El Parlante

Periódico Académico de Divulgación, Ciencia & Tecnología y Opinión de la Realidad Nacional, con óptica universitaria y patriótica.

Especiales Guerra Civil Española Historia del Paraguay Historia del Siglo XX

Exiliados republicanos españoles en Paraguay: Avelino Rodríguez Elías [Quinta Parte/FINAL]

Una vez asentado Avelino y familia en la capital paraguaya, ingresa en 1937 a trabajar en el periódico El País[1] con el cargo de redactor encargándose además del servicio de información del exterior, escribía una sección diaria llamada El Momento Mundial, que trataba de política internacional en general y la situación que se vivía principalmente en Europa en ese entonces marcada por las pasiones políticas, para junio de 1939 había alcanzado la cifra de quinientos artículos escritos y publicados en esta sección en el mencionado diario capitalino. 

Es justamente en la sala de redacción de El País que conoce y traba amistad con el también exiliado republicano español Guillermo Cabanellas de Torres, quién llegó a escribir un artículo felicitando a nuestro personaje por haber alcanzado la cifra de 500 publicaciones en su columna. Recuerda Cabanellas de Torres que cuando conoció a Avelino, éste ya contaba con 66 años cumplidos, que los llevaba con valentía, tenía los bigotes inhiestos, los lentes colgados y la mirada viva y penetrante, añadiendo que entre los recuerdos imborrables que quedaron en su vida es la amistad que lo unió con Avelino, aún con la diferencia de edad, considerándolo como un extraordinario periodista y el más entrañable maestro y amigo que, con ser muchos, tuvo en tierra paraguaya.[2]

El Cojo de Hermua (Requetés de Álava en el puerto de la Barrenilla). Fuente: El Español.com

También entabla amistad con otros españoles que ya se encontraban con anterioridad en el país como ser Viriato Díaz Pérez,[3] (que fue yerno de Juan Silvano Godoi) quien había prologado el libro escrito por Avelino sobre El Museo de Bellas Artes y la Biblioteca Americana Juan Silvano Godoi que fue publicado en 1940, siendo declarado de utilidad nacional  por resolución Nº 313 del Ministerio de Justicia, Culto e Instrucción Pública, en el mismo realiza comentarios y detallada descripción no solo sobre la persona de Juan Silvano Godoi[4] sino de la colección de obras pictóricas, así como de esculturas y de la composición bibliográfica de la Biblioteca Americana.[5]

Avelino también cultivó la amistad tanto de escritores y artistas paraguayos como el ya mencionado Silvano Mosqueira, con éste tuvo un intercambio de opiniones en el diario capitalino La Nación en 1936 sobre la influencia árabe en España, y también con el pintor Pablo Alborno,[6] para este último escribe el prologo de su libro titulado Arte Jesuítico de las Misiones Hispano Guaraníes, editado por la Sociedad Científica del Paraguay en 1941.    

Robert Capa / Museo Reina Sofía (Teruel, frente de Aragón, 3 enero 1938). Fuente: El Español.com

La labor de Avelino se extendió a otros medios de comunicación escritos de nuestro país como ser la Revista de Turismo (publicada por la Dirección General de Turismo) de la que fue un colaborador frecuente a principios de la década de los cuarenta, en la misma escribió más de una decena de artículos sobre distintos temas que van desde los históricos, poemas, mitología paraguaya, cuentos y artículos de cultura e interés general, en esta revista también publicaban sus artículos los mencionados Silvano Mosqueira, Pablo Alborno, Viriato Díaz Pérez así como Josefina Plá entre otros, también colabora en 1944 con notas periodísticas para la prensa gallega del continente americano, específicamente para la revista del Centro Gallego de Buenos Aires.

BNE (Escena del frente con milicianos apuntando al enemigo). Fuente: El Español.com

Entrado los años cuarenta también vuelve a publicar artículos en la prensa viguesa como en El Faro de Vigo, en Hoja del Lunes– que era el semanario de la Asociación de Prensa- y en El Pueblo Gallego que a la sazón se encontraba bajo el control de Falange de la JONS y en el Anuario de Vigo.

