Nunca serán como el Vate

Nunca serán como el Vate

Emiliano R Fernández, un genio de la pluma, un poeta paraguayo, autor de más de 2000 obras compuestas por versos, poemas y canciones que poseen una riqueza literaria inexorable, composiciones únicas caracterizadas por su forma carismática de adjetivar las cosas y reconocer cada palabra que de su mano, su mente y corazón hayan salido es fácil de percibir.

Actualmente muchas de sus obras han sido musicalizadas o algunas simplemente ya lo fueron y evitar sentir una emoción patriótica o interpretar el mensaje que en sus canciones se guardan, nos hace deducir que Emiliano, no se equivocó nunca con los mensajes que quiso trasmitir ni a quien iba a dedicar o personificar con sus palabras llenas de emotividad.

Era tanta la elocuencia que poseía Emiliano que a donde iba le pedían que recite una improvisada poesía o que dijera algunas palabras; cometía errores ¡sí!, pues nadie es perfecto y a el vate nadie le puede reprochar nada pues hoy en día sus obras son catalogadas como tesoro nacional y forman parte de los patrimonios artísticos de nuestra tierra.

Emiliano con su guitarra. Créditos: Secretaría Nacional de Cultura

Asiduo visitante de las cantinas, era el favorito entre sus amigos bohemios, considerado el genio de la conquista, porque ninguna mujer pudo resistirse a sus palabras, era por eso que a él le pedían ayuda para lograr “atrapar” a una mujer, y él, como buen amigo accedía, les hacía las cartas en servilletas con palabras únicas y características de él.

Desde aquí ya se puede hablar sobre esas pequeñas obras que otras personas se auto asignaban, y de poder calcularse la cantidad de obras perdidas de la forma que fuere, sumarían una inmensidad, pues Emiliano escribía sus versos en servilletas y las arrojaba para que se las lleve el viento, esto lo hacía cuando iba a los bares para desahogarse por decepciones amorosas, o por cuestiones particulares que éste, seguro tenía, según se hacen constar, en algunos libros biográficos.

Hace días he leído en un recorte de periódico algo que me hizo hervir la sangre, no recuerdo exactamente el nombre del periódico que lo publicó, ni la fecha exacta en el que fue impreso, pero lo que esas líneas “cantaban” no era algo que podía cambiarse sino que, más bien, era contar algo penoso y que puso haberse evitado.

Este recorte decía en esas breves líneas que muchas obras de Emiliano R Fernández se perdieron por razones no especificadas, luego de que éste falleciera en el año 1949, obras que de haberse rescatado, hoy lo hubiésemos cantado a sabiendas que fueron escritas por el gran músico, incluso se menciona también, que muchos de sus escritos fueron vendidos por pocas monedas a otros autores frustrados, que hoy se hacen de fama por ellas, y que sin vergüenza declaran, que son de su propiedad.

Emilano con su Madre. Créditos: musicaparaguayaorg.py

Las obras de Emiliano R Fernández, son y siempre serán únicas e inmarcesibles en el tiempo, todas las generaciones han sabido apreciar el arte en sus composiciones, ¿quién no ha cantado a viva voz la canción “13 Tuyuti”?, es inevitable no recordar al menos unas palabras de esta canción que narra los sucesos acaecidos desde el punto de vista del vate en la sanguinaria batalla por la defensa de nuestro Chaco Paraguayo o, por mencionar otros trabajos como “Despierta mi angelina”, “Siete notas musicales” o “Rojas Silva rekavo”, dedicada a su amigo y compañero, el Teniente Primero Adolfo Rojas Silva, quien perdió la vida en las cercanías del Fortín Sorpresa cumpliendo con el deber impuesto por sus superiores, siendo muy joven.

El episodio del Fortín Sorpresa inspira dos poesías a Emiliano. Las escribe en el kilómetro 61 de la vía férrea de Carlos Casado. Una es compuesta en memoria al Teniente Rojas Silva, (primer mártir de la guerra del Chaco, asesinado el 25 de febrero de 1927), en este poema resalta la juventud de Adolfo –veinte años nombotývai gueteri-, el enfrentamiento, el coraje de su amigo y compañeros, y la muerte como ingrato epílogo, exhortando a la nación a defender nuestro territorio, a ir por los restos de su amigo en el Chaco, exigiendo venganza; allí la indignación del poeta cobra vuelo impetuoso, invita e incita a repetir la Ley del Talión: no “ojo por ojo”, sino “sangre por sangre”.

Emiliano R Fernández siempre será etéreo y sus canciones melodiosas llegarán al corazón de los que disfrutan de la música paraguaya como una sintonía meliflua e incapaz de ser superada por ningún otro artista, es por eso que me animo a decirle a aquellos usurpadores de las obras de Emilianore, que nunca serán como el vate, que consiguió ser en 1950 por la Asociación de escritores Guaraníes, declarado: «Gloria Nacional».

En sus últimas horas legó a la posteridad su impresión sobre el genio en “Mi Pluma”:

«Es mi pluma una doncella, mi bandera, mi heroína,
en la brega nunca merma su audacia y su valor,
ella es lanza que pica, agudísima, muy fina
centinela de mi vida, fiel guardiana de mi honor.
Es mi pluma la bohemia, la armonía campesina,
reprobada por teutones con instinto de malón;
es la víctima del odio de esas almas tan mezquinas
“eruditos trasnochados” de tildado escalafón…»

Emiliano R. Fernández. Créditos: Agencia IP. Retrato ilustrado de Fernández. Foto gentileza: Facebook: Emiliano R. Fernández

Nicolás Maidana

31 comentarios en «Nunca serán como el Vate»

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