La Muerte de un Héroe

La Muerte de un Héroe

Nacido un 4 de diciembre de 1879 en Mbujapey (Paraguarí), José Eligio Ayala es considerado como el mejor gobernante de la República del Paraguay en la etapa posterior a 1870.

Eran tiempos sangrientos los de la «Era Liberal». Período en el que competían hombres del mismo partido político por el liderazgo y dominio, basados todos en la fuerza y el coraje. Entretanto, Eligio Ayala cultivaba su intelecto y se ganaba el respeto de propios y extraños con su gran educación (acicalada con sus viajes a Europa), y sobretodo, una honestidad sin comparación en los tiempos de la «Patria Nueva» (es decir, post-1870). Publicó varias obras de gran importancia, entre ellas la más conocida «Migraciones».

Los liberales reconocieron que el país necesitaba de una buena vez, paz y estabilidad política. Y entonces llegó Eligio Ayala, quien se encargó durante su primer mandato (1923-1924) de devolver la armonía y la tranquilidad a las instituciones del país.

Sin embargo, no escaseaban dificultades: iniciado su segundo mandato en agosto de 1924, Paraguay se hallaba en terribles problemas, no solo de órdenes internos, sino también internacionales con Bolivia, que amenazaba conquistar todo el Chaco.

A pesar de la tremenda oposición que recibía su política de «extrema austeridad», incluso por parte de sus mismos compañeros, el Presidente Ayala hizo de tripas corazón en todo el país, logrando acumular recursos económicos que fueron fundamentales para la defensa del suelo chaqueño. Inició un lento, pero efectivo (y que se mostraría muy valioso) rearme, adquiriendo armas en cantidades pequeñas, pero de manera continua. Entre ellas, se destacan las famosas cañoneras «Paraguay» y «Humaitá», que cumplieron grandes servicios para el transporte de tropas.

Desde tiempos de Francia y los López no se veía administración con tanta pulcritud, orden y honradez. Sin embargo, por su carácter recio e incorruptible, no faltaban enemigos políticos a Eligio Ayala, quien asqueado por los manejos del país luego del final de su presidencia (en agosto de 1928), redactó su famosa carta-renuncia al Partido Liberal, firmada el 29 de Septiembre de 1929.

Su trágica muerte (como mucho en la Historia del Paraguay) sigue siendo motivo de controversias. Se sabe que fue asesinado luego de una visita que hizo a su amante, la Sra. Hilda Diez. Durante ésta visita, se encontró con un hombre misterioso identificado como Tomás Bareiro, quien sin dar aviso previo, extrajo un revólver y disparó sobre el ex-presidente. 

Ayala, quien siempre andaba armado por las calles, desde el suelo y malherido, desenfundó su revólver y disparó, matando a quien sería su asesino. Pero luego de una breve agonía, falleció al día siguiente del ataque, el 24 de Octubre de 1930. La versión histórica más aceptada, afirma que se trató de un «incidente pasional», pero no faltan otras versiones que aseguran, fue un asesinato planeado por sus enemigos políticos.

Eligio Ayala también cuenta con detractores en lo histórico. Curiosamente, son personas de su mismo partido, como el caso de Teodosio González, redactor de la clásica obra «Infortunios del Paraguay», quien relata una serie de eventos donde pretende demostrar que la honestidad y honradez del presidente Ayala no eran más que «buena propaganda». Otros periódicos de la época, de cuño liberal, como «La Tribuna» y «El Orden», también eran muy duros con la gestión de Eligio Ayala, sobretodo en el plano social, donde criticaban al nacido en Mbujapey por su insistencia en «llenar los bolsillos de banqueros corruptos, mientras el pueblo estaba sumido en la miseria».

No obstante, la historiografía ha logrado imponer la figura de Eligio Ayala como verdadero hombre recto, de principios nobles y sólidos, honesto y trabajador quien, a pesar de las adversidades que sufrió por parte, muchas veces, de sus propios colegas de partido, logró con su administración sanear las finanzas del Paraguay, lo cuál fue fundamental para la resistencia y ulterior victoria del país en la Guerra del Chaco.

Paraguay necesita más hombres con la rectitud y honradez de Eligio Ayala.

IMAGEN: Fotografía de Eligio Ayala, de colección privada.

FUENTES:

*Dos Siglos de Política Nacional, de Luís Vittone.
*Enciclopedia de los Forjadores del Paraguay.
*Eligio Ayala, de Beatriz G. de Bosio.
*Infortunios del Paraguay, de Teodosio González.

El Parlante

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