Exiliados republicanos españoles en Paraguay: Jesús Artola Goicoechea [Octava Parte/FINAL]

Exiliados republicanos españoles en Paraguay: Jesús Artola Goicoechea [Octava Parte/FINAL]

Una vez instalado en el país, el exiliado republicano Genaro Escudero quiso dedicarse de nuevo al área del seguro, pero este era un rubro con poco mercado, por ello en un principio se dedica al negocio de la importación. Adquiere en el año 1940 la llave del Hotel Colonial, en el microcentro de Asunción, sito en la calle Palma y 14 de Mayo, actual sede del Ministerio de Relaciones Exteriores, del español Eduardo Yubero Sánchez[1].

Bajo su administración el hotel se convierte en uno de primer nivel y en el más importante de la capital equipándolo con vajillas nuevas, copas de cristal, manteles de hilo, nuevos mobiliarios para mayor confort en las habitaciones, un restaurante con servicio gastronómico de primer nivel y un bar (American Bar-Restaurant) bien surtido por lo que era muy frecuentado en la época, para ello se había contratado tanto un chef como un barman del Hotel Nogaró de Mar del Plata.

Artola y familia en compañía de otros exiliados
Artola y familia en compañía de otros exiliados

Por esto, se encargaba a este establecimiento la preparación de los banquetes de transmisión de mando presidencial, llegó a hospedarse en una de sus habitaciones el Presidente brasileño Getulio Vargas, con toda su comitiva, durante su visita oficial a nuestro país en 1941, así como diplomáticos, hombres de negocios, selecciones y clubes de futbol extranjeros (Racing Club de Argentina y el Partizán de la desaparecida Yugoslavia) que visitaban en aquel entonces Asunción.[2]

Jesús y esposa en la boda de Miguel Ángel y Zumela junto a los padres de ésta (1959)
Jesús y esposa en la boda de Miguel Ángel y Zumela junto a los padres de ésta (1959)

Para todo lo referente al manejo y administración del hotel Genaro Escudero necesitaba una persona de confianza que lo ayude, por ello ofreció el trabajo de gerente a su amigo Jesús Artola Goicoechea, por este motivo se traslada al Paraguay con su familia, éste llegó acompañado del exiliado republicano, el ex funcionario contable del Banco Urquijo de Barcelona el combatiente catalán Magín Folch Adseria, quien realizo toda la travesía con nuestro biografiado a bordo del Katiola hasta la Argentina, ejerció el cargo de jefe de compras del establecimiento, otro originario de Cataluña que prestó funciones en el hotel fue el también exiliado republicano Francesc Borrell.[3]

A la par de sus funciones en la gerencia del hotel, nuestro biografiado también se dedica a otras actividades, esto lo sabemos ya que publicó unos anuncios en el periódico Euzko-Deya de Buenos Aires a partir del mes de junio del año 1943 en la que ofrece sus servicios de intermediario en la compra y administración de estancias, campos y bosques en nuestro país como una manera de inversión segura y provechosa teniendo en cuenta la prosperidad creciente del país, para el mes de noviembre del mismo año, amplía los servicios a la compra de barcos para realizar fletes de maderas y leñas desde el Paraguay a otros países, comunicando tonelaje y detalles a su persona, indicando como dirección para contactos, en ambos anuncios, el Hotel Colonial de Asunción del Paraguay.[4]

Imagen extraída del periódico Euzko-Deya
Imagen extraída del periódico Euzko-Deya

Por intermedio de Genaro Escudero, Jesús Artola Goicoechea tiene contacto con otros exiliados republicanos que se asentaron en el Paraguay como ser Fernando Oca del Valle, José Marcos Blázquez y Guillermo Cabanellas de Torres.[5]

Imagen extraída del periódico Euzko-Deya
Imagen extraída del periódico Euzko-Deya

Luego de varios años de residir y trabajar en el país Jesús Artola Goicoechea decide volver con su esposa e hijo a la ciudad de Buenos Aires, allí emprende, con la experiencia ganada por su paso por el Hotel Colonial, su modesto establecimiento hotelero (un hospedaje) que lo dirige por un tiempo, fue socio y formó parte de la comisión directiva de la Agrupación Navarra Republicana fundada en la capital argentina.

Nuestro protagonista fue visitante frecuente del conocido café bonaerense Tortoni donde se reunía semanalmente con sus amigos y otros exiliados republicanos, mantenía comunicación epistolar con sus hermanas que vivían en España, la relación con su hijo Miguel Ángel era muy buena, conversaban por horas de temas variados, incluso de política.

