Exiliados republicanos españoles en Paraguay: Fernando Oca del Valle [Cuarta Parte/FINAL]

Exiliados republicanos españoles en Paraguay: Fernando Oca del Valle [Cuarta Parte/FINAL]

A fines de noviembre de 1959 por la clausura de las actividades teatrales del año la Compañía de Comedias del Ateneo Paraguayo presentó la obra Don Juan Tenorio, la clásica y famosa pieza de José Zorrilla, bajo la dirección de Fernando Oca del Valle, colaborando en el papel protagónico el actor español Ricardo Turia,[1]que también interpretó el mismo papel pero en la versión de radioteatro que fue emitida por Radio Cháritas de Asunción, completaban el elenco José Olitte, Amador García Acebo, Ramón del Río, Margarita Bonafoz, Ethel Stark, Carolina de la Sierra, Marcelo Guitar, Adolfo Cuellar, Juan Patrón, Carlos Marecos, Nelson Rojas entre otros actores y actrices. El estreno se llevó a cabo en los jardines de la embajada de España en Asunción dándosele el carácter de espectáculo nacional, por ende estuvieron presentes autoridades del gobierno y actuó de anfitrión el in illo tempore embajador español en Paraguay Ernesto Giménez Caballero,[2] las posteriores funciones fueron realizadas ya en el Teatro Municipal, con la escenografía a cargo de Francisco Torné Gavaldá y Milcíades Giménez respectivamente.[3] 

Fernando Oca del Valle no solo se dedicaba a dirigir la compañía teatral sino que también participaba de los Jueves del Ateneo[4] que se realizaban, por aquel entonces, en el salón de actos del Unión Club con entrada gratuita, como se dio en agosto de 1961, donde habló sobre La Ciudad Alegre y Confiada de Jacinto Benavente, El Elogio del Ñandutí de Alfredo A. Jacquet y El Rosal de las Ruinas de Belisario Roldán, en agosto de 1962 participó con la lectura de la poesía de Santos Chocano, La Elegía del Órgano. También Fernando Oca del Valle ejerce el cargo de director cultural de la desaparecida radio emisora Stentor donde fue maestro, junto con Kurt Levinson que era el director artístico, de quienes daban sus primeros pasos en el ambiente radiofónico así lo recuerdan Enrique Bierderman y Ninica Segura, ésta última refiere que: En aquella época el locutor no podía sentarse, porqué dicen que parado se habla mejor. Lo que nos enseñaron a todos y todos aprendimos es que nunca había que admitir que uno se había equivocado en la locución, Dante Benedetti, Fernando Oca del Valle y Kurt Levinson nos enseñaron a no rectificar.[5]

Última fotografía tomada en vida a Fernando Oca del Valle con su familia. Fotografía Gentileza Víctor Centurión.

Para agosto de 1961 nuestro biografiado dirige otra zarzuela paraguaya, Las Alegres Kygua Verá, obra nuevamente del tándem Manuel Frutos Pane y Juan Carlos Moreno González, el elenco estaba conformado por Rafael Arriola, Aurelia de Lofruscio, Alejandra Cabrera, Ana Irala, María Elena Sachero, Ethel Stark, Amador García Acebo, etc. La escenografía estuvo a cargo de Francisco Torné Gavaldá, la dirección coreográfica y coral a cargo de Isis de Barcena Echeveste. En mayo de 1963 se lleva a escena ¿Quién asesinó a Carlota? con las actuaciones de Juan Patrón, Domingo Mendieta, Aníbal Torres, María Elena Sachero, Amanda Cooper, Sara Rivas Crobato. Por el año 1965 dirige la comedia La culpa la tuvo el otro con la participación de Rafael Arriola, Cristóbal Torres, Mario Prono, Teresita Torcida, Amador García Acebo, Myriam Celeste, Henyi Castelar y Juan Patrón, contando con el trabajo escenográfico de Francisco Torné Gavaldá, todas las obras mencionadas fueron representadas en el Teatro Municipal de Asunción.[6]

En junio de 1966, y en atención al veinticinco aniversario de la compañía, Fernando Oca del Valle vuelve a dirigir la obra El Proceso de Mary Dugan, que ya había sido estrenada en 1945, aquí en cambio el papel protagónico corrió por cuenta de María Elena Sachero, (además de las actuaciones de Mario Prono, Gustavo Calderini, Mercedes Jané, Amanda Cooper y Myriam Celeste), para dar más realismo la misma llegaba en un vehículo policial con la sirena sonando momento en que era bajada de ambos brazos por dos policías, recuerda Amador García Acebo como anécdota que … habíamos solicitado la colaboración de la policía, porque era un juicio que se hacía a teatro abierto, donde María Elena Sachero llegaba esposada con dos policías, eso de por si ya impactaba. La gente a veces no entendía lo que pasaba o creía que el que llegaba era Stroessner para ver la obra.[7] 

