El Parlante

Periódico Académico de Divulgación, Ciencia & Tecnología y Opinión de la Realidad Nacional, con óptica universitaria y patriótica.

Poster conmemorativo de Golda Meir, Primera Ministra de Israel en 1969-1974 y quien buscó la solución al problema de los palestinos capturados luego de la "Guerra de los Seis Días" haciendo un pacto con el Gobierno del Gral. Alfredo Stroessner en Paraguay, según documentos desclasificados. [Imagen: Internet Archives/Youtube].
Estado de Israel Historia del Paraguay Historia del Siglo XX

Israel buscó exiliar 60 mil Palestinos al Paraguay en 1969-1970

Documentos del Estado de Israel recientemente revelados tras cumplirse la llamada «regla de los 50 años» indican que el Gabinete de la Primera Ministra Golda Meir pretendió llegar a un acuerdo con el régimen del Presidente Gral. Alfredo Stroessner para «hacer emigrar» (eufemismo utilizado para «exiliar») a por lo menos 60.000 palestinos en 1969-1970.

Esto ocurrió luego de la llamada «Guerra de los Seis Días» (5-10 de Junio de 1967) en la que los 120.000 soldados del brillante militar (aunque muy controvertido político) Gral. Moshé Dayan vencieron a unos 250.000 hombres de la coalición Egipcia-Siria-Jordana dirigida por el Presidente Cnel. Gamal Abdel Nasser. En esa contienda, los israelíes supieron aprovechar el factor sorpresa casi al estilo «blitzkrieg», el uso estratégico de las fuerzas aéreas y tuvieron a favor un intenso sentimiento nacionalista que los unificaba. Este último fue un factor gravitante, pues la coalición árabe como de costumbre, se hallaba profundamente dividida en faccionalismos y cuestiones políticas internas a pesar de los esfuerzos del Cnel. Nasser.

Tras la victoria, los israelíes barajaron varias posibilidades respecto al territorio que ocuparon (la Franja de Gaza, la Península de Sinaí y los Altos Golan) pues una inmensa cantidad de refugiados, desplazados y ocupantes de origen árabe, mayormente palestinos, quedaron en sus manos. El cálculo es impreciso hasta el día de la fecha, pero se estima en aproximadamente 1 a 3 millones de palestinos y otros musulmanes.

Poster conmemorativo de Golda Meir, Primera Ministra de Israel en 1969-1974 y quien buscó la solución al problema de los palestinos capturados luego de la "Guerra de los Seis Días" haciendo un pacto con el Gobierno del Gral. Alfredo Stroessner en Paraguay, según documentos desclasificados. [Imagen: Internet Archives/Youtube].
Poster conmemorativo de Golda Meir, Primera Ministra de Israel en 1969-1974 y quien buscó la solución al problema de los palestinos capturados luego de la «Guerra de los Seis Días» haciendo un pacto con el Gobierno del Gral. Alfredo Stroessner en Paraguay, según documentos desclasificados. [Imagen: Internet Archives/Youtube].

Finalmente, con la llegada de la Primera Ministra Golda Meir en 1969, se llegó a una solución definitiva: se procedería a lo que se llamó la «emigración voluntaria» de los palestinos de la zona. Era estrictamente hablando el exilio y la reubicación forzada, delitos considerados de «lesa humanidad» por los acuerdos internacionales. Inicialmente se consideró al Brasil como lugar de destino pero esto fracasó rápidamente. Luego surgió la idea de Paraguay, pues allí gobernaba Alfredo Stroessner con poderes dictatoriales y tenía capacidad de decidir por su propia cuenta. El Jefe de la Mossad, Gral. Zvi Zamir, fue quien llevó a cabo el plan y encaminó las operaciones para hacer contacto con el Gobierno Paraguayo. En sus informes, declaraba que:

 «La propuesta en cuestión es el consentimiento del gobierno paraguayo, a través del Instituto Paraguayo de Agricultura e Inmigración, para absorber por un período mínimo de cuatro años – aunque puede continuar más tiempo si las cosas se desarrollan: 60,000 árabes musulmanes, que por definición no son comunistas. Está listo para absorberlos en su tierra, cuando el gobierno israelí cumpla ciertas condiciones. Esto se confirma en una carta del Ministerio de Inmigración, con un acuerdo adjunto que no aparece en la carta del Ministerio de Inmigración».