Como bien refiere González Martín, esta reaparición de Avelino en la prensa local demostraba que no se trataba de un hombre políticamente peligroso para el régimen de lo contrario no publicaría nada ya que los medios de comunicación se encontraban bajo duro control del franquismo.[7]

BNE (Manifestación popular en Madrid tras estallar la guerra). Fuente: El Español.com

Ya para el año 1945 publica en Buenos Aires el libro Mujeres de Todos los Tiempos por la editorial Atalaya, propiedad de su amigo Guillermo Cabanellas de Torres quien la funda una vez se traslada a vivir a la capital argentina, en cuanto al contenido este se refiere a biografías cortas de mujeres que para bien o para mal dejaron huella, ya sea por si mismas o por los hombres con cuales estuvieron relacionadas, algunas de ellas son: la madrastra de Alfonso el Sabio, las dos esposas de Napoleón, Inés de Castro la Reina de Portugal, cerrando el libro con el capitulo Cuatro Vampiresas de Antaño, que son breves evocaciones sobre Salome, Cleopatra y Mesalina entre otras.[8] 

En 1947 Avelino vuelve a publicar otro libro por la editorial Atalaya, esta vez se trata de una obra de Concepción Arenal[9] titulada El Delito Colectivo, pero con un estudio biográfico de la autora por parte de nuestro protagonista quién la llegó a conocer en 1892. Ya señalaba González Martín, ignorando la amistad existente entre Avelino y Guillermo Cabanellas, que: Aquel trabajo debió de servirle, cuando menos, para volver al pasado en su Vigo entrañable, tan lejano en el tiempo por entonces. Debían de quererle o considerarle  mucho en la editorial Atalaya cuando le dieron el trato que se le dispensa en el libro de Concepción Arenal, afecto que quizá demostraron también por el hecho mismo de hacerle aquel encargo que le ligaba una vez más a sus raíces.[10]

BNE (Dolores Ibárruri con simpatizantes comunistas). Fuente: El Español.com

También en 1947, apenas iniciada la guerra civil en el Paraguay,[11] es nombrado brevemente director interino del diario El País, sustituyendo al Dr. Justo Prieto que fue depuesto del cargo y que era férreo opositor al régimen del Gral. Higinio Morinigo. En su edición del 10 de marzo el matutino señalaba que el nuevo director designado era el redactor Avelino Rodríguez Elías, para dos días después referir que por comunicado emanado del Ministerio del Interior, la dirección del periódico sería ejercida por un representante del gobierno, que en este caso recayó en José D. Miranda.[12]

Avelino generalmente seguía sus días trabajando por las mañanas en el periódico y por las tardes dedicaba su tiempo a la lectura, a la escritura ya que dejó otros trabajos inéditos como Páginas de historia gallega, La voladura del Maine, Hijos ilustres de Galicia, además de biografías de personalidades gallegas, así como el Diccionario de Gallego que no llegó a terminar.[13]

BNE (Llegada de voluntarios americanos de las Brigadas Internacionales a Barcelona). Fuente: El Español.com

También por estos años, específicamente en 1949, es que Avelino culmina su monumental obra titulada Historia de la Ciudad de Vigo, escrita en cuatro tomos, pero que nunca llegó a editarse a pesar de los esfuerzos que realizó en Galicia su hijo Juan Rodríguez Miguelez y posteriormente la segunda esposa de éste Isabel Campos, es la obra que más tiempo y dedicación le tomó escribir debido a la cantidad de información y la investigación de años que llevó a cabo, contando con la ayuda de sus hijas Ramona y Sofía respectivamente, sin tener en cuenta las dificultades con que tropezó al no contar con parte de su archivo que no pudo trasladar hasta al Paraguay. En Vigo existe una copia de esta obra que se encuentra custodiada en el Ayuntamiento de la ciudad olívica.[14]     

Calle de la ciudad de Vigo que lleva el nombre de nuestro protagonista Avelino Rodriguez Elías. Fotografía Gentileza Philip Duncan Webb.

En 1957 Avelino participa en un concurso organizado por la Asociación de Prensa de Vigo para escribir la biografía sobre el marino vigués Casto Méndez Núñez,[15] que había tenido extraordinaria participación en la batalla del Callao, lo hizo bajo el seudónimo de Catón, obteniendo el primer premio que constaba de 25.000 pesetas, cantidad que fue entregada a su amigo Gerardo Campos previa autorización suya hecha por escrito. 

