El Parlante

Periódico Académico de Divulgación, Ciencia & Tecnología y Opinión de la Realidad Nacional, con óptica universitaria y patriótica.

Historia del Paraguay Historia del Siglo XX Periodo Liberal

Revolución radical de 1921-2: Segundo (des) gobierno de Gondra

Derrota final de los ´´Saco-mbyky´´.

Terminado el período presidencial 1916-1920 que concluiría el vice-presidente José P. Montero luego de la lamentable muerte del presidente doctor Manuel Franco en 1919, asumía la presidencia de la nación – otra vez – Don Manuel Gondra acompañado como vicepresidente por el Dr. Félix Paiva, recibiendo los atributos de mandato respectivo por el presidente en ejercicio Dr. Montero, el 15 de agosto de 1.920.

Don Manuel, el patriarca del liberalismo radical, se hacía nuevamente cargo de la presidencia de la república. Era la segunda oportunidad que tenía para demostrar sus dotes de estadista; la primera vez había fracasado por varios motivos, pero en especial, por su reconocida falta de carácter para imponer su autoridad presidencial. Cedía ante el primer obstáculo, renunciando sin más trámites a su alta investidura.

En su primera presidencia – veinte y cinco de noviembre de mil novecientos diez al diez y siete de enero de mil novecientos once – en el cuatrienio que le correspondía como mandatario de la nación, el Paraguay sufrió una de sus peores crisis políticas de la llamada era constitucional.

Asunción. Calle Palmas, 1920. Editada por Thomas en Barcelona. Tarjeta Postal.

En esos cuatro años – 1.910 a 1.914 – se tuvieron cinco golpes de estado y el país en permanente estado de rebelión armada con un saldo sangriento descomunal; cinco presidentes de la república – aparte del mismo Gondra, estuvieron en el sillón presidencial por breve tiempo, el coronel Jara quien lo derrocó; el señor Liberato Marcial Rojas, desalojado por unos días por un triunvirato que al final no se hizo cargo del gobierno (Marcos Caballero Codas, Mario Usher y Alfredo Aponte) quienes se pasan a la revolución Gondrista, volviendo de esta suerte a ocupar el sillón presidencial el señor don Liberato, siendo a su vez desalojado en Febrero del año doce por los colorados, quienes ascienden al solio presidencial por unos pocos días al doctor Pedro P. Peña, a su vez desalojado por la triunfante revolución radical dirigida por don Manuel en marzo de ese infernal año doce. Para culminar el aquelarre, los radicales acortan el periodo presidencial que comenzara el señor Gondra el veinte y cinco de noviembre de mil novecientos diez al quince de agosto de mil novecientos doce, violándose de esta manera la constitución nacional por partida doble.

En esta primera presidencia, don Manuel Gondra le tuvo al coronel Albino Jara como espina atragantada; en esta segunda oportunidad se repetirá la historia; tendrá la molesta compañía del coronel Adolfo Chirife.

El presidente Gondra conforma su gabinete con el doctor José Patricio Guggiari – el famoso José Pe – en la cartera del Interior; joven e impetuoso   valor del radicalismo de la nueva hornada, luego presidente de la nación en el periodo constitucional mil novecientos veinte y ocho/ treinta y dos; en la cancillería Nacional, el doctor Eusebio Ayala, quien lo sucedería al año y poco de asumir; en la cartera de Hacienda, el doctor Eligio Ayala, quien desde ese año será ´´el dueño´´ de las finanzas del país; en Justicia, Culto e Instrucción Pública, el señor Rogelio Ibarra; y, en la cartera de Guerra y Marina, el amigo confidente del señor Eduardo Schaerer el ´´prusiano´´ coronel don Adolfo Chirife.