Se pidió a los miembros del Comité que aprobaran la propuesta del Mossad de acuerdo con el arreglo de la siguiente manera:

  • El gobierno israelí correrá con los gastos de viaje de los inmigrantes a Paraguay.
  • El gobierno israelí se asegurará de que cada persona esté equipada con aproximadamente $ 100 para las necesidades básicas de vida iniciales.
  • El gobierno israelí pagará al gobierno paraguayo $ 33 por persona por cada inmigrante
  • Al firmar el convenio, se pagará una suma de $ 350,000 para los gastos de inmigración de 10,000 personas (aunque el total para la primera fase de la operación hablaba de 60.000 palestinos).

Todas las condiciones monetarias señaladas más arriba fueron impuestas por el Gobierno del Gral. Alfredo Stroessner. Según los cálculos, la República del Paraguay habría recibido (de concretarse plenamente la operación) aproximadamente unos 33 millones de dólares de la época, limpios. Esto, sin considerarse muchas otras ganancias. Los palestinos que debían ser «exiliados» a Paraguay tenían que pasar varios exámenes como por ejemplo: declarar firmemente que no eran comunistas, que creían en Dios y ser de relativo «buen linaje».

El Gabinete de Golda Meir aceptó todas las condiciones del Gral. Alfredo Stroessner y según algunos investigadores, este fue el momento en que la política de «cacería de nazis» iniciada por los israelíes llegó a su fin. En efecto, era mundialmente reconocido que el Estado de Israel, por medio de sus agentes de inteligencia y espionaje, buscaban y capturaban a antiguos jerarcas del nacional-socialismo alemán, a quienes ajusticiaban en tribunales de su país (el más famoso caso fue el de Alfred Eichmann, capturado en Argentina por un equipo de la Mossad que paradójicamente, fue entrenada por el famoso y fanático nazi Cnel. Otto von Skorzeny). Según fuentes paraguayas, la terminación de la «cacería de nazis» fue otra imposición del Gral. Stroessner que el Gobierno de Israel aceptó a cambio de llevar a cabo su plan de exiliar a 60.000 palestinos al Paraguay y a los historiadores israelíes les llama poderosamente la atención que, precisamente, estas dos políticas (el exilio de los palestinos a Paraguay y la suspensión de la cacería de nazis) coinciden en el tiempo. Cabe recordar que el Gobierno Paraguayo había otorgado refugio bastante seguro a varios altos jerarcas del nazismo, como Martin Bormann, Joseph Mengele, Gertrud Palffy Daum, Eduard Roschmann entre otros.

Además, el envío a Paraguay del célebre Embajador Benjamín «Benno» Varon en 1969-1972 es otra poderosa coincidencia. Este caballero, de intenso nacionalismo, escribió varios artículos de prensa llamados «Si Yo Fuera Paraguayo» (Asunción: Editorial del Centenario, 1972) en los que expresó su más sincera admiración al país que lo acogió, su hermosa naturaleza e intenso calor, su idioma guaraní al que compara con el hebreo de los israelíes y finalmente, al heroísmo incomparable del Paraguay en la Guerra de la Triple Alianza, afirmando que la gloriosa inmolación del Mariscal Presidente Francisco Solano López Carrillo y sus últimos soldados en Cerro Corá le hacen recordar al legendario episodio del Asedio de Massada en el 73 AD cuando el Comandante Eleazar ben Yaír y sus últimos 900 soldados prefirieron la muerte antes que la rendición contra el Imperio Romano:

«Si yo fuera paraguayo… Iría a Cerro Corá, no en una caravana de automóviles sino a solas, para no perder el idilio del lugar. Si tuviera suerte, me tocaría ver unas dos mujeres, madre e hija quizás, y con sendas sombrillas en sus manos, cruzar a lomo de mula el cristalino río Aquidabán, en que se reflejan las luces y sombras de árboles, cielo y sol, en un cuadro que por la ausencia de ingredientes contemporáneos tendría aspectos de eternidad. Cerraría mis ojos, escucharía el murmullo de las hojas de árboles centenarios movidos por la brisa y proyectaría sobre la pantalla de mis párpados la imagen de quienes, en la trágica hora de su sublime derrota, forjaron definitivamente nuestra nacionalidad».