Este fue uno de los últimos trabajos de cierta extensión que Avelino realiza en vida, ya que su salud se fue deteriorando paulatinamente, había perdido la vista pero seguía trabajando con la ayuda de una de sus hijas, hasta que termina falleciendo en la ciudad de Asunción el viernes 14 de febrero de 1958 a los 86 años.[16] Tanto el diario El País como otros medios escritos capitalinos se refirieron a Avelino como un periodista que ejerció el oficio con profesionalismo y honestidad intelectual, dejando capítulos perdurables en el periodismo por su contenido y forma, además que sus comentarios internacionales asumieron trascendencia pública.[17]

Homenaje de la ciudad de Vigo a uno de sus mejores Cronistas Oficiales, teniendo en cuenta su producción literaria sobre historia local. Fotografía Gentileza Philip Duncan Webb.
A partir del año 1994 la ciudad de Vigo denominó a una de sus calles Rua Cronista Rodrígues Elías. Fotografía Gentileza Philip Duncan Webb.

Faro de Vigo también se hizo eco del fallecimiento de Avelino así como la Real Academia Gallega, el primero, en su edición de febrero de 1958, lo recordó como un prestigioso periodista, escritor, poeta y entrañable amigo, además de que había dejado su impronta, en su paso por la sala de redacción del mencionado periódico, en innumerables artículos, mientras que en la segunda en el boletín Leandro Carré, quién fue amigo suyo y había sido uno de los proponentes de su ingreso a la institución gallega, señalaba el fallecimiento del académico Avelino Rodríguez Elías donde rememora su carrera periodística por distintos medios escritos en la ciudad de Vigo, así como algunos trabajos publicados por nuestro protagonista en el mencionado boletín, calificando a Avelino como un hombre sincero, hombre bueno y buen gallego así como un leal amigo.

Fotografía de Avelino Rodriguez Elías con una, de sus hijas. Fuente Vigopedia.com

En tanto su biógrafo Gerardo González Martín lo considera el mejor cronista oficial que ha tenido la ciudad de Vigo, teniendo en cuenta su considerable producción literaria y sobre historia local.[18]       

Fotografía de Avelino Rodriguez Elías. Fuente Vigopedia.com

[1]El País fue un periódico de la capital que funcionaba en la casona sobre la calle Benjamín Constant que lanzó su primer número el 14 de octubre de 1935, siendo su antecesor el diario El Orden propiedad de Gualberto Cardús Huerta, Policarpo Artaza quien ya tenía bastante experiencia en el ámbito periodístico y que había trabajado en éste último lo adquiere con la condición de cambiar el nombre, convirtiéndose en su director-propietario. Tras el golpe de Estado del 17 de febrero de 1936 el periódico es cerrado por el gobierno presidido por el Cnel. Rafael Franco, una vez depuesto éste en agosto de 1937 vuelve a salir a la luz, tras la muerte del Presidente José Félix Estigarribia en un accidente aéreo y la oposición del periódico al régimen del Gral. Higinio Morínigo, por Decreto Nº 4.838 del 27 de enero de 1941, obliga a entregar  la dirección del diario a Leopoldo Ramos Jiménez, en 1946 es atacada la sede del diario por simpatizantes del gobierno siendo a la sazón su director el Dr. Rafael Oddone. En marzo de 1947 dirigía el vespertino el Dr. Justo Prieto, ante el estallido de la Guerra Civil y la declaración de Estado de Guerra en todo el territorio nacional, el diario designa a un nuevo director recayendo el nombramiento en el redactor, y exiliado republicano español, Avelino Rodríguez Elías, para ser reemplazado días después por un representante del gobierno. Su último director en 1968 fue el Dr. Emilio Saguier Aceval, cuando fue vendido a Constantino Rojas que en 1973 le da el nuevo nombre de Última Hora. Crichigno, Juan. Ob. Cit. Págs. 366,367, 369.         

[2]Cabanellas, Guillermo. Ob. Cit. Págs. 17, 18, 86. 

