Exiliados republicanos españoles en Paraguay: Genaro Escudero Pérez [Segunda Parte]

Exiliados republicanos españoles en Paraguay: Genaro Escudero Pérez [Segunda Parte]

Asentados en la ciudad, Genaro Escudero empieza a trabajar en el rubro de seguros en la compañía aseguradora La Equitativa, siendo el director-propietario su amigo Patxi Barragán, viajaba por toda la provincia ofreciendo todo tipo de pólizas de seguros, incluso en áreas poco conocidas en ese momento como el seguro agrario para las cosechas.

Fue en esta época que comienza a militar en la Izquierda Republicana[1] ya que era seguidor de Manuel Azaña.[2]

El ambiente político y social se torna inestable debido al rechazo de los partidos conservadores a las reformas llevadas a cabo por la República, las cuales durante el llamado Bienio Negro o Rectificador[3] fueron dejadas sin efecto y vueltas a poner en marcha una vez obtenido el triunfo electoral del Frente Popular en febrero de 1936, donde es elegido Presidente de la República Manuel Azaña.

Es en esta coyuntura que algunos de los principales generales, con meses de antelación, conspiran y preparan la sublevación con la ayuda de civiles conservadores y promonárquicos, contra el gobierno republicano, entre ellos Emilio Mola, Gonzalo Queipo de Llano, José Sanjurjo, Manuel Goded y Francisco Franco, que en principio se muestra dubitativo pero después decide sumarse a la insurrección.

Genaro Escudero tuvo que realizar una odisea para sobrevivir y escapar de la persecución, salvando a su familia con ello, para nunca más volver a España.

Entretanto, el 12 de julio de 1936, falangistas armados asesinan a tiros a un oficial de la Guardia de Asalto republicana, Teniente José Castillo, en represalia y en actitud irresponsable, al día siguiente los compañeros de Castillo secuestran y matan al político monárquico José Calvo Sotelo[4].

Este suceso lo utilizan los conspiradores militares como argumento de que se necesita con urgencia la intervención militar para salvar, supuestamente, a España del caos y el comunismo donde la dirigían las autoridades republicanas.[5]

Ante el estallido de la sublevación militar el 17 y 18 de julio de 1936, Genaro Escudero y otros simpatizantes republicanos tratan de convencer al alcalde de la ciudad de oponerse a la sublevación, no lo logran y tanto la ciudad como la sede del Ayuntamiento es tomada por las huestes insurrectas.

Collage de Genaro Escudero. Foto. Archivo familia Escudero.

En ese momento, temporada de vacaciones estivales, se encontraban en la casa familiar los padres de nuestro joven republicano, como los de su esposa, éste no tardó en sentir en carne propia los efectos de la persecución por su ideología política, ya que la cuenta bancaria le fue congelada, el automóvil requisado, la línea telefónica cortada, el pasaporte retenido y la prohibición de salir de Pamplona.[6]

Se había implantado el terror en la ciudad, las calles atestadas de simpatizantes falangistas[7] con sus camisas azules y los requetés[8] con las características boinas rojas entonando Cara al sol y por Dios, por la Patria y el Rey respectivamente.

El Generalísimo ganó la guerra civil y empezó a sentar las bases para su sistemática persecución y juzgamiento de los líderes y caudillos republicanos que no lograron escapar de España. En este sentido, Francisco Franco fue un hombre práctico. © AP Photo / Sputnik Nóvosti

Realizaban patrullas en automóviles deteniendo a los dirigentes socialistas o de quién sospecharan que tuviera simpatías por el bando republicano, llevándolos a los conocidos y mortales “paseos”[9], es decir, a fusilarlos en los cementerios, descampados o dejando expuestos los cadáveres en las cunetas al costado de las carreteras.

Esto último llegó incluso a molestar al Gral. Emilio Mola, algunos para evitar este destino y conseguir protección llegaban a vestir la camisa azul de Falange a la que el Gral. Gonzalo Queipo de Llano llamaba irónicamente el salvavidas.[10]

Deja de acudir a su lugar de trabajo, su esposa procede al cierre de su taller de costura, y teniendo en cuenta la violencia creciente con que se iba desarrollando la guerra, habían asesinado a dos hermanos abogados de apellido Cayuela que eran amigos de Genaro.

La Constitución Española de tinte Republicano. Foto. Archivo familia Escudero.

Éste decide enviar a sus hijas en compañía de sus abuelos maternos a Francia donde éstos residían, en tanto la madre de Genaro se trasladaría a la frontera franco-española para encontrarse con su hija María Escudero Pérez y con el marido de esta Remigio Lobo[11] para emprender el viaje con destino al Paraguay.

Quedan en la casa solo él y su esposa, éste es en una oportunidad detenido en horas de la noche, pero logra su libertad gracias a un amigo suyo llamado Jesús Irujo (falangista) partidario de los sublevados.

La Constitución Española de tinte Republicano. Foto. Archivo familia Escudero.