Para la década de los sesenta Fernando Oca del Valle lleva a escena obras teatrales de carácter más comercial o como mejor señala Yasmina Yousfi López, teniendo en cuenta la coyuntura política desfavorable, un teatro sin una carga ideológica crítica directa hacia los gobernantes de turno, es de resaltar que durante el gobierno del Gral. Higinio Morínigo la compañía del Ateneo Paraguayo era la única que funcionaba con regularidad ya que su repertorio se adecuaba a las directrices emanadas del Departamento Nacional de Prensa y Propaganda (DENAPRO) que tenía como función principal la vigilancia de todas las actividades públicas e individuales, aplicando censura previa a la prensa, radio, salas de cine[8] y teatros, estas medidas en general se siguieron aplicando durante la dictadura colorada-stronista, con esto lo que buscaba Fernando Oca del Valle fue evitar la censura y dar continuidad a la compañía teatral bajo su dirección, pero también pudo incluir en el conjunto de piezas a llevar a escena obras criticas de autores paraguayos contemporáneos con las cuales el público se podía identificar con facilidad.[9]             

 A fines de la década del sesenta Fernando Oca del Valle se retira y deja la dirección de la compañía teatral a sus alumnos Mario Prono y María Elena Sachero, pero no se desvincula del todo ya que sigue asesorándolos en las obras que llevan a escena sean éstas nacionales o extranjeras, entre ellas La Casa de Bernarda Alba, la quinta de Federico García Lorca representada en nuestro país después de años, así como La Ratonera de Ágatha Christie en 1968, Interrogante del autor nacional Mario Halley Mora en abril de 1969 y Vivir en la Mentira, del dramaturgo argentino Julio Mauricio en agosto de 1970, ambos continuaron dirigiendo la compañía, fue justamente en noviembre de 1985 que presentan la última obra teatral llamada Farsa de Farsas con la dirección de Mario Prono, hasta su disolución definitiva ocurrida en 1988.[10]  

En este tiempo, ya alejado de la dirección de la compañía, que se dedica a su trabajo de cartógrafo principal en el Instituto Geográfico Militar, hasta poco antes de su deceso a los 80 años, ocurrido el 27 de febrero de 1973,[11] pero con anterioridad había expresado por escrito, en mayo de 1972 en carta dirigida al Prof. Dr. Honorio Campuzano a la sazón director del Centro de Prevención de la Ceguera dependiente de la Cruz Roja Paraguaya, su deseo de donar sus ojos, convirtiéndose así en el primer donante en Paraguay del tejido ocular,[12]en atención a este hecho y al impacto que tuvo en la sociedad, se crea el 27 de diciembre de 1974 la Fundación Banco de Ojos Fernando Oca del Valle que funciona hasta la actualidad, teniendo como algunos de sus objetivos principales atender a personas de escasos recursos económicos con patologías de la visión y fomentar la donación voluntaria de tejidos oculares a través de la información y educación social.[13]

Como síntesis podríamos señalar que Fernando Oca del Valle sentó las bases del teatro moderno en el país al aggiornarlo y/o renovarlo con un repertorio novedoso para aquel tiempo donde conjugaba no solo lo didáctico sino que eran del gusto del público, además de su función académica, aunque no dejó alguna obra o tratado escrito,[14] pero aplicó todos sus conocimientos para la formación de nuevos directores, actores y actrices, por ello se lo puede considerar un maestro-director más que un director-escénico exclusivamente, fue un maestro para la mayoría de éstos que formaban parte de la Compañía del Ateneo teniendo en cuenta que eran novatos en el oficio,[15] pero consiguiendo de los mismos un buen nivel de interpretación, prueba de ello es que de aquí se dieron a conocer las primeras figuras del teatro nacional citadas anteriormente, es decir, Fernando Oca del Valle fue el elemento principal, junto con Josefina Plá, en el desarrollo y crecimiento del teatro contemporáneo en Paraguay. 

 En el año 1994 y en atención al enorme aporte de Fernando Oca del Valle a la cultura paraguaya en general, y en especial al teatro en nuestro país, el municipio de la capital por ordenanza  Nº 18/94 denomina una calle del barrio De la Residenta con el nombre Fernando Oca del Valle.[16]             