Precisamente con Benjamín Varon termina esta historia, pues como dijimos, era hombre de confianza de Golda Meir y la intención era cerciorarse de que el «acuerdo palestino» funcione a la perfección. El Embajador Varon varias veces expresó su confusión, pues sabía que Paraguay era refugio de nazis. Le respondieron desde el alto mando: «usted va al Paraguay como diplomático, no como cazador de nazis». Era más que claro: la política israelí había cambiado. Los que no cambiaron fueron los palestinos: el 4 de Mayo de 1970 precisamente un pequeño grupo de árabes que fueron «emigrados» por la fuerza al Paraguay llevaron a cabo el primer ataque terrorista contra una Embajada de Israel en territorio americano. El blanco era el Embajador Benjamín Varon, quien se salvó por no encontrarse en su oficina sino en una reunión un par de pisos más arriba de su mismo edificio. Los que no tuvieron mejor suerte fueron algunos funcionarios del lugar: se reportó la muerte de una mujer y por lo menos dos heridos. Los palestinos fueron apresados por la policía de Stroessner y sentenciados a prisión. Uno de ellos, según relata ABC Color, al cumplir su condena salió y se radicó definitivamente en Paraguay, dejando descendencia. Benjamín Varon por su parte daría alrededor del mundo varias conferencias, que ya mencionamos, resaltando al heroísmo paraguayo y confirmando la relación histórica entre judíos y guaraníes.

El «acuerdo secreto» entre Stroessner y Meir terminó en fracaso para los planes israelíes. Como se pudo apreciar, dicho acuerdo era «demasiado favorable» para el régimen paraguayo. El «Artillero de Boquerón» fue más zorro que los expertos de la Mossad e Israel debió ceder demasiado para obtener muy poco a cambio. De hecho, de los primeros 10.000 palestinos del total de 60.000 que debían ser enviados a las tierras guaraníes solamente llegaron al país unos 30 y estos conformaron la primera célula de palestinos que cometerían ataques terroristas contra las Embajadas de Israel (precisamente, esto se inauguró en Asunción). Todavía más: no faltan quienes afirman que Stroessner «permitió» que ocurran dichos ataques para luego capturar a los autores y presentarse como el «gran protector» de los israelíes. Al fin y al cabo, todo esto terminó con un verdadero fiasco diplomático del Gobierno de Tel Aviv.

FUENTES:

*Diario Judío, 13 de Agosto de 2020: «Israel planeaba asentar a 60.000 árabes palestinos en Paraguay en 1969, revela informe», escrito por Artuz Sheva Staff – https://diariojudio.com/ticker/israel-planeaba-asentar-a-60000-arabes-palestinos-en-paraguay-en-1969-revela-informe/339412/

*Business Insider, 30 de Agosto de 2020: «An Israeli plan from 1969 to resettle 60,000 Gazans in Paraguay has been uncovered in a declassified state archive», escrito por Julian Kossoff – https://www.businessinsider.com/gaza-1969-israel-program-to-transfer-60000-palestinians-to-paraguay-2020-8

*The Jerusalem Post, 12 de Agosto de 2020: «From Gaza to Paraguay? The Israeli government’s 1969 transfer plans», escrito por Lahav Kharkov – https://www.jpost.com/diaspora/israel-paraguay-agreed-to-move-60k-palestinians-as-nazi-hunting-ended-638347

*Varon, Benjamín (1972): «Si Yo Fuera Paraguayo: Artículos Aparecidos y Charlas Pronunciadas en el Paraguay», pags. 181-204. Asunción, Paraguay: Editorial del Centenario S.R.L.

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