A continuación, una breve reseña sobre su vida y obra. 
¿Qué opinas del Dictador Francia?

*SU INFANCIA Y JUVENTUD.

Nació en Asunción el 6 de Enero de 1766. Fueron sus padres el Tte. Cnel. José García Rodrígues da Franza (nacido en una colonia portuguesa, pero de origen francés) y María Josefa Velasco y Yegros (tía del «prócer» Fulgencio Yegros).

De inmensa ilustración, se educó inicialmente en el Colegio de Asunción (que funcionaba en la sede del Seminario Conciliar), obteniendo el título de Bachiller (equivalente de la época a «Licenciado») en Letras y Bellas Artes. Ejerció un breve tiempo de su juventud el Profesorado en Bellas Artes, pero luego, por el profundo sentimiento religioso que tenía, se dedicó al estudio de la Teología.

Se trasladó hasta la Universidad de Córdoba, donde obtuvo el grado de Doctor en Teología y Maestro en Filosofía de las Leyes. Regresó a Asunción, donde se desempeñó como «Defensor Público de Reos Pobres» y posteriormente, fue nombrado «Juez Cabildante de Primera Instancia de Apelaciones».

*SU CARRERA POLÍTICA.

Fue la mente maestra del Congreso del 24 de Julio de 1810, y participó activamente de la Rebelión del 14 de Mayo de 1811. Nombrado como uno de los triunviros, luego fue Secretario de la Junta Superior Gubernativa. Por su supremacía intelectual, lo nombraron Cónsul (con su primo Fulgencio Yegros como co-Cónsul).

El «Congreso de los 1.000 Diputados» lo nombró, el 12 de Octubre de 1814, con el título de «Dictador Supremo de la República». De allí en adelante, ya no abandonó el poder, y en 1816 fue proclamado «Dictador Perpetuo del Paraguay».

En sus 26 años de Poder Absoluto, se encargó de consolidar la Independencia Paraguaya, aplicando cuando fue necesario, medidas draconianas contra sus adversarios políticos (los denominados «porteñistas» o «españolistas», que buscaban que Paraguay se uniera a las Provincias del Plata bajo mandato de Buenos Aires).

En los años 1815-1820, sin que le tiemble el pulso, ahogó en sangre cualquier conato de rebelión contra su gobierno. Muchos «próceres» sufrieron muerte, prisión o exilio en éste tiempo. Se puede citar a Pedro Juan Caballero, Fulgencio Yegros, Fernando de la Mora, Mauricio José Troche y Atanasio Cabañas entre los ejecutados. Fueron encarcelados Mariano Molas, Manuel Gamarra y Pascual Urdapilleta. Bernardo de Velasco y Juan Valeriano Zeballos fueron confinados a distintos puntos del país. Los únicos «próceres» que vivieron en la tranquilidad y respetados por el Dr. Francia, por su intelecto y lealtad, fueron Francisco Xavier de Bogarín y Vicente Ignacio Iturbe.

*SUS OBRAS.

Ordenó el cierre del Seminario Conciliar de Asunción, creando con esa medida a la «Iglesia Católica Apostólica Paraguaya», independiente de Roma. 

Fue el Padre del Ejército Paraguayo, que consistía mayormente en milicias populares. El máximo rango que se podía ostentar en el Ejército del Dr. Francia, era el de «Capitán Comandante» (equivalente a Mayor hoy en día). No existían Coroneles ni Generales, excepto uno, el «Brigadier Francia».

Creó el «Liceo Militar de Asunción», donde él mismo daba instrucción a sus tropas. También fundó varias escuelas, entre ellas, la primer «Escuela para Niñas». Poco o nada se sabe sobre la Educación Superior de la época, pero el Colegio de Asunción siguió en funcionamiento (a pesar del cierre del Seminario). A ese respecto se le atribuye la frase «Minerva duerme mientras Marte vela».

Hizo la primera «Reforma Urbanística» moderna de la Ciudad de Asunción (y hasta hoy, la única en su género), según sus adversarios, por miedo a ser asesinado en uno de los recovecos de la antigua villa. También es el creador de las «Estancias de la Patria», donde los campesinos y personas pobres podían ir a vivir y trabajar a cambio de un pequeño tributo de su producción.

Al fallecer, en 1840, se vivieron prácticamente dos décadas de paz y estabilidad en el Paraguay, a diferencia de los países vecinos en donde las revueltas y guerras civiles eran la constante. Sumado a ésto, su extremada honestidad y honradez hicieron que el país tuviera un gran superávit en las arcas del Estado. Gracias a la gran paz que se vivía en el país y al gran flujo de refugiados que llegaron al Paraguay durante su gobierno (huían de las guerras en las actuales Argentina y Brasil), el país pasó de tener 200.000 habitantes en 1810 a cerca de 500.000 para 1840.

*SU VIDA PERSONAL.

Aparte de ser un hombre de reconocida honradez, su vida privada era ejemplo de honestidad (a pesar de que tenía, según el médico Johann Rengger, momentos de paranoia cuando los transeúntes miraban hacia su casa).

No es muy conocido el hecho, pero el Dr. Francia tuvo una esposa: Doña Juana García (su prima lejana). Con ella tuvo al menos dos hijos: Ubalda de Francia García (la famosa «Niña Francia»), y José de Francia García (el célebre «Niño Azoté», quien murió siendo muy joven en extrañas circunstancias). La esposa del «Supremo Dictador» no le sobrevivió mucho tiempo: falleció seis meses después de la muerte del Dr. Francia.

El nieto del Dr. Francia, Cnel. Agustín Cañete, fue héroe de la Guerra de la Triple Alianza (1864-1870) y tuvo destacada participación en la post-guerra.

*UNA HISTORIA SOBRE SU NIETO, AGUSTÍN.

Cuenta la leyenda que el viejo Domingo Faustino Sarmiento, en una de sus pocas apariciones públicas en Asunción del Paraguay luego de la «Guerra Grande», dijo en evidente burla que el Dr. Francia era «un eunuco con chifladuras». (Terrible insulto para la época ser tildado de «eunuco», es decir, homosexual).

Entre los oyentes de ese discurso se encontraba Agustín Cañete, nieto de Francia, quien instantáneamente se puso de pie y desafió a duelo (también costumbre de la época) a Sarmiento. Le dijo: «El Dr. Francia no era eunuco ni chiflado, eso lo será Ud., y su labio leporino; y la prueba de que no era eunuco, es que yo soy su nieto».

IMAGEN: Óleo del Dr. Francia.

Hubo gran revuelo. Sarmiento, a pesar de la edad, valientemente se levantó con bastón y aceptó el duelo, pero Juan Silvano Godoi echó «paños fríos al asunto», pidiendo al nieto del Dr. Francia que se retirara del lugar, aclarando delante del mismo Sarmiento que «si bien es cierto, era un Tirano Chiflado, a nadie le consta que haya sido eunuco y se sabe que la muerte de su pequeño hijo le afectó muy profundamente».

*FUENTES:

Johann Rengger: «El Doctor Francia».
Wisner von Morgenstern: «El Dictador de Paraguay, Dr. Francia».
Thomas Carlyle: «Dr. Francia».
José Antonio Vázquez: «Francia Visto y Oído por sus Contemporáneos».
Julio César Chávez: «El Supremo Dictador».
Juansilvano Godoi: «Monografías Históricas y Ciertas Memorias».

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