[1]Ricardo Turia fue un actor de cine y teatro, autor, director y recitador español, oriundo de la ciudad de Valencia, de profesión abogado, notario y maestro las cuales no ejerció, radicado en Paraguay en 1958-1959 aproximadamente, anteriormente estuvo viviendo por casi un año en la ciudad de Buenos Aires, y que cobró popularidad en nuestro país al encarnar al personaje del Conde Drácula en los radioteatros, trabajó en numerosas emisoras de Asunción como Radio Cáritas (donde llegó a conducir un programa llamado Domingos Alegres) Radio Nacional, Radio Guaraní y Teleco entre otras, con él se dieron a conocer actores y actrices como Arnaldo André, Ramón del Río, Graciela Pastor, Armando Almada Roche, etc. Realizó las primeras fotonovelas para la conocida revista Ñandé, que fuera ideada y dirigida por Miguel Giralt Barceló, Isaac Kostianosky y Fiorello Botti. Llegó a encabezar su propia compañía donde realizaba giras por el interior del país y por las ciudades argentinas fronterizas de Formosa, Clorinda y Corrientes respectivamente, su elenco lo componían Lilian Colmán, Graciela Pastor, Doris Alder, Domingo Civils, Ramón Patiño, entre otros. Cuando la labor teatral no era tan intensa realizaba recitales con las poesías de sus poetas preferidos, se declaraba admirador de Federico García Lorca, Miguel Hernández y Rafael Alberti de quién era amigo, incluso llegó a recitar Regresarán un día de Hérib Campos Cervera. En 1963 se presentan en el Unión Hotel, donde vivía Ricardo Turia, los temidos pyragües (policía política stronista) y piden que los acompañe hasta el puerto de Sajonia donde los esperaba un militar de alto rango que le comunica que será expulsado del país por orden del dictador Gral. Alfredo Stroessner ha pedido del también dictador español Gral. Francisco Franco, que fue informado a su vez de la presencia del actor por el entonces embajador español en nuestro país Ernesto Giménez Caballero, por ser republicano y comunista, de Clorinda (y con lo que tenía puesto ya que no le permitieron recoger sus pertenencias pero el propietario del hotel donde residía lo ayudó con dinero y haciéndole llegar sus ropas al día siguiente) se traslada a Buenos Aires y de ésta a los Estados Unidos, específicamente a la ciudad de Miami, esto fue lo último que se supo de él. Josefina Plá se preguntaba a mediados de la década de los ochenta si Ricardo Turia seguía residiendo en Paraguay, he aquí la respuesta a su interrogante. Almada Roche, Armando. El Paraguay de Drácula. Ediciones El pez del pez. Buenos Aires. Págs. 47, 49, 125, 126. 2010 Del mismo autor Ricardo Turia El Drácula Paraguayo. Suplemento Cultural Diario ABC Color. Domingo 21 de Julio de 2013. Págs. 2, 3. Asunción. Plá, Josefina. Ob. Cit. Págs. 167, 169. Gamarra Doldán. Pedro. Ob. Cit. Pág. 106.         

[2]Ernesto Giménez Caballero (1899-1988) escritor y diplomático español, representante del vanguardismo a través de la revista La Gaceta Literaria y de la Generación del 27, también fue el introductor de la ideología fascista en España, posteriormente se une a la Juntas de Ofensivas Nacional Sindicalista y es partidario de su unificación en 1934 con Falange Española de José Antonio Primo de Rivera. Al estallar el golpe militar de julio de 1936 lo encuentra en Madrid de donde consigue escapar extraordinariamente con una identidad falsa y con el cabello teñido de rubio, se presenta en Salamanca a las órdenes del Gral. Franco y con el Gral. Millán-Astray ponen en marcha el aparato de propaganda de los sublevados, tuvo una excéntrica propuesta a Joseph Goebbels de la conveniencia de acordar el matrimonio de Adolf Hitler y la española Pilar Primo de Rivera (hermana de José Antonio) que supondría la renovación de una nueva dinastía hispano-austriaca. Una vez terminada la guerra civil española fue Procurador en Cortes entre 1943-1958, en 1954 es nombrado agregado cultural en la embajada española en Paraguay, posteriormente ocupó el mismo cargo en la embajada en Brasil y en 1958 fue nombrado embajador en Paraguay, cargo que ejerció hasta 1970, en nuestro país fue colaborador frecuente de los periódicos de la capital, brindó conferencias sobre literatura e historia española, escribió un libro titulado Revelación del Paraguay que fue llevado a la pantalla grande. Una anécdota conocida es su oposición a la exhibición de la película La Guerra ha Terminado en el cine Granados de Asunción (lo cual consigue debido a su amistad con el dictador paraguayo Gral. Alfredo Stroessner) del director francés Alain Resnais con guión del español Jorge Semprún que perteneció al Partido Comunista Español y fuera miembro activo contra la dictadura del Gral. Francisco Franco en España, al cual en lugar de la mencionada película obsequió una copia de otra, favorable al régimen franquista titulada, Franco, ese  Hombre. Fallece en Madrid en 1988. Gamarra Doldán, Pedro. Ob. Cit. Pág. 104. Ruiz Nestosa, Jesús. Contra el Olvido. Diario ABC Color. Ejemplar del 6 de Marzo de 2014.   

