EL ARROYO SANGRIENTO: YTORORO

EL ARROYO SANGRIENTO: YTORORO

6/12/1868 – 6/12/2018. 150 Años de la Epopeya Nacional.

La Campaña del Pikysyry siguió siendo tan dramática y con la misma efusión de sangre que en momentos anteriores. Paso Surubiy, Paso Yakare, Tebicuary… Batallas, combates, refriegas en las que ambos bandos se desgañitaban mutuamente.

Todo se hacía demasiado costoso para el Marqués de Caxias, Comandante en Jefe del Ejército Aliado. Y encontrarse frente a la tremenda Línea del Pikysyry fue otro enorme desafío. No estaba dispuesto a sufrir más «Curupaytysinhos» y decidió rodearla por río.

En el otro bando, el Mariscal Presidente Solano López sufría enormemente. La conspiración fue mucho más grave de lo que pensaba, le faltaban ya hombres y material para resistir debidamente, algunas mujeres y niños se empezaban a incorporar al Ejército en los trabajos de logística e incluso en batallones de reserva. El país había llegado al límite de sus fuerzas y el «Titán Guaraní» obró un nuevo milagro para poner a 12.000 paraguayos en Pikysyry.

La primera gran batalla se dio el 6 de Diciembre de 1868.

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Caxias desembarcó en San Antonio, rodeando las defensas paraguayas. López II sabía que lo haría, pero no tenía tropas suficientes para enfrentarlo. Prefirió sin embargo, escarmentar severamente al enemigo en cada punto dónde fuera posible. La oportunidad se presentaba perfecta sobre el Arroyo Ytororo, en el estrecho paso que conducía al camino más directo rumbo a Cumbarity, Cuartel del Mariscal.

El Cnel. Joaquín Niederauer de Brasil fue el primero en alcanzar el paso del arroyo. Todo parecía muy tranquilo. Avisó al futuro Duque y éste ordenó el cruce… No sabía que los paraguayos ya le habían tendido una trampa.

En efecto, cuando el grueso de la vanguardia aliada se hallaba pasando el Ytororo, del frente y ambos costados se desató una tormenta de plomo y pólvora sobre ellos. Unos 5.000 soldados liderados por los Cnels. Bernardino Caballero, Valois Rivarola y Germán Serrano, emboscaron plenamente a los 20.000 que comandaba Caxias.

Niederauer cayó muerto al instante y otros tantos oficiales aliados fueron gravemente heridos. Por cuatro veces los paraguayos retomaron el Puente Ytororo para luego volver a sus posiciones hasta que el grueso de los aliados apareciera. Hasta que eso ocurrió finalmente y el mismo Gral. Caxias desenvainó la espada, dirigiendo el ataque.

Los paraguayos, casi sin sufrir, destajaban a los aliados pero cuándo se percataron de la inminente llegada de la caballería ríograndense del Gral. Osorio, que pensaba rodearlos, emprendieron una retirada ordenada.

Aunque los aliados ocuparon la posición y siguieron su avance, en términos tácticos, Ytororo fue una victoria. 3.500 bajas aliadas contra las 1.000 de los paraguayos, hablaba del severo castigo que sufrieron los brasileños en esa tremenda batalla. Los mismos soldados del Imperio de Brasil no dudaron en bautizar al Ytororo como «Arroyo Sangriento». No era para menos… La «Dezembrada» había empezado con el pie izquierdo… Y todavía se derramaría un montón de sangre hasta Cumbarity…

Imagen: Monumento a los héroes de la Batalla de Ytororô inaugurado en 1904. Representa a la Madre Patria, fielmente custodiada por el Gallardo León

Emilio Urdapilleta

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