El Conquistador de Fuerte Coimbra

El Conquistador de Fuerte Coimbra

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Luego de que se iniciara lo que hoy se conoce como «Guerra de la Triple Alianza contra Paraguay», cuando Brasil invadió Uruguay el 12 de Octubre de 1864, el Gobierno de Asunción actuó en consecuencia, haciendo efectivas sus amenazas en los ultimátum de Agosto y Septiembre de 1864.

El 15 de Diciembre de 1864, Paraguay envía una expedición al Mato Groso, que estaba siendo ocupado ilegítimamente por guarniciones brasileñas. Luego de arrasar con las posiciones fronterizas, los paraguayos alcanzaron el famoso «Fuerte de Coimbra», límite de facto, aunque no reconocido, entre ambos países.

Dicha posición estaba defendida por el Gral. Hermenegildo de Portocarrero, Barón de Fuerte Coimbra (entonces Coronel y sin ese título nobiliario, a pesar de que provenía de una linajuda familia), quien fue maestro de artillería del Mariscal López, y contaba con cerca de 400 soldados para la defensa de la posición, armados por casi 40 cañones de varios calibres.

De los 5.000 paraguayos que conquistaron como en una increíble «blitzkrieg» las posiciones defendidas por los brasileños, 2.000 se enfrentaron a las defensas del Fuerte Coimbra. Estaban dirigidos por el Cnel. Vicente Barrios.

Cinco días duró la sangrienta batalla (que inició el 27 de Diciembre de 1864) hasta que a Portocarrero no le quedaron más que 150 hombres sanos para continuar la defensa de la posición. Entonces, se ordenó la retirada a horas de la noche, evacuando a todos los heridos, mujeres y niños (que eran pocos) que habían en dicha fortaleza.

Finalmente, para el último día del año 1864, el Ejército Paraguayo hizo ondear su bandera en el legendario Fuerte de Coimbra.

¿Por qué esa victoria fue tan aplaudida?

Pues la historia recordaba el último intento de reconquista que hicieron los españoles ante el «baluarte bandeirante» de Fuerte Coimbra. Fue en tiempos del Gobernador Lázaro de Rivera, quien con 2.000 hombres armados hasta los dientes, intentaron desalojar a los 40 defensores, casi sin armas, del legendario Cnel. Almeida Serra. La derrota española (cosa poco habitual en sus guerras contra los portugueses), fue celebrada, y de hecho que era merecido el festejo, por toda la corte lisboeta como una de las páginas más gloriosas de sus gestas guerreras.

Las fuerzas del Mariscal López enfrentaron con, relativamente, el mismo número de atacantes al Fuerte Coimbra (2.000). Pero la diferencia estaba en el número de defensores brasileños, que se aproximaba a 400 soldados del Cnel. Portocarrero, y con muchas más armas que sus predecesores.

Por ésta razón, la victoria paraguaya en Fuerte Coimbra es mucho más importante, en el aspecto militar, de lo que se quiere dar a entender. Y el título de «Conquistador de Fuerte Coimbra» que se daba al Mariscal López, ora con sorna, ora con admiración, es verdaderamente meritorio.

La derrota en Fuerte Coimbra fue tan dolorosa para los imperiales, que el venerable, valiente y abnegado Cnel. Portocarrero debió ser sometido a una «corte marcial» injuriosa e ignominiosa, para tratar de justificar en la persona de alguien, la dolorosa paliza recibida. Se lo acusó de «haberse entendido con López, quien fue su pupilo».

Afortunadamente, en honor al noble y valiente Portocarrero, hasta para sus compatriotas, ávidos para tragar cualquier cuchufleta autojustificativa, la mentira era demasiado flagrante. Los paraguayos del Mariscal López conquistaron el Fuerte Coimbra por méritos propios, en batalla leal, y los honores debían serles, aún a regañadientes, reconocidos…

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IMAGEN: El Mariscal López, según ilustración de la época de origen estadounidense.
REDACCIÓN: El Parlante Digital, Asunción del Paraguay.Editar

Emilio Urdapilleta

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