[3]Yousfi López, Yasmina. Ob. Cit. Pág. 184. 

[4]Se idearon como espacio para dar conferencias sobre temas científicos, literarios, históricos, de danza, teatro, poesía y música bajo los auspicios del Ateneo Paraguayo, el primero se realizó el 4 de abril de 1940 donde obtuvo la aceptación con gran asistencia de escritores, estudiantes y público en general, las mismas se desarrollaron, primeramente en el salón de actos del Ateneo y luego en el Unión Club, hasta comienzos de los años setentas del siglo XX, pero debido a cuestiones políticas ya que los participantes de las reuniones no pertenecían al Partido Colorado, por ende la dictadura colorada-stronista presionó por medio de Autores Paraguayos Asociados (APA) exigiendo el pago de un canon por cada acto y éstos al ser gratuitos obligaron a que la Comisión Directiva del Ateneo Paraguayo tuviera que suspender los encuentros semanales. El 16 de setiembre de 2004 se vuelven a celebrar con la conferencia denominada La Historia del Ateneo Paraguayo y su Aporte a la Cultura Nacional de la Arquitecta Marta Meyer Canillas de Landó, al poco tiempo dejan lamentablemente de realizarse debido a la escasa concurrencia de público. Martínez Domínguez, Manuel. Ob. Cit. Págs. 118, 119, 120. Gamarra Doldán, Pedro. El Ateneo Paraguayo, el ateneísmo y la cultura paraguaya. Suplemento Cultural Diario ABC Color. Domingo 29 de setiembre de 2013. Pág. 1. Asunción.     

[5]Verón, Luís. Grandes Voces de la Radio. Editorial El Lector. Asunción. Págs. 24, 58, 59. 2020.

[6]Yousfi López, Yasmina. Ob. Cit. Págs. 185, 573.

[7]Yousfi López, Yasmina. Ob. Cit. Pág. 185.

[8]Por estas fechas es prohibida por el municipio de la capital la proyección en Asunción de la película El Gran Dictador protagonizada por Charles Chaplin, el motivo que se esbozaba era que la misma lesionaba los sentimientos de nacionalidad del pueblo alemán y del pueblo italiano, con cuyos gobiernos nuestro país mantenía cordiales relaciones de amistad. Después de la ruptura de las relaciones diplomáticas con las Potencias del Eje, la misma es exhibida en el cine Granados en mayo de 1942. Los afiches publicitarios daban cuenta que Asunción era la segunda capital sudamericana donde se podía ver la película. Verón, Luís. Asunción Recuerdos de Entrecasa. Editado por la Municipalidad de Asunción. Asunción. Pág. 29. 1998.   

[9]Yousfi López, Yasmina. Ob. Cit. Págs. 196, 519.

[10]Martínez Domínguez, Manuel. Ob. Cit. Pág. 151.

[11]En abril de 1973 al abrirse la temporada teatral del Ateneo Paraguayo se representa la obra de Alcibíades González Delvalle, Hay Tiempo para Llorar, basada en la leyenda del Karau, la noche del estreno estuvo dedicada especialmente a la figura de Fernando Oca del Valle. Diario La Tribuna 4 de abril de 1973. Asunción. Pág. 8.

[12]El receptor de la donación fue el joven Pascual Ramírez de 21 años, ciego de nacimiento, en una intervención quirúrgica practicada por el oftalmólogo Prof. Dr. Honorio Campuzano, de la cual se recuperaba satisfactoriamente en el Centro de Prevención de la Ceguera en la Cruz Roja Paraguaya, según informaba un periódico capitalino. Diario ABC Color 27 de febrero de 1973. Asunción.  

[13]Más información sobre la fundación en su pagina web www.bancodeojos.org.py

[14]Según Carlos R. Centurión, fue autor de una comedia junto a Augusto Roa Bastos, en tres actos, titulada Mientras Llega el Día ambientada en la Segunda Guerra Mundial, sin embargo en la bibliografía de Augusto Roa Bastos, realizada por Milda Rivarola, se señala que la obra mencionada fue llevada a escena en 1946 por la Compañía del Ateneo Paraguayo y que la misma fue escrita por Roa Bastos, pero dirigida y adaptada por Fernando Oca del Valle para representarla en el teatro. Como puede notarse induce a la confusión una y otra afirmación sobre la autoría de la obra teatral. Peiró Barco, Juan Vicente. Ob. Cit.  

[15]Peiró Barco, Juan Vicente. Ob. Cit.

[16]Kallsen, Osvaldo. Asunción y sus Calles. Edición de la Junta Municipal de Asunción. Pág. 293. Asunción. 1998.

Fernando Oddone

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