Su nuera Zulema González de Artola rememora que: Recuerdo cómo nos contaba que había sido elegido gobernador por segunda vez cuando lo mandaron matar, razón por la que escapó con su familia a Francia. Cuando llegaron aquí se instalaron primeramente en Paraguay y más tarde se establecieron en la Argentina… Cuando comenzó su exilio había sido despojado de todos sus bienes, absolutamente todo, y nunca más tuvo opción de recuperarlos. Nunca nos habló sobre su hipotético regreso a su tierra, tal vez se le pasaría alguna vez por la cabeza, pero no lo sé, ya que no comentaba nada al respecto.[6]

Uno de sus nietos de nombre Javier lo recuerda como una persona que disfrutaba de la lectura, principalmente de la poesía y de libros que versaban sobre piedras preciosas, otra de sus aficiones fue la música, ya que le gustaba practicar con su violino, y que se trataba de un hombre de carácter tranquilo.[7]

Posteriormente Jesús Artola Goicoechea se traslada a vivir a la ciudad brasileña de San Pablo, allí la falta de las amistades que había hecho en la Argentina le hizo sentir mucha soledad, sumándose a esto la estrecha situación económica por la que pasaba ya que su hijo Miguel Ángel era su único sostén. Jesús Artola Goicoechea fallece el 23 de junio de 1970, a los 84 años de edad, en San Pablo.

 

Notas.

[1]Eduardo Yubero Sánchez (1903-1974) español de Segavier, empresario hotelero, casado con Isabel Casanova con quien tuvo una hija, llega al Paraguay en 1923 donde se dedica a varios oficios, hasta que abre la pensión Florida y después el Hotel Roma, en 1932 se traslada a Buenos Aires, y con el capital obtenido allí de buenos negocios hechos, vuelve a nuestro país donde monta el Hotel Majestic, en el Palacio Alegre actual sede del Ministerio de Hacienda, y luego el Hotel Colonial, en la que fuera residencia de Benigno López Carrillo, hijo de Carlos A. López y sede hoy día del Ministerio de Relaciones Exteriores, cuya llave vendió a Genaro Escudero, posteriormente en la calle Cristóbal Colón esquina Estrella el Asunción Palace Hotel, en la ex residencia del Gral. Venancio López Carrillo, otro hijo de Carlos A. López, en la actualidad sigue en funcionamiento bajo administración de sus nietos. Gamarra Doldán, Pedro. Ob. Cit. Págs. 173-174.

[2]En atención al alto nivel en el servicio brindado por el Hotel Colonial y a las buenas relaciones de Genaro Escudero con otros empresarios hoteleros, es invitado a formar parte de la Asociación Interamericana de Hoteles como miembro del Consejo Directivo en 1941. Por iniciativa suya se crea la Sociedad de Hoteles, Bares y Restaurantes de Asunción donde fue elegido su Presidente. Durán Estragó, Margarita. Palacio Benigno López. Memoria y Puesta en Valor. Edición del Ministerio de Relaciones Exteriores del Paraguay. Págs. 50, 51. Asunción. 2005.

[3]Testimonio de la señora María del Carmen Escudero de Riera. Gamarra Doldán, Pedro. Ob. Cit. Pág. 92.

[4]Euzko-Deya. La voz de los vascos en América. Buenos Aires 10 de junio 1943. Pág. 9. Véase el ejemplar del 10 de noviembre 1943. Pág. 15.

[5]Testimonio de la señora María del Carmen Escudero de Riera.

[6]Gurbindo Gil, Ricardo. Ob. Cit. Págs. 139, 140. Testimonio de Zulema González de Artola, la misma de nacionalidad argentina contrajo matrimonio con Miguel Ángel Artola Goñi, hijo de nuestro biografiado con Alejandra Goñi, de la unión nacieron tres hijos: Javier, Eugenio y Miguel, el mayor nació en Buenos Aires y los dos hermanos restantes en San Pablo (Brasil) donde habían fijado su domicilio. Miguel Ángel Artola Goñi falleció en el año 2003 a los 72 años de edad, su viuda volvió a residir a la ciudad de Buenos Aires.

[7]Gurbindo Gil, Ricardo. Ob. Cit. Págs. 141, 142.

Fernando Oddone