Exiliados republicanos españoles en Paraguay: Fernando Oca del Valle [Primera Parte]

Exiliados republicanos españoles en Paraguay: Fernando Oca del Valle [Primera Parte]

Fernando Oca del Valle nació el 1º de junio de 1893 en Madrid, sus padres fueron el ingeniero Marcelino Oca y María Cristina del Valle. Realizó sus estudios primarios, secundarios y terciarios en su ciudad natal, estudia la carrera de ingeniería, para la cual tenía excelentes aptitudes, ya graduado ingresa en el Instituto Geográfico Español como ingeniero geógrafo, así como profesor en la Escuela Politécnica de Madrid.[1]

Ya en su tiempo de estudiante en la capital española se interesa por las artes escénicas ya que fue un frecuente espectador teatral, a comienzos de la década de los treinta del siglo XX forma parte de grupos de teatro experimental y del movimiento característicamente español y más específicamente madrileño como lo fue La Farándula donde fue actor y director respectivamente. 

En lo referente a la situación política española, el 14 de abril de 1931 se proclama la Segunda República española, tras las elecciones municipales que, se las tenía como un plebiscito a la monarquía, dieron un resultado aplastante a favor de los republicanos en las principales ciudades, lo que provoca la huida del Rey Alfonso XIII ante el peligro del estallido de una guerra civil, asume un gobierno provisional presidido por Niceto Alcalá Zamora.

Compañía teatral de Oca del Valle. Foto gentileza Lic. Manuel Martínez Domínguez.

Al inicio la República española tiene previsto importantes cambios político-sociales como ser: la reforma agraria y militar, las relaciones entre la Iglesia Católica y el Estado, el estatuto de autonomía de Cataluña y el País Vasco, la modificación del sistema educativo y laboral, la ley del divorcio y el reconocimiento de derechos a las mujeres.[2] Fue así que en los meses siguientes las nuevas autoridades republicanas se abocaron en las cuestiones relativas a la convocatoria a Cortes Constituyentes para el estudio de la nueva Constitución, que fue aprobada el 9 de diciembre de 1931, la misma estuvo vigente hasta 1939, que incluyó la mayoría de reformas mencionadas.

 El ambiente político y social se torna inestable debido al rechazo de los partidos conservadores a las reformas llevadas a cabo por la República, las cuales durante el llamado Bienio Negro o Rectificador[3] fueron dejadas sin efecto y vueltas a poner en marcha una vez obtenido el triunfo electoral del Frente Popular en febrero de 1936, donde es elegido Presidente de la República Manuel Azaña.

Fernando Oca del Valle. Foto Gentileza: Víctor Centurión.

Es en estas circunstancias que algunos de los principales generales, con meses de antelación, conspiran y preparan la sublevación con la ayuda de civiles conservadores y pro-monárquicos contra el gobierno republicano, entre ellos Francisco Franco, que en principio se muestra dubitativo, pero después decide sumarse a la insurrección.

Entretanto, el 12 de julio de 1936 falangistas armados asesinan a tiros a un oficial de la Guardia de Asalto republicana, Teniente José Castillo, en represalia y en actitud irresponsable, al día siguiente los compañeros de Castillo secuestran y matan al político monárquico José Calvo Sotelo[4], este suceso lo utilizan los conspiradores militares como argumento de que se necesita con urgencia la intervención militar para salvar, supuestamente, a España del caos y el comunismo donde la dirigían las autoridades republicanas.[5]

El 18 de julio estalla la sublevación de una parte de los militares, mientras tanto la actitud dubitativa del gobierno republicano para responder a la misma, ya que llegó a tener noticias del complot con nombres de algunos de los involucrados, incluso Santiago Casares Quiroga[6] había garantizado, vía comunicación telefónica a Juan Negrín, el fracaso de la intentona, del dominio de la situación por el gobierno y de su pronto final.[7]

Tras el fracaso de la sublevación en la capital y la caída del cuartel de la Montaña donde se habían encerrado las tropas sublevadas con la consiguiente rendición de los mismos, la ciudad queda bajo dominio de las fuerzas republicanas, desde ese instante la toma de Madrid se tornó en el principal objetivo político-militar de los rebeldes. 

Imagen extraída de la Revista de Turismo, del año 1942.

La ofensiva sobre la ciudad comienza en otoño de 1936 y se extiende durante el invierno, mientras los ciudadanos preparaban la defensa bajo la consigna empleada por la diputada Dolores Ibárruri de ¡No Pasaran!, que se había hecho conocida en la batalla de Verdún durante la Primera Guerra Mundial, la llegada no solo de armamentos y aviones provenientes de Rusia sino también de tropas, entre ellas las Brigadas Internacionales[8], impiden la toma de Madrid por las fuerzas franquistas, por ende desde noviembre de 1936 hasta el final de la guerra, las líneas en torno a Madrid apenas tuvieron variaciones.