Diez años habían pasado de aquella experiencia trunca; la evolución política del país, aparte de las tentativas desestabilizadoras de enero de mil novecientos quince y del ´´agarrón´´ de altos oficiales que habían sido becados a Chile y la Argentina, nucleados en el ´´Círculo Militar´´, que terminó en el famoso ´´mal entendido´´, hacía presagiar años de sosiego y progreso. Se sumaba a este cúmulo de circunstancias relativamente favorables, una aparente estabilidad económica, más teniendo en cuenta que quien se encargaba del timón financiero del país, era el carismático doctor Eligio Ayala. 

Grupo de oficiales rebeldes – El coronel Chirife es cuarto y el teniente coronel Brizuela quinto desde la izquierda © Amancio Pampliega

Al desarrollo del país se sumaban los ´´Menonitas´´, quienes, en usufructo de una ley, se establecían en el inhóspito Chaco Paraguayo con un primer grupo de pioneros que traían en sus avíos, no solo su fe religiosa, sino su indomable temple de agricultores progresistas.

Además, la economía nacional había recibido una inyección importante como consecuencia del aumento de sus exportaciones durante la primera guerra mundial. Pero; oh paradojas de la libre concurrencia, del libre juego de la oferta y la demanda ¡. Los pícaros de la alta usura, revientan dos bancos importantes de plaza – el de España y el Mercantil – dejando un tendal de arruinados.

Cañonera «LEAL» ADOLFO RIQUELME © Armada de Paraguay

Mientras, en las alturas del poder, ´´se administraba la crisis´´ haciendo política. La interna radical para renovar las autoridades del partido de gobierno, era un verdadero pandemónium. De ella saldrían los jefes partidarios que ocuparían los cargos más importantes, más rentados; las sinecuras más apetecidas.

Por otra parte, en la eterna puja entre el presidente de la república y el influyente senador y ex presidente de la nación don Eduardo Schaerer, se introduce un nuevo elemento urticante, la puja con el ministro del Interior doctor José P. Guggiari, a quien apunta el senador Schaerer, exigiendo al presidente Gondra su salida del gabinete, o sea, del gobierno, imputándole maniobras electoralistas dentro de la interna. Como en enero de mil novecientos doce, la respuesta del presidente Gondra consiste en su inmediata dimisión ¡¡. Apenas un año y medio aguantó esta vez el sensible jefe radical. ´´Ta guapy sapyamí, jeí Gondra´´, dirá en más el ñeengá.

Teatro de Operaciones. Julio de 1922

Nuevamente el pobre país al despeñadero como hacía diez años atrás; pero esta vez en escala aumentada, por obra y gracia del extraño carácter del jefe radical, incapaz de tomar grandes decisiones en los momentos álgidos. Su período presidencial que debía concluir el quince de agosto de mil novecientos veinte y cuatro, tendrá cuatro presidentes ¡más una revolución campal de dimensiones entre los dos grupos radicales, Gondristas o ´´saco pukú´´ contra Schaeristas o ´´saco mbyky´´. Por lo menos el sensible Gondra duró un poco más, desde el 15 de agosto de 1.920 al 29 de octubre de 1.921, o sea; un año, un mes y veintinueve días. En su primera presidencia apenas si tuvo la oportunidad de reconocer las dimensiones de su despacho.

Ocho días quedará el país al garete. El vicepresidente de la república, el eminente constitucionalista doctor don Félix Paiva, no podrá, a pesar de todos sus esfuerzos constituir gabinete, lo que acarrearía su renuncia, desatándose de esta forma, el inicio de la crisis política que culminaría lamentablemente con la guerra civil entre los dos bandos liberales radicales en pugna.

El presidente Ayala felicita al Mayor Estigarribia tras las victorias lealistas en Carmen del Paraná y Caí Puente © Tomás de los Santos

Ambos sectores liberales se pusieron momentáneamente de acuerdo para llevar a la Presidencia a Eusebio Ayala por el voto del Congreso, quien terminaría realizando políticas contrarias a los intereses del siempre desestabilizador y habido de poder político, Eduardo Schaerer, vetando en mayo de 1922 una ley para llamar a elecciones presidenciales, alegando el presidente provisional que el país no estaba preparado electoralmente. Comenzando oficialmente la revolución el 7