[3]Viriato Díaz Pérez (1875-1958) Filósofo español, nació en Madrid en 1875, se doctoró en filosofía y letras en la Universidad Central de Madrid en el año 1900, entre sus maestros se encontraban Menéndez y Pelayo, Giner de los Ríos, entre otros. Desde el año 1902 ejercía el cargo de Cónsul del Paraguay en España, colabora con artículos en revistas, uno de ellos titulado Movimiento intelectual en el Paraguay, en el mismo se daba a conocer a los principales intelectuales del país. En 1905-1906 llega al Paraguay y contrae matrimonio con Leticia Godoy Rivarola, hija de Juan Silvano Godoi, posteriormente fue nombrado Director del Archivo Nacional, ejerce el mismo cargo en la Biblioteca y Museo de Bellas Artes y miembro paleógrafo de la Comisión de límites con Bolivia, para el año 1916 publica Polibiblión Paraguayo con indicaciones bibliográficas sobre el Paraguay. Fue el redactor principal de la Revista del Instituto Paraguayo, extinguida ésta crea la Revista Paraguaya y luego la Revista del Paraguay, debe sumarse a esta labor la cantidad innumerable de conferencias que pronunció, llegó a publicar otras obras bibliográficas de importancia como Arte Hispano Paraguayo Misionero y Guaranítico y las Comunidades Peninsulares y la Revolución Comunera del Paraguay, también fundó y dirigió la entidad La Colmena que aglutinó a los más importantes intelectuales de la época como Manuel Domínguez, Fulgencio R. Moreno, Ricardo Brugada, Rafael Barret  por citar algunos. Fallece en Asunción el 25 de agosto de 1958. Zubizarreta, Carlos. Cien Vidas Paraguayas. Tercera Edición. Editorial Servilibro. Asunción. Págs. 174, 175, 176. 2011.       

[4]Juan Silvano Godoi (1850-1926) nació en Asunción en 1850, hijo de Vicente Godoy y María Petrona Echagüe, realizó sus estudios en el colegio jesuítico de Santa Fe y luego cursó la carrera de Derecho en la Universidad de Buenos Aires. Interrumpió sus estudios en 1869 para regresar al país, siendo uno de los fundadores del Gran Club del Pueblo, primer grupo político de la posguerra, con Facundo Machain y los hermanos José Segundo y Juan José Decoud, fue electo convencional por el distrito de la Catedral, integrando la Comisión Redactora del proyecto constitucional. Por los azares de la política tuvo que exiliarse instalándose en Buenos Aires, donde realizó lucrativas transacciones mercantiles, lo que lo llevó a viajar por Europa donde fue formando su valiosa pinacoteca, regresa ala país en 1902 para ocupar el cargo de Director General de la Biblioteca, Museo y Archivo de la Nación, para el año 1911 es nombrado  Embajador ante el Brasil. Tuvo una abundante actividad literaria, algunas de sus obras son: Monografías Históricas, Ultimas Operaciones de Guerra del Gral. José Eduvigis Díaz, El Triunvirato, El Asalto a los Acorazados, contrajo nupcias con Bienvenida Rivarola, falleció en Asunción el 27 de enero de 1926. Zubizarreta, Carlos. Ob. Cit. Págs. 162, 163, 164.        

[5]En esta obra Avelino, aparte de la descripción de las obras, incluso relata anécdotas de cómo Juan Silvano Godoi había adquirido ciertas obras pictóricas, ejemplo de ello es la pintura llamada el Calvario de Sagunto del pintor catalán Santiago Ruisiñol, fue el pintor compatriota Pablo Alborno quien los presentó, adquirida en la Argentina en 1910 durante la Exposición Internacional con motivo del Centenario de la Independencia del país vecino. Juan Silvano Godoi se encontraba sin dinero en efectivo y dio como pago por el mismo una casa que tenía en propiedad en la capital argentina, cuando el pintor Santiago Ruisiñol posteriormente vende la casa a un precio mayor de lo que el cuadro representaba quiso devolver la diferencia, siendo rechazada por Godoi que respondió que el trato era trato y no había nada más que hablar. Más tarde Josefina Plá también escribiría sobre la historia del Museo de Bellas Artes pero llamativamente no cita en ninguna página el libro de Avelino Rodríguez Elías como el primer intento de historiar y catalogar las obras del museo. Rodríguez Elías, Avelino. El Museo de Bellas Artes y la Biblioteca Americana Juansilvano Godoi. Imprenta Nacional. Asunción. Págs. 23, 24. 1940.          