Al estallar el golpe militar en el verano de 1936, Fernando Oca Del Valle prestaba servicios en el Instituto Geográfico Español, cargo que ocupó hasta unos meses antes del final del conflicto bélico, ya que en enero de 1939 junto a su familia emigra a Francia con la ayuda de una entidad pacifista internacional a la que perteneció desde joven (probablemente la Cruz Roja) donde queda por un año, primeramente tiene un breve paso por los campos de internamientos franceses para posteriormente trasladarse a la comunidad de Monguilhem, ubicada en el departamento de Gers, en casa de unos maestros con los que entabló amistad, hasta que pudo obtener las visas para él y su familia pudiendo realizar el viaje rumbo al continente americano, llegando al Paraguay el 13 de abril de 1940.[9]             


[1]Boggino, Juan. Don Fernando Oca del Valle. Revista del Ateneo Paraguayo. Volumen 3. Número 5. Pág. 2. Asunción. 1973. Juan Boggino presidió el Ateneo Paraguayo en el año 1942, al igual que Jaime Bestard (1944), y el Dr. Juan Max Boettner (1945). Pérez Acosta, Juan Francisco. Núcleos Culturales del Paraguay Contemporáneo. Edición del Autor. Págs. 58, 59. Buenos Aires. 1959. Centurión, Carlos R. Historia de la Cultura Paraguaya. Tomo II. Biblioteca Ortiz Guerrero. Pág. 188. Asunción. 1961.  

[2]Beevor, Antony. Ob. Cit. Pág. 29.

[3]Se refiere al período político durante de la Segunda República comprendido entre las elecciones de noviembre de 1933 y las de febrero de 1936, en que gobiernan partidos conservadores como ser el Republicano Radical presidido por Alejandro Lerroux, la Confederación Española de Derechas Autónomas (CEDA) con José María Gil Robles como su máximo dirigente, este último primero lo apoya en las Cortes y luego forma parte del gobierno. Thomas, Hugh. Ob. Cit. Pág. 148. Moradiellos, Enrique. Ob. Cit. Pág. 62.  

[4]José Calvo Sotelo (1893-1936) abogado y político monárquico autoritario español, fue ministro de Hacienda, entre 1925 y 1930, durante la Dictadura del General Miguel Primo de Rivera, fue diputado y dirigente principal del partido Renovación Española que propugnaba un régimen monárquico autoritario, fue asesinado el 13 de julio de 1936. 

[5]La novela de Camilo José Cela publicada en 1969 titulada: Vísperas, Festividad y Octava de San Camilo del año 1936 en Madrid, da un panorama general del ambiente que se vivía en la capital española al momento del estallido de la sublevación militar devenida posteriormente en guerra intestina. Cela se encontraba en Madrid por esa fecha recién convaleciente de tuberculosis, logró escapar a la zona dominada por los sublevados y se une a sus filas, es herido en batalla y hospitalizado en Logroño. 

[6]Santiago Casares Quiroga (1884-1950) Abogado, político español, republicano y amigo personal de Manuel Azaña, ejerció distintos cargos durante la Segunda República española como ser: Diputado en Cortes por La Coruña (Galicia) los ministerios de Guerra, de Marina, de Obras Públicas, de Justicia, de la Gobernación y Presidente del Consejo de Ministros, al estallar la sublevación en julio de 1936 ejercía dicho cargo, se lo considera con una actitud muy dubitativa al momento de hacer frente a los militares rebeldes, falleció en el exilio en París en 1950.  

[7]Preston, Paul. Ob. Cit. Pág. 112.

[8]Las unidades militares que estaban conformadas por voluntarios extranjeros de más de cincuenta países, entre ellos algunos paraguayos, tuvieron destacada actuación en distintas batallas de la Guerra Civil Española en defensa de la República española. Posteriormente el Estado español concedió la nacionalidad a los miembros de las Brigadas Internacionales. 

[9]Gamarra Doldán. Pedro. Ob. Cit. Pág. 131. Boggino, Juan. Ob. Cit. Pág. 2. Yousfi López, Yasmina. La Labor Teatral de Josefina Plá: una escritora en la frontera. Tesis Doctoral. Universidad Autónoma de Barcelona. Facultad de Filosofía y Letras. Bellatera. Págs. 141, 142. 2019. 

[10]Boggino, Juan. Ob. Cit. Pág. 2. Yousfi López, Yasmina. Ob. Cit. Pág. 141.

Fernando Oddone

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