El Parlante

Periódico Académico de Divulgación, Ciencia & Tecnología y Opinión de la Realidad Nacional, con óptica universitaria y patriótica.

Historia del Paraguay

Revolución e Independencia Paraguaya en la visión de Garay

La pasión por la escritura, una pluma firme y concisa a la hora de condenar la injusticia, irregularidades de la administración pública y la intolerancia hacia lo corrupto, describen la naturaleza de Blas Garay, periodista paraguayo de renombre que entre otros escritos se propuso analizar sobre la historia de la independencia paraguaya, expresando su opinión ciertamente patriota pero argumentada.

Una de las principales ideas que presenta en su libro sobre los sucesos del 14 y 15 de mayo, es la necesidad de una revolución urgente en aquel entonces, el dominio español era sofocante para el pueblo y para algunos que ya se encontraban en el gobierno pero no concordaban con la forma en que se manejaban la mayoría de las dependencias.

El pueblo se sentía insatisfecho con el trato que recibía día tras día. Bernardo de Velasco, el comandante militar y presidente de la república en esos tiempos, fue totalmente desacreditado en cuanto a sus habilidades como mandatario, era considerado un ingrato e injusto, en especial ante el ejército que recientemente había demostrado su valentía y lealtad al país. El pueblo se encontraba cansado de las arbitrariedades y las usurpaciones de poder, descubrió que las libertades populares ya no existían y que debían hacer algo al respecto, de esa forma abren las puertas a una inminente revolución.

Otro tópico influyente para instalar la idea del autogobierno fueron los pensamientos del militar Manuel Belgrano, quien supo cómo manejar a las tropas militares paraguayas a su conveniencia, pero no necesariamente con mentiras, sino más bien demostrándoles que la verdad estaba frente a sus ojos, los convencía de su igualdad ante los españoles y mediante dicha ideología, el escape de los soldados del profundo letargo y la comprensión de que era un acto de ignorancia pensar que ya habían cumplido con el país, los posicionaba de su lado y establecía un tipo de fuerza, que comprendía la injusticia en la que vivía y que estaba dispuesta a utilizar todo a su alcance, para cambiar dicha situación.

Se contactó con el Doctor José Gaspar Francia para que sea el principal ejecutor de la conspiración, Yegros, de igual manera fue un candidato bastante fuerte para la misma labor, pero según Garay “carecía de conocimientos y talentos necesarios”, por lo que el Dr. Francia tomo la posta y comenzó a instruir la ruta de trabajo para la independencia.

El capitán Pedro Juan Caballero y el Alférez Vicente Ignacio Iturbe, fueron los encargados de buscar más personas con la intención de formar parte de la empresa que se acercaba, sabían que era inverosímil el cumplimiento exitoso de los planes sin el acompañamiento fiel por sobre todo, de personas poseedoras de contactos que permitían filtrar información, conocer horarios seguros y hasta posibles lugares de reunión.

Quizás en esta búsqueda, lo más riesgoso era encontrarse con pensamientos contrarios, es decir, personas con beneficios gubernamentales que se encontraban en relativa comodidad o aquellos con miedo a las consecuencias de acciones tan peligrosas como las planteadas por los conspiradores.

La búsqueda de cómplices era de vital importancia para la consumación de lo planeado, pero es de saberse que la propagación de estas ideas a tantas personas por necesidad, por supuesto, tuvo como consecuencia la llegada de la información confidencial al público no involucrado de cerca, al igual que la llegada de procesos judiciales que perjudicaban a aquellos que sí se encontraban al pie de la campaña, esto despertó la desconfianza de las autoridades.

Las dificultades enfrentadas por los conspiradores fueron innumerables, a pesar de tener a varias personas dispuestas a su lado no faltaban aquellas con las intenciones de sabotearlos, las autoridades ya desconfiaban de ciertos individuos, lo cual los obligaba a vivir de manera cautelosa y enfrentando peligros todos los días, esto demuestra que el país tenía sin duda la intención sólida de salirse del yugo español. La tolerancia hacia la vida con secretos y carencia de seguridad, refleja un verdadero compromiso.

A raíz del conocimiento por parte del gobierno, los conspiradores decidieron seguir sus instintos y adelantar la fecha establecida para la realización de lo pactado, también por miedo a que se establecieran medidas extremas que impidieran la hazaña y pusieran en peligro la vida de los involucrados, por supuesto, en este caso se puede resaltar la importancia de la supervivencia que tenían en cuenta los cómplices de la independencia. Pero quizás no era lo que estaba en primer lugar, más bien la sed de autonomía y establecimiento de reglas propias ocupaba el primer podio.

Los revolucionarios presentaron a Velasco sus propuestas y consideraron que eran lo suficientemente razonables teniendo en cuenta la situación del país, pero las propuestas fueron rechazadas, este episodio da a conocer la presencia de la diplomacia como herramienta principal para el logro de los objetivos.

Con esto consideraron que un enfrentamiento armado sería inevitable, ¿esto debería reflejar la naturaleza de la nación paraguaya? No necesariamente, la negociación pacífica estuvo presente en el momento de ofrecer opciones al gobernador español. De esta forma, es más razonable asumir que fue la última opción tenida en cuenta, ya que se pudo haber actuado sin aviso y consumar los planes de manera cobarde.

Puede que haya sido un trato justo, ya que podría considerarse también como violencia la forma en que el país estaba siendo acorralado y privado de su libertad, era otro tipo de violencia, pero de igual manera dañina. Los conspiradores pusieron la balanza de manera equilibrada y, si bien tenían en cuenta sus intereses, también involucraron al pueblo, al cual se le repartió armas para unirse a la contienda. La intención de un enfrentamiento existió de hecho, pero de igual manera existió el depósito de confianza en los ciudadanos y la consumación de una unión con un propósito en común.

Imagen: Intimación de los Revolucionarios a Velasco, Óleo de Jaime Bestard, 1960.Museo Casa de la Independencia

Así se llegó a la independencia paraguaya con la rendición de Velasco como lo cita Blas Garay “sin derramar una gota de sangre”, sin violencia contra nadie y con el apoyo ciudadano, lógico fundamento que asentó la independencia. Fundamentada en democracia moderna, posición en primer lugar del pueblo, el bien común, los demás y su influencia colectiva.

Tiempo después, cuando las aguas calmaron en el Paraguay, las noticias llegaron a los países vecinos que proponían la unión de fuerzas y recursos, o más bien, camuflaban sus intenciones bajo esas etiquetas. El Dr. Francia se interpuso a dichos países, un hombre que comprendió la importancia de la autonomía y a la vez percibió la oportunidad del poder: anhelaba que el Paraguay se base en su propio ser, pensaba en un país “autosuficiente”

El país se manejaba por sus medios, según el primer congreso libre, es decir, la forma de gobierno recaía en los nuevos mandatarios, quienes consideraban que las declaraciones hechas por ciertos países aledaños eran, nada más y nada menos, ofertas para en lugar de la liberación de un yugo, reemplazarlo por otro, lo que no armonizaba con el nuevo comienzo de la nación paraguaya, mas rechazando fuertemente estas propuestas, pero de manera diplomática, dejaba en claro una vez más, el largo camino recorrido para obtener una independencia concisa y fuerte.

Fuente: La revolución de la Independencia del Paraguay. La Junta Superior Gubernativa. El Primer Consulado. Blas Garay. Colección Bicentenario. Servilibro.

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