Exiliados republicanos españoles en Paraguay: Fernando Oca del Valle [Segunda Parte]

Exiliados republicanos españoles en Paraguay: Fernando Oca del Valle [Segunda Parte]

Una vez asentado en nuestro país con su familia fue contratado debido a su profesión de ingeniero como geógrafo en la Comisión Nacional de Límites, antecesora del Instituto Geográfico Militar, como cartógrafo principal, función que ejerció hasta poco tiempo antes de su deceso. Esta actividad la realizó paralelamente con la docencia ya que enseñó la asignatura de matemáticas en el Colegio Internacional, en la Escuela Normal de Profesores Nº 21 y en otros institutos de educación secundaria, así como en la FIUNA y posteriormente en la cátedra de algebra de la Facultad de Filosofía de la UNA, donde llegó a formar parte del claustro de profesores, como fundador[1].

Durante su estadía en Francia mantenía la idea de que la docencia era la tabla de salvación a la que se aferraría para sobrevivir al exilio, recordó las palabras que le dirigió la maestra francesa al momento de su partida con destino a América: ojala vuelva a encontrar usted su pizarrón, nuestro biografiado afirmaba que nuestro país le brindó desde un comienzo todas las facilidades para reconstruir su hogar desecho y para volver a reencontrarse a sí mismo situándose otra vez junto a un pizarrón, con un pedazo de tiza y frente a un grupo de alumnos.[2] 

Pero fue en el campo teatral donde se destacó y realizó su aporte más importante al ámbito cultural del país, ya instalado en el Paraguay retoma la actividad teatral relacionándose con dos artistas como Domingo Franchi y Carlos Basterreix ( éste último Director del Coro Ateneo Paraguayo) quienes en 1941 lo vincularon al Ateneo Paraguayo,[3] que a la sazón lo presidía el Dr. Hipólito Sánchez Quell, quien acepta su propuesta de formar un elenco teatral y crea la Compañía de Comedias del Ateneo Paraguayo[4

Elenco del Ateneo Paraguayo bajo la, dirección de Fernando Oca del Valle. Gentileza de Víctor Centurión.

La presentación oficial se realizó en el Salón Samudio de la institución ateniense, es aquí donde Oca del Valle aplica todo lo aprendido en  los grupos teatrales como La Barraca, El Búho y las Misiones Pedagógicas de Alejandro Casona,[5] reunido el elenco a fines de mayo de 1941 estrenan la obra La Fuerza Bruta de Jacinto Benavente, que Fernando Oca del Valle representó y dirigió en su paso por La Farándula madrileña junto con otras que eran populares en la España de la preguerra civil.[6]

Otras obras llevadas al escenario ese año fueron La Mala Ley de Linares Rivas, Sorprendidos y Desconocidos de Luís Ruffinelli y Canción de Cuna de Martínez Sierra. En la elección de las obras que serían llevadas a escena en el criterio de Fernando Oca del Valle primaba lo académico, lo didáctico, buscando que los jóvenes actores y actrices conocieran las distintas corrientes teatrales, dejando a un segundo plano las obras que buscaban meramente el éxito comercial o crematístico.[7] 

Gracias a la labor de la Compañía del Ateneo Paraguayo estrenaron sus obras autores nacionales como Mario Halley Mora, Ezequiel González Alsina, Néstor Romero Valdovinos, Luís Ruffinelli, Rogelio Silvero y también Augusto Roa Bastos. En 1942 llevan a escena en el Teatro Municipal la comedia de Jaime Bestard titulada Arévalo, así como Un Sobre en Blanco de Josefina Plá y Roque Centurión Miranda, también las obras El Mundo es un Pañuelo, Amores y Amoríos de los hermanos Álvarez Quintero, Los Malhechores del Bien de Jacinto Benavente[8] y Nuestra Natacha de Alejandro Casona con Emigdia Reisofer en el papel principal

Fernando Oca del Valle y familia. Gentileza de Víctor Centurión.

Esta obra se llegó a representar once veces, algo inusual para ese tiempo, incluso llegaron a recibir una oferta de Formosa para llevar esta pieza teatral a la mencionada ciudad argentina cercana a la frontera,[9] se trataba de un repertorio actualizado y de una dirección escénica innovadora para el Paraguay de aquel tiempo, con influencias de la escena española de los años treinta anterior a la guerra civil y de la bonaerense de los cuarenta, pero el aspecto más importante de su labor fue la de ser un formador de actores.


[1]Boggino, Juan. Ob. Cit. Pág. 2. Yousfi López, Yasmina. Ob. Cit. Pág. 141.

[2]Yousfi López, Yasmina. Ob. Cit. Págs. 143, 144.

[3]El Ateneo Paraguayo es una institución sin fines de lucro fundada en 1883 con el nombre de Instituto Paraguayo y tenía por objeto el de difundir y estimular la difusión de las ciencias, artes y la educación física en sus principales manifestaciones, así como estrechar los vínculos de amistad y solidaridad entre sus asociados. Entre sus fundadores se encontraban personalidades de ese tiempo con inquietudes culturales como benjamín Aceval, Alejandro Audibert, Cecilio Báez, Adolfo Decoud en cuyo domicilio se realizó el acto fundacional, Ramón Zubizarreta y el Dr. Guillermo Stewart. Su primer presidente fue el mencionado Benjamín Aceval y como secretario Cecilio Báez, posteriormente se incorporan Juan Crisóstomo Centurión, el periodista y poeta gallego Victorino Abente y Lago, José de la Cruz Ayala y Manuel Domínguez. Su actividad cultural principal eran las denominadas veladas, que eran reuniones públicas que se celebraban en los salones del Club del Progreso en las que se exponían temas diversos que iban desde la poesía, la historia y el ensayo, la mayoría de estos trabajos se perdieron ya que no fueron publicados en formato de papel en su momento. Para el año 1933-1934 se fusionan el Instituto Paraguayo con el Gimnasio Paraguayo para dar nacimiento al Ateneo Paraguayo, esta se realizó con el apoyo del entonces Ministro de Educación y Justicia Justo Prieto, el acta fue firmada por M. Eliseo Sisa, Reemberto Giménez, Venancio B. Galeano y Baltazar Ballario por las entidades mencionadas, en las asambleas de dichas instituciones se aprobó el acta de unión respectiva y el estatuto de la nueva persona jurídica. Con el correr de los años y a pesar de todas las vicisitudes sigue funcionando hasta la actualidad el Ateneo Paraguayo. Centurión, Carlos R. Ob. Cit. Págs. 117, 449. Velázquez, Rafael Eladio. Breve Historia de la Cultura Paraguaya. Duodécima Edición. Editorial Servilibro. Asunción. Pág. 212. 2011. Cardozo, Efraín. Apuntes de Historia Cultural del Paraguay. Octava Edición. Editorial Servilibro. Asunción. Pág. 302. 2007.       

[4]Martínez Domínguez, Manuel. Hacia una Historia del Ateneo Paraguayo. Segunda Edición. Editorial Intercontinental. Pág. 121. Asunción. 2016.

[5]Peiró Barco, José Vicente. Teatro Paraguayo Contemporáneo: Fernando Oca del Valle. Stichomythia Revista de Teatro Español Contemporáneo. Universidad de Valencia. 2002. También disponible en www.cervantesvirtual.com/obra/teatro-paraguayo-contemporaneo-fernando-oca-del-valle/0.   

[6]Peiró Barco, José Vicente. Ob. Cit.    

[7]Boggino, Juan. Ob. Cit. Pág. 2.

[8]Almada-Roche, Armando. Don Fernando Oca del Valle: Maestro de Actores. Suplemento Cultural Diario ABC Color. Domingo 2 de Marzo de 2014. Pág. 2. Asunción.

[9]Plá. Josefina. Ob. Cit. Pág. 149. Revista de Turismo. Nº 6. Junio 1942. Año I. Pág. 30. En forma errónea Josefina Plá señala como año de estreno de Nuestra Natacha 1943, en realidad fue en 1942.  

Fernando Oddone

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