Tanto su madre como sus suegros e hijas logran cruzar la frontera, la primera queda en Arnéguy, un pueblo cercano en el Pirineo francés, y los segundos en San Juan de Pie de Puerto (en francés Saint Jean Pied de Port) en el País Vasco Francés.[12]

En este ínterin Escudero y su esposa María Antonia vestidos de forma casual, ella llevaba un broche del yugo y las cinco flechas de falange para no levantar sospechas y como amuleto protector, abandonan para siempre el departamento del piso cuarto.

Toman un autobús que los lleva a Valcarlos, pueblo navarro fronterizo con Francia, se apean del mismo bajo un calor sofocante, dirigiéndose ambos al puesto de control de la policía fronteriza donde se encuentra un grupo de jóvenes adherentes a los sublevados.

La Constitución Española de tinte Republicano. Foto. Archivo familia Escudero.

Genaro explica el motivo de su presencia desde Pamplona, que su madre viajaba al Paraguay y que había quedado en despedirse de la misma allí ante los inconvenientes de ir al puerto del Havre, uno de los guardias recordó que unos días atrás una señora vestida de negro comentó de su viaje y de la cita con sus hijos, a su vez un comentario de nuestro biografiado sirvió para apear el tratamiento y desechar dudas sobre ellos, de que su esposa era sobrina de Francisco “Paco” Huertas caudillo conservador reconocido de Castilla la Vieja y uno de los guardias era oriundo de allí y lo conocía.

Genaro sigue dando charla y pregunta el horario de la misa para el día siguiente, que es domingo, alguien le contesta que no tenían párroco pero que las campanas de Arnéguy llaman a misa a las diez horas, en ese momento el jefe de los guardias le indica a Genaro que, la única manera que su esposa oiga misa es en la capilla en Arnéguy con el visto bueno de los gendarmes franceses, pero aclarando que iría sola y él quedaba.

Con este pretexto se acerca a los gendarmes y en perfecto francés les explica en forma sucinta la situación con las siguientes palabras: esta noche cruzaremos el puente mi mujer y yo, no podemos demorar; les ruego estén atentos y presten ayuda si fuera necesario.[13]

Lugar por donde Genaro y su familia escapan a Francia con mucha suerte.

A su regreso comenta que han dado su conformidad, entretanto María Prieto, su esposa, alega el calor extremo como motivo para pasear cerca del riacho antes de ir a pernoctar, le dan el permiso, eso los mantiene cerca del puente.

La pareja va caminando sin perder de vista tanto a los guardias como a los gendarmes, dan una vuelta y otra, en un descuido de los guardias españoles y estando cerca del extremo francés del puente cruzan corriendo y en forma rocambolesca a Francia, uno de los gendarmes les dice: los estábamos esperando, están en tierra amiga.

Como refiere María del Carmen Escudero, hija de Genaro, los gendarmes acompañaron a sus padres como medida de seguridad para evitar una encerrona o emboscada en una curva del camino, propicia para ello y cercana al puesto, no equivocándose ya que los estaban esperando.

El generalísimo Francisco Franco victorioso, tomó las riendas de España con puño de hierro y una voluntad irreprimible, para conservar y consolidarse en el poder, desde allí, hasta el día de su muerte. Muchos republicanos se volcaron a ciertas partes de Europa y otros a Latinoamérica. Francisco Franco observa sonriente el paso de las tropas en Madrid durante uno de los desfiles anuales de la victoria. La Razón vía Getty Images

Con posterioridad se enteran de la búsqueda por parte de los sublevados de algún familiar en Pamplona para darle su merecido en represalia por el escape de ambos, no encontrando por fortuna a ninguno.   

La madre de Genaro y sus hijas esperaban por ellos en San Juan de Pie de Puerto alojados en un pequeño hotel, siendo aproximadamente las dos de la madrugada se escucha el ruido del motor de un automóvil, éste se detiene y bajan unos cuatro gendarmes luego Genaro y su esposa, que van al encuentro con su familia, transcurrida una semana toman en la estación de Hendaya el tren con rumbo a París.

Los republicanos derrotados marchan al exilio en Francia. Fotografía: STF / AFP / Getty Images. Muchos fueron exiliados, otros no tuvieron tanta suerte.

[1]Partido de centro izquierda fundado en 1934 por Manuel Azaña de la fusión de Acción Republicana, el Republicano Radical Socialista Independiente liderado por Marcelino Domingo y Álvaro de Albornoz, la Organización Republicana Gallega Autónoma de Santiago Casares Quiroga y otros partidos republicanos vascos y catalanes. Thomas, Hugh. Ob. Cit. Pág. 158. 

[2]Manuel Azaña (1880-1940) fue periodista, escritor, intelectual y político español que ejerció distintos cargos durante la Segunda República como ser Ministro de Guerra, Presidente del Consejo de Ministros, Presidente del Gobierno Provisional de la República y Presidente de la República de 1936 a 1939. Una vez finalizada la guerra civil se exilia en Montauban (Francia) donde fallece en 1940. 