[6]Pablo Alborno (1875-1958) nacido en Asunción en 1875, su padre fue el italiano Santiago Alborno y la paraguaya Asunción Alfaro. Realizó primeramente sus estudios en la ciudad de Montevideo en la escuela de Artes y Oficios, tomando clases de violín con profesores particulares. A su regreso al país toma clases de pintura con Guido Boggiani, de ese tiempo son los retratos que pintó del Presidente de la República Escurra y de Benjamín Aceval, así como de paisajes de la ciudad capital como la bahía y la del barrio chacarita. En 1903 gana una beca para estudiar en Europa, viaja a Italia e ingresa a la Real Academia de Roma, pasando por Florencia y Venecia, vuelve al Paraguay en 1908, para 1909 funda con Samudio la Academia de Bellas Artes de la que fue director y docente, en 1910 participa en la Exposición Internacional del Centenario de la Independencia Argentina, donde su cuadro la Partida de Cartas obtiene diploma de honor y medalla de plata. Para el centenario de la independencia del Paraguay, y a instancias de Manuel Domínguez y Arsenio López Decoud, se le encomienda realizar la iconografía de los próceres de la independencia patria. Pablo Alborno también realizó publicaciones el arte colonial hispano-guaraní, el arte jesuítico en las Misiones, así como una activa participación en la fundación del Museo Arqueológico y Etnográfico, de la Sociedad Científica del Paraguay que tuvo el mecenazgo del Dr. Andrés Barbero. Pablo Alborno fallece en 1958. Benítez, Luís G. Breve Historia de Grandes Hombres. Edición del Autor. Asunción. Pág. 327. 1986.   

[7]González Martín, Gerardo. Ob. Cit. Págs. 56, 57.

[8]Rodríguez Elías, Avelino. Mujeres de Todos los Tiempos. Editorial Atalaya. Buenos Aires. 1945.

[9]Concepción Arenal (1820-1893) nacida en la ciudad de Ferrol (Galicia) fue una periodista, escritora, abogada y visitadora de prisiones y pionera del feminismo en España. Queda huérfana de padre a los 9 años por ello se traslada a Cantabria con su madre y hermanas, en 1830 fallece una de ellas, en 1834 se muda a Madrid donde estudia en un colegio para señoritas. Cumplido los 21 años se disfraza de hombre, se corta el pelo, viste levita, capa y sombrero para poder ingresar como oyente en la Facultad de Derecho de la Universidad Central de la capital española, pero es descubierta, y gracias a los buenos oficios del rector de la citada casa de estudios, y tras rendir unos exámenes es autorizada a asistir a clases de 1842 a 1845. En 1848 contrae matrimonio con el abogado y escritor Fernando García Carrasco, que fallecería de tuberculosis en 1857 y con quien tuvo dos hijos Fernando, nacido en 1850 y Ramón en 1852. Posteriormente publica el libro Manual del Visitador del Pobre, traducido a varios idiomas, que llama la atención de Antonio de Mena y Zorrilla, Director General de Establecimientos Penales, y del Ministro de Gracia y Justicia Rodríguez Vaamonte que la nombra inspectora de la cárcel de mujeres en 1864, siendo la primera mujer nombrada para el cargo, más adelante publica libros de poesías y otros títulos como Oda a la Esclavitud, El Reo, el Pueblo y el Verdugo, La Ejecución de la pena de Muerte y El Delito Colectivo. Fallece el 4 de febrero de 1893 en la ciudad de Vigo (Galicia). Fuente Wikipedia. 

[10]González Martín, Gerardo. Ob. Cit. Pág. 265.

[11]La Guerra Civil fue un conflicto armado que transcurrió entre los meses de marzo y agosto de 1947, tiene como antecedente inmediato la ruptura del gobierno de coalición formado durante el mandato de Higinio Morínigo, entre el Partido Colorado y el partido Concertación Revolucionaria Febrerista, provocando la salida de éste último y poniendo fin a la etapa conocida como la Primavera Democrática que había durado un semestre y en la que se habían restablecido los derechos fundamentales como la libertad de expresión y se permitió el retorno de los exiliados políticos, pero la alianza entre el Gral. H. Morínigo y el Partido Colorado, y su grupo paramilitar Guión Rojo liderado por Natalicio González, trayendo como resultado un conato de golpe de Estado en diciembre de 1946. en enero de 1947 los miembros del Febrerismo se unen al Partido Liberal y al Partido Comunista encabezando un levantamiento contra el régimen de Morínigo que se transforma en una guerra civil, teniendo como consecuencia la división de las Fuerzas Armadas, en las que una parte importante de la Marina y de la Infantería se unen a los sublevados, instaurando un gobierno militar en Concepción, ciudad que fue bombardeada por la aviación gubernamental, que contó con el apoyo del gobierno argentino. Los rebeldes se dirigen a la capital pero son detenidos en Villeta, el gobierno ya había organizado y armado a los Pynandí (los descalzos) siendo los revolucionarios cercados por los batallones de Asunción y los que volvían de Concepción en agosto de 1947, poniendo final a dicha guerra civil. Fuente Wikipedia.   

[12]Crichigno, Juan. Ob. Cit. Pág. 370. Ferreira, Saturnino. Proceso Politico del Paraguay. Tomo III. Editorial El Lector. Asunción. Pág. 86. 1987. 

[13]González Martín, Gerardo. Ob. Cit. Pág. 275.

[14]González Martín, Gerardo. Ob. Cit. Págs. 189, 198.

[15]Casto Secundino María Méndez Núñez (1824-1869) militar y marino español nacido en Vigo el 1 de julio de 1824, perteneciente a una familia gallega de larga tradición militar. Fue escalando en los diferentes rangos dentro de la marina hasta que en 1850 se lo ascendió a Teniente de Navío, para el año 1855 es llamado a prestar sus servicios al Ministerio de Marina, posteriormente se traslada a las Filipinas, en 1861 es ascendido al grado de Capitán de Fragata otorgándosele el mando de la goleta Constancia. Para enero de 1862 asciende a Capitán de Navío lo que lo lleva a abandonar las Filipinas para regresar a España, de aquí prestó servicios en Santiago de Cuba y en la isla de Santo Domingo  para volver a la península  y tomar el mando de la fragata Princesa de Asturias, pero fue en 1866 durante la batalla del Callao donde tuvo extraordinaria actuación, por decreto del 15 de octubre fue nombrado Teniente General, por último el 9 de marzo de 1869 pasa a ejercer el cargo de Vicepresidente del Almirantazgo, función que prestaba cuando a los 45 años de edad fallece en la ciudad de Pontevedra (Galicia). Fuente Wikipedia.

[16]Pedro Gamarra Doldán señala en forma errónea como lugar de nacimiento de Avelino la Comunidad Autónoma de Galicia, pero también incurre en otro error junto con Josefina Plá en el año de su fallecimiento, el primero refiere el año 1952 y la segunda en 1953. Gamarra Doldán, Pedro. Ob. Cit. Pág. 149. Plá, Josefina. Ob. Cit. Pág. 146.

[17]El diario El País como La Tribuna en sus notas necrológicas respectivas donde realizan un recuento de la carrera periodística de Avelino, señalan como motivo de su llegada al Paraguay la situación política en España creada por la guerra civil pero en ninguna línea se refieren en forma expresa a nuestro protagonista como un exiliado republicano que tuvo que abandonar Galicia (Vigo) para salvar su vida. En 1958 el entonces embajador español en el país Ernesto Giménez Caballero había publicado su libro Revelación del Paraguay, con un capítulo referente a los españoles que se habían destacado una vez asentados en el país, entre ellos cita en forma escueta tanto a Avelino Rodríguez Elías como a Guillermo Cabanellas de Torres pero no hace referencia alguna al carácter de exiliados de ambos, por obvias razones, ya que el mismo era representante del gobierno de Francisco Franco en nuestro país. Giménez Caballero, Ernesto. Revelación del Paraguay. Editorial Espasa-Calpe. Madrid. Págs. 187, 188. 1958.   

[18]En atención a los estudios históricos realizados por Avelino Rodríguez Elías sobre la ciudad olívica, el Ayuntamiento de Vigo, por medio del concejal de Cultura Francisco Santomé peticionó en 1994 (en los años 1983 y 1985 Gerardo González Martín solicitó lo mismo pero sin suerte) que una calle de la ciudad lleve el nombre de nuestro protagonista, dicha arteria se denomina Rúa Cronista Rodrigues Elías. González Martín, Gerardo. Ob. Cit. Pág. 197.  

BNE (Franco en el frente de Cataluña en el invierno de 1938). Fuente: El Español. com
BNE (Franco presenciando un desfile de tropas en Burgos). Fuente: El Español.com

DEJA UNA RESPUESTA

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *