La Primera Tuyuti: Una Versión Diferente

La Primera Tuyuti: Una Versión Diferente

Estamos acostumbrados a los relatos paraguayos sobre las Batallas en la Guerra de la Triple Alianza (1864-1870), la mayor parte de ellos toman como base al famoso libro del Cnel. George Thompson, quien como explica en su propia obra, se basa en los reportes publicados por «La Tribuna», «La Nación Argentina» y «The Standard», periódicos porteñistas y filo-británicos de Buenos Aires. [1]

Sin embargo, un testimonio poco conocido es el del Contralmirante Andrew James Kennedy, de la Marina Real Británica, quien nació en las Islas Británicas el 20 de Enero de 1834 y falleció en Niza, Francia, el 17 de Febrero de 1895. [2]

Este inglés se enroló muy joven en la «Royal Navy», con apenas 13 años en 1847 sirviendo de Grumete y en actividades de limpieza. Ya en 1852, formaba parte del escuadrón británico en el Mar Negro. De hecho, participó de la «Guerra de Crimea» (1853-1856) sirviendo como joven aspirante a oficial, lo que consiguió el el año 1855, cuando fue nombrado Teniente de Fragata. En el año 1866 alcanzó el rango de Comandante (Capitán de Corbeta), sirviendo en el buque «Spider» que se hallaba observando los acontecimientos de la Guerra de la Triple Alianza contra Paraguay. Alcanzaría el rango de Capitán el 13 de Octubre de 1876 y finalmente, pocos años antes de su muerte, se convertiría en Contralmirante de la Royal Navy en 1891. [3]

De hecho, a pesar de su origen sencillo y de poco lustre, sus logros fueron importantes y muy reconocidos. Gracias a sus servicios durante la Guerra de Crimea, no solo llegó a la oficialidad naval sino que le condecoraron como Caballero de la Legión de Honor de Francia y de la Orden de los Medjidie del Imperio Otomano, creada casi especialmente para premiar a los que sirvieron a Turquía en esa contienda bélica contra el Imperio de Rusia. Ya siendo Capitán, dirigió las operaciones navales británicas contra Sudán en 1884 y como se ha señalado anteriormente, al haber pasado a retiro alcanzó el almirantazgo gracias a sus méritos, con el rango de Contralmirante retirado. [4]

Por ende, el testimonio de un Contralmirante de la Royal Navy no es para ignorarse, más aun si él mismo presenció los acontecimientos en su buque «Spider». Es lo que nos dice en el Prefacio de su Obra:

«La siguiente descripción de un viaje realizado en los ríos Paraná y Paraguay ha sido tomada de las notas que hice mientras estuve en el comando de la cañonera de Su Majestad «Spider», durante su servicio en la estación de Sudamérica. Se ha introducido un esbozo de la presente campaña del Paraguay hasta la captura de Asunción, pues fue escrito antes de que la presente Historia de la Guerra del Paraguay sea publicada; y como la información sobre el tema se ha basado en fuentes brasileñas, se pensó que algunos puntos aun serían de interés. Fechado en Blackheath, Agosto de 1869″. [5]

Este mismo autor nos señala en la página 101 de la obra que estamos citando, que el joven General Solano López, en su estadía en Europa en 1853-1854, habría tomado un curso en la «École Polytechnique» de París y que por breve tiempo se unió a los Ejércitos Aliados (Inglaterra, Francia, Turquía) en la Guerra de Crimea contra Rusia. A este respecto cabe añadir sobre lo primero, que no hay muchas evidencias que lo sustenten más allá de la curiosa amistad entre el Emperador Napoleón III y el joven diplomático paraguayo; lo segundo, no obstante, hoy en día parece estar fuera de toda duda, aunque no se saben los detalles con precisión. De cualquier manera, estas informaciones no pueden ser menospreciadas dada la condición del autor, veterano condecorado de la Guerra de Crimea que tuvo mucho contacto con la oficialidad franco-británica.

De todas maneras, lo que nos interesa en este artículo es el relato del Contralmirante Kennedy sobre la Primera Batalla de Tuyuti, acaecida el 24 de Mayo de 1866 y que traducimos a continuación (los paréntesis son todos míos): [6]

La Primera Batalla de Tuyuti, acaecida el 24 de Mayo de 1866, según pintura del mercenario suizo Adolf Methfessel (1836-1909). De acuerdo a las fuentes más habituales, unos 25 mil paraguayos se habrían enfrentado a 35 mil aliados en la batalla más grande de la historia latinoamericana acaecida en la Guerra de la Triple Alianza (Argentina, Brasil, Uruguay) contra Paraguay. [Imagen: Adolf Methfessel/ABC Color].
La Primera Batalla de Tuyuti, acaecida el 24 de Mayo de 1866, según pintura del mercenario suizo en el ejército argentino Adolf Methfessel (1836-1909). De acuerdo a las fuentes más habituales, unos 25 mil paraguayos se habrían enfrentado a 35 mil aliados en la batalla más grande de la historia latinoamericana, ocurrida en la Guerra de la Triple Alianza (Argentina, Brasil, Uruguay) contra Paraguay. [Imagen: Adolf Methfessel/ABC Color].

«La posición de López en el Estero Bellaco era extremadamente fuerte; el estrecho y único paso hacia Humaitá pasa aquí en medio de una impenetrable ciénaga por el lado de río y es igualmente impenetrable por los bosques en el lado este. El camino en sí mismo está compuesto de arena polvorienta, muy profunda, que permite grandes facilidades para la formación de parapetos y otras construcciones defensivas. Esto fue aprovechado hábilmente por López, quien había construido una serie de defensas separadas por pocas millas entre ellas, hasta la misma Humaitá… La posición de los Ejércitos Aliados (después de la Batalla de Estero Bellaco, 2 de Mayo de 1866) ahora estaba avanzada cerca del barranco de Estero Bellaco, pero los puestos de vanguardia permanecieron como antes; trincheras extra fueron echadas y todos los esfuerzos realizados para evitar las sorpresas. La situación era extremadamente desfavorable: en el frente se tenía el estrecho paso que conducía a las defensas del enemigo, que se hallaba erizado con cañones y lleno de hombres, y en ambos flancos el suelo estaba tan quebrado por bosques y pantanos que era bastante impasable para un ejército en marcha hasta que se construyeran caminos en medio de la jungla que, mientras, estaba bien adaptada y muy expuesta para los ataques repentinos de un enemigo hacendoso que conocía el terreno y que lo había estudiado cuidadosamente de antemano. Cada noche, los puestos de avanzada aliados sufrían de severas bajas a causa de los francotiradores paraguayos quienes, escondidos por los árboles y las altas cañas, eran capaces de acercarse a ellos sin ser percibidos. Estos ataques eran tan frecuentes y parecían ser logrados con tanta facilidad, que por la prolongada inactividad de los aliados, al fin López se sintió animado para intentar un golpe en esa dirección, en mayor escala».

«En la mañana del 24 de Mayo, avanzó dos columnas de 10 mil hombres, cada una dirigida a los flancos de las líneas aliadas. La columna paraguaya de la derecha estaba comandada por el General (Vicente) Barrios, Comandante en Jefe del Ejército después de López. La de la izquierda estaba dirigida por el General (Francisco) Resquín; esta última estaba compuesta de 6.000 hombres de infantería, 3.500 de caballería y diez piezas de artillería. Resquín recibió la orden de girar sobre la derecha aliada y correr hasta Itapiru, donde debía destruir los arsenales y almacenes aliados y luego, uniéndose con Barrios, empujar a sus ejércitos al río. La columna de la derecha de Barrios tenía números similares a la anterior, pero con la mayoría de los jinetes andando a pie. Su tarea era atacar la retaguardia izquierda de los Aliados, impidiendo que estos reciban refuerzos de Itapiru. El plan fue bien concebido y valientemente ejecutado, en lo que se pudo, pero los medios con que contaba López a disposición eran bastante inadecuados para dichas tareas. Pues mientras los recursos de los paraguayos se estaban debilitando hasta el punto de que se tuvo que llamar a soldados niños de 12 a 14 años para el servicio militar, los aliados y particularmente el Brasil se hallaban recibiendo refuerzos prácticamente a diario, y ahora tenían 34.000 hombres efectivos en el campo con 120 cañones, la mayoría de los cuales eran Whitworth de a doce, además de piezas más pesadas de fortificación».

«El ataque paraguayo comenzó en la mañana del 24 de Mayo. Resquín avanzó como una ráfaga de gran furia sobre los puestos de avanzada en la derecha aliada y cortando a un regimiento de caballería argentina, asaltó y se llevó por delante las trincheras de ese cuarto, clavando los cañones y rodeando el campamento de las divisiones argentinas que se hallaban estacionadas en esa parte de la línea. Pasando rápidamente a través de la posición aliada, marchó hacia Itapiru, que estaba guarnecida por la tercera y quinta divisiones argentinas. Estas, incapaces de soportar el peso del ataque paraguayo, se retiraron con grandes pérdidas luego de ejercer una gallarda defensa en la que su jefe, General Paunero, fue herido y los Coroneles Roja, Pagola y Basantino (sic) fueron muertos. Ahora, la derecha y retaguardia aliada se hallaban enteramente en manos del enemigo, que comenzó a destruir los almacenes y parques de la reserva del ejército. Pero mientras tanto, el ataque de la columna derecha de Barrios no fue tan exitoso. Los brasileños, que se hallaban a la izquierda de la línea aliada, escucharon del ataque a tiempo como para prepararse y aunque los paraguayos avanzaron con su habitual fuerza e impetuosidad, fueron enfrentados por un número tan vastamente superior que, con la excepción de una división, ninguna de las tropas penetraron más allá de las líneas externas de defensa. Una división, cubriéndose con los bosques, tuvo éxito en llegar a la retaguardia de las baterías brasileñas pero aquí fue rápidamente rodeada y destruida hasta el último hombre. Esta repulsa permitió que el Mariscal Osorio envíe refuerzos a la retaguardia derecha, donde la caballería de Resquín estaba sableando a los argentinos e incendiando los depósitos aliados. El arribo de los brasileños, sin embargo, rápidamente cambió la situación. Llegaron como un torrente por todos los lados con caballos, artillería y a pie, abriendo tremendo fuego sobre los paraguayos quienes en vano intentaron una retirada ordenada. Fueron obligados, después de la más desesperada lucha, a dispersarse en los bosques de su flanco y regresar a sus propias líneas por tortuosas rutas a través de las cuales los aliados no podían seguirles. Este éxito fue aprovechado por el General Mitre para hacer avanzar las líneas al otro lado de la corriente del «Bellaco», atrincherándose en la posición de Tuyuti».

«Las bajas de los aliados durante esta severa batalla llegaron a 672 muertos y 2.645 heridos. De estos, los brasileños tuvieron 413 muertos y 2.094 heridos, incluyendo entre estos al Mariscal Osorio. Los argentinos, que fueron más severamente castigados, de 3.000 hombres combatientes, perdieron 126 muertos y 388 heridos; lo anterior incluye a 3 Jefes de Batallón y 15 oficiales; lo posterior a 1 general, 1 jefe y 20 oficiales. Los paraguayos, quienes según se ha dicho, rehusaron dar cuartel, perdieron 4.000 entre muertos y heridos, 4 cañones, 8 banderas, cantidades de armas, etcétera».

El relato del Contralmirante Kennedy es interesante porque, siendo breve, nos explica detalles no muy conocidos sobre la mayor batalla terrestre de América Latina. Y también llama la atención por el número de bajas que consigna, que es muy disminuido (aprox. 3.300 totales de los aliados contra aprox. 4.000 totales de los paraguayos) en comparación con otros relatos en donde esos números se duplican o casi triplican. De todas maneras, es solo una versión más que debe ser cotejada con muchas otras para acercarnos lo más posible a lo que en verdad ocurrió en la Primera Batalla de Tuyuti.

REFERENCIAS.

[1] Thompson, George (2011): «La Guerra del Paraguay», pág. 16. Asunción, Paraguay: Editorial Servilibro.

[2] Algunos datos sobre el Contralmirante Kennedy se pueden encontrar en: «The National Archives Catalogue» de Britania: ADM 196/70 – Lieutenants’ services and inferior time. Dates of entry: 1850-1859, Latest date of discharge: 1880. Entrada: Kennedy, Andrew James. Link: https://discovery.nationalarchives.gov.uk/details/r/D760743 – Extraído el 29 Mayo 2021.

[3] Dreadnought Project: artículo «Andrew James Kennedy». Disponible en: http://www.dreadnoughtproject.org/tfs/index.php/Andrew_James_Kennedy – Extraido el 29 Mayo 2021.

[4] «Opiniones Editoriales: About the Author». Disponible en «Andrew J. Kennedy: La Plata, Brazil and Paraguay during the Present War», en Amazon.com. Link: https://www.amazon.com/-/es/J-Kennedy-ebook/dp/B009GW31VI – Extraído el 29 Mayo 2021.

[5] Kennedy, Andrew James (1869): «La Plata, Brazil, and Paraguay, during the present war», prefacio, pág. 14. Londres, Britania: E. Stanford Editor.

[6] Kennedy (1869): op. cit. págs. 124-129.

Emilio Urdapilleta

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