El Parlante

Periódico Académico de Divulgación, Ciencia & Tecnología y Opinión de la Realidad Nacional, con óptica universitaria y patriótica.

Análisis Ensayo Historia del Paraguay Historia del Siglo XX

El «Anarquismo liberal»

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El Origen

Una de las épocas más rocambolescas – por decirlo de una forma – o más trágicas – si se le quiere dar un tinte dramático – de nuestra historia, tal vez haya sido la vivida entre los años 1904 y 1912 del siglo pasado.

Vayamos a los antecedentes; en el año 1904 luego de una revolución que duró casi cuatro meses, en donde se produjeron aparte de acciones de todo conflicto armado, anécdotas curiosas como las deserciones en filas republicanas donde entre el muestrario de desertores figuró nada más y nada menos que el propio vicepresidente de la república, el siempre “ubicuo” doctor Manuel Domínguez quien se presentó voluntaria y sorpresivamente en el campamento revolucionario, poniéndose a disposición de los mismos renunciando al propio cargo.

Luego sería compensado recién en 1911, durante la presidencia de Albino Jara con una cartera ministerial. Brillante hombre de letras, pero en extremo errático y acomodaticio en su accionar político el autor de “El Alma de la Raza” y otros clásicos de la literatura nacional.

Revolución de 1904. Entrada de los Revolucionarios en Asunción por frente a la Estación del Ferrocarril. Imagen crédito: Portal Guaraní y ABC Color.
 

El coronel Juan Antonio Escurra, presidente en ejercicio, minado por las adversidades hubo de capitular suscribiendo un pacto con los revolucionarios a orillas del Pilcomayo. Firmado el “Pacto de Pilcomayo” terminaba la época “de oro” de la primera reconstrucción –según el léxico colorado-  del republicanismo, comenzando una larga llanura que terminaría completamente, recién en 1947.

Se iniciaba en el Paraguay la época “liberal”, que nos traían no sólo los principios universales de la corriente de Smith, Locke, o Stuart Mill, sino otro tipo de liberalismo – que no era precisamente uno de “libertad, igualdad y fraternidad”-  el liberalismo “a la paraguaya”, que incluía golpes, cuartelazos, exilio, campos de “trabajo” o confinamiento  y revoluciones entre gente que suscribía al mismo signo político.

Adam Smith
John Stuart Mill
John Locke

Pasaron la presidencia de Escurra, y los liberales Juan Bautista Gaona, este rajado por un golpe y Cecilio Báez, quienes completarían el período presidencial comprendido entre 1902 y 1906.

Dr. Cecilio Báez

El 25de Noviembre de 1906el doctor Báez entregaba el mando del país a su sucesor designado por el “exclusivo colegio electoral”, general doctor Benigno Ferreira. Se cobraba luego de 32 años de haber sido derrotado por Caballero y exiliarse veinte años en Buenos Aires, el ex alférez de la “legión paraguaya” contra “el tirano López” y jefe de la revolución triunfante de 1904, y se alzaba con la primera magistratura de la nación. Quintaesencia del liberalismo paraguayo y jefe indiscutido de la facción de los “cívicos” armaba su gabinete con lo más laureado de ese sector y sus amigos políticos como su jefe de policía de origen argentino, Elías García, un “pituco” que residía en la mansión conocida hoy día como “Mburuvichá Róga”, quien de entrada se hizo conocido a través de unos edictos que prohibían el uso público del poncho, del rebozo y los cigarros. La ´´naqueada´´ paraguaya, quedaba de un plumazo proscripta por obra y gracia del “kurepí” García.

Es que a los “cívicos” con su exclusivo círculo gubernista le caían mal algunas costumbres “pueblerinas” de la capital paraguaya. Comenzando con el propio presidente Ferreira quien  vivía recluido en su exclusivo mundo social y rehuía a las masas. Lo que haría que en poco tiempo afrontara problemas de relacionamiento no solo con la oposición republicana sino con el sector “radical”,  a causa de este encastillamiento y sobre todo por quedar fuera de toda cartera ministerial.

Fotografía de contingentes «movilizados» para hacer frente a la «revolución» de 1904. Imagen crédito: Portal Guaraní y ABC Color.

Pero lo que hirvió el calefón, más que el “chetismo[1]” de los “cívicos”, fue el negociado descomunal que se dio con la creación “por ley” del “Banco de la República”, que dejó prácticamente toda la economía nacional en manos de unos pocos afortunados. Para completar, los grandes negocios de la nación estaban así: las tierras, el ganado, la madera en manos de terratenientes como los Casado, Sastre y Pinasco, etc. Los ferrocarriles en manos inglesas, con quienes se mantenían un pleito prolongado, y lo que más caldeaba el ánimo de todos,  la navegación de nuestros ríos a cargo de los Mihanovich, los Brathe y cía. El Paraguay liberal en las manos exclusivas del capital privado extranjero y sus testaferros nacionales.

Dr. Benigno Ferreira

Nada pudo calmar los ánimos caldeados, y tanto republicanos como radicales se propusieron a dar por terminadas las funciones del general doctor Ferreira mediante el uso paraguayo: violenta y virulentamente.  Una carnicería que duró dos días, dio por terminadas las funciones del legionario Benigno Ferreira, el dos de Julio de 1908, que derrotado, debió dimitir y tomar el exilio nuevamente.

Gran ganador y “héroe” de la jornada resultó ser el coronel Albino Jara quien se cobraría en pocos años el botín.

Revolución de 1904. Fuerzas del Gobierno posicionadas en la Plazoleta del Puerto, frente a la antigua recova. Imagen crédito: Portal Guaraní y ABC Color.

Con la derrota de Ferreira, se finiquitaba a favor de los liberales «radicales» el expediente caratulado “los cívicos” quienes con la caída de Ferreira serían radiados definitivamente –a pesar a algunas intentonas de volver al poder-  de la escena política nacional, siendo exiliados la mayoría.

El cuatro de Julio de 1908 en medio de los escombros de la fragorosa lucha, asume la presidencia provisoria de la república el vicepresidente don Emiliano González Navero, quien completará el periodo 1906-1910. Así también la mayor plana de la “facción radical” no tuvo problemas de “consensuar” la titularidad de don Manuel Gondra en el ministerio del Interior; quien se encargaría de dar a los “cívicos” la estocada mortal y de paso a los republicanos.

La “vendetta” radical fue lapidaria, a toda reacción de “cívicos” y republicanos  quienes intentaron desalojar a los nuevos inquilinos del palacio presidencial.

La represión desatada sobre ellos fue descomunal. Don Manuel dejó de lado su “Crítica a Rubén Darío” e intelectualidad y repartió a diestra y siniestra. A las muertes y exilio se le sumó otra novedad: el campo de concentración. Al tristemente célebre “Fortín Galpón” serán confinados los colorados. A los radicales les costó bastante llegar al poder y pretendían la perpetuidad.

Otra muestra de la virulencia del ataque a la policia cuando el golpe del 2 de julio de 1908. La imagen corresponde a la esquina de Chile y Presidente Franco. Imagen crédito: Portal Guaraní y ABC Color.

Poco antes de las navidades de 1910, el veinte y cinco de Noviembre asume la presidencia el presidente electo Don Manuel Gondra. Jefe indiscutido del radicalismo paraguayo, tenía de entrada concesiones que hacer, como colocar a Albino Jara en su gabinete y a un incondicional de este, el doctor José A. Ortiz, que serían como no poder ser de otra forma un pelotazo en contra.

Revolución de 1904. Fuerzas movilizadas en la esquina del «Atajo», actuales calles Alberdi y El Paraguayo Independiente, entre el Teatro y donde se construiría más tarde el «Palacio Patri», hoy Dirección de Correos. Imagen crédito: Portal Guaraní y ABC Color.

Alto precio era el que tenía que pagar el “radicalismo gondrista” por los favores recibidos por el díscolo e impetuoso coronel por su participación en primera línea en los sucesos del dos de julio de 1908, cuando después de dos día de lucha con armamento pesado derrotó a los liberales “cívicos” y se echará violentamente a Benigno Ferreira y su gabinete. Tratándose de sacarse lo antes posible semejante lastre no tardó Don Manuel en idear con su ministro del Interior, una conspiración para sacarlo del camino.

Enterado Jara de la conspiración en su contra, efectúo el contragolpe exigiendo al presidente que se desembarazará cuanto antes de su Ministro del Interior, el señor Adolfo Riquelme, enconado adversario del coronel y primer presidente de la Liga Paraguaya de Football.

Coronel Albino Jara

Ante la exigencia de Jara, Don Manuel no tuvo mejor idea que RENUNCIAR a la presidencia de la república. Cosa curiosa en el carácter del líder radical; sensible hasta el extremo cuando ocupaba la silla presidencial, pero en extremo riguroso, cuando la estabilidad del radicalismo en el poder estaba en peligro. Había asumido el 25 de Enero de 1910 y ese 17 de Enero de 1911, resignaba el cargo, dándose así inicio a lo que la historiografía nacional dio en llamar la “anarquía liberal”. Todo por obra y gracia del sensible jefe radical, accionar que repetiría diez años más tarde con otra renuncia al alto cargo, provocando nada más y nada menos que la revolución armada liberal entre radicales “saco pucú” y radicales “saco mbyky”.

Revolución de 1904.Fuerzas de Artillería que defendían al gobierno del Cnel. Escurra,
posicionadas frente a la Iglesia de Trinidad. Imagen crédito: Portal Guaraní y ABC Color.

Desde luego, la inestabilidad de los gobiernos hasta entonces era un hecho repetido. Se habían ceñido -desde la caída del coloradismo en 1904- de la faja presidencial cinco presidentes, y todavía no se habían completado seis años de haber subido al poder el Partido Liberal. A su vez, se produjeron tres golpes de estado, uno de los cuales fue peculiarmente violento y que sirvió para echar del poder al general doctor Benigno Ferreira y a la facción cívica del liberalismo.

No coincido con algunos autores que sostienen que la anarquía liberal se extiende entre los años 1911 a 1912. Teniendo en cuenta el muestreo, tranquilamente y sin temor a equivocarnos la “anarquía liberal” se inició en el año 1904 cuando el Partido Liberal asumió el poder de la república manu militari, extendiéndose hasta la asunción del presidente Schaerer, en 1912.

Revolución de 1904. soldados «movilizados» para defender al Gobierno, por las calles de Asunción. Imagen créditos: Portal Guaraní y ABC Color.

Lo que pasó, y veremos en una segunda parte, es que en el año mil novecientos diez al doce, la anarquía cobró fuerza inusitada y generó no solo cambios de gobierno, sino revoluciones campales, y hasta un ¡gobierno colorado!; el del doctor Pedro P. Peña, el que ni siquiera duró un mes. “Hazaña” que repetirían los colorados casi cuatro décadas después.

Fin de la primera parte.

Fuentes:

. «Albino Jara, el Varón Meteórico» de Alfredo I. Jaeggli.

. «Del 14 y 15 al 2 y 3″ Una Interpretación de la historia política del Paraguay. De Eduardo J. Giménez Rabito

. «El Paraguay Independiente» de Efraín Cardozo

. «El Paraguay Revolucionario» Anselmo Jover Peralta.

. «Historia Contemporánea del Paraguay» de Gómez Freire Estévez.

. «Del 14 y 15 al 2 y 3, una Interpretación de la Historia Política del Paraguay». Eduardo J. Giménez Rabito.


[1]Palabra coloquial utilizada por los citadinos de clase media y clase media baja o pequeñoburgueses para referirse despectivamente hacia los “nuevos ricos” y sus hijos, que hablan de una forma completamente distinta al resto del pueblo paraguayo, también conocidos como “papaenlaboca” se los describe de mejor forma así. Esta costumbre estrafalaria de los que tienen más en Paraguay no ha sido convenientemente estudiada por los antropólogos. Este curioso término muy utilizado hoy en día no solo de manera despectiva sino también jocosa, fue como la mayoría de las cosas en Paraguay, extraído de la jerga argentina. Nota del Editor.

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