[3]Se refiere al periodo político durante de la Segunda República comprendido entre las elecciones de noviembre de 1933 y las de febrero de 1936, en que gobiernan partidos conservadores como ser el Republicano Radical presidido por Alejandro Lerroux, la Confederación Española de Derechas Autónomas (CEDA) con José María Gil Robles como su máximo dirigente, este ultimo primero lo apoya en las Cortes y luego forma parte del gobierno. Thomas, Hugh. Ob. Cit. Pág. 148. Moradiellos, Enrique. Ob. Cit. Pág. 62.   

[4]José Calvo Sotelo (1893-1936) abogado y político monárquico español, fue ministro de Hacienda, entre 1925 y 1930, durante la Dictadura del General Miguel Primo de Rivera, fue diputado y dirigente principal del partido Renovación Española que propugnaba un régimen monárquico autoritario, fue asesinado el 13 de julio de 1936. 

[5]La novela de Camilo José Cela publicada en 1969 titulada, Vísperas, Festividad y Octava de San Camilo del año 1936 en Madrid, da un panorama general del ambiente que se vivía en la capital española al momento del estallido de la sublevación militar devenida posteriormente en guerra intestina. Cela se encontraba en Madrid por esa fecha recién convaleciente de tuberculosis, logró escapar a la zona dominada por los sublevados y se une a sus filas, es herido en batalla y hospitalizado en Logroño. 

[6]Testimonio de la señora María del Carmen Escudero de Riera.

[7]Falange Española partido político español fundado en 1930 por el abogado y político español José Antonio Primo de Rivera (1903-1936) de doctrina fascista y nacionalsindicalista, en el año 1934 se produce su fusión con las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista de Onésimo Redondo y Ramiro Ledesma, con la nueva denominación de Falange Española de la JONS, posteriormente el Gral. Francisco Franco por un decreto  de 1937 la unifica con el Partido Carlista con el nombre de Falange Española Tradicionalista y de la JONS. José Antonio Primo de Rivera es detenido y acusado de conspiración y rebelión militar contra el gobierno republicano, es condenado a muerte y ejecutado en noviembre de 1936 en Alicante. Su himno es Cara al Sol. Payne, Stanley G. Falange. Historia del Fascismo Español. Editorial Sarpe. Madrid. Pág. 59 y sgtes. 1985.  

[8]Organización paramilitar de voluntarios del partido carlista, durante las guerras de sucesión española del siglo XIX  partidarios del Archiduque Carlos, llegando a participar con muchos miembros en la Guerra Civil Española en el bando sublevado, con fuerte influencia de la religión católica, monárquico, ultratradicionalista y arraigado anticomunismo, asentados principalmente en Navarra. Su himno es Por Dios, la Patria y el Rey. Para conocer las canciones entonadas por ambos bandos durante la guerra civil, se puede consultar el libro de Fernando Klein. Canciones para la Memoria. Editorial Bellatera. Barcelona. 2008. Hobsbawm, Eric. Historia del Siglo XX. Editorial Crítica. Buenos Aires. Pág. 141. 2018.   

[9]Esta expresión tenía su origen de las películas provenientes de Hollywood, en tiempo de la dictadura del Gral. Miguel Primo de Rivera (1923-1930) se construyeron gran cantidad de salas de cine, una muestra de la influencia del cine en la cultura popular en la España de la época. Thomas, Hugh. Ob. Cit. Pág. 301. 

[10]Un fraile capuchino fue testigo del fusilamiento de un grupo de republicanos, ya que fue traído para escuchar sus confesiones antes de ser asesinados, ocurrido a medianoche en Navarra. Otro hecho sucedido en Pamplona en que los simpatizantes de los sublevados irrumpen en la cárcel y trasladan a los encarcelados republicanos a las afueras de la ciudad y los asesinan a todos, incluidas mujeres, en represalia por la muerte de un requeté. Thomas, Hugh. Ob. Cit. Pág. 288 y sgtes.    

[11]Remigio Lobo (1896-1943) fue un comerciante español, casado en la península con María Escudero Pérez, se trasladan al Paraguay y al poco tiempo de su llegada al país procede a la apertura de la conocida ropería Casa Lobo, que sigue operando hasta la actualidad sobre la calle 25 de mayo casi Iturbe. Posteriormente llega al país su hermano Pablo Lobo y el medio hermano de ambos Juan Lobo Martínez, este ultimo, al fallecer Remigio, se haría cargo de la administración de la casa comercial, una vez concluida la guerra civil española seria el representante del gobierno catalán en el exilio, para después fundar con otros españoles el Centro Republicano Español, falleciendo en Asunción. Gamarra Doldán, Pedro. Ob. Cit. Pág. 116.    

[12]Testimonio de la señora María del Carmen Escudero de Riera.

[13]Testimonio de la señora María del Carmen Escudero de Riera.

Fernando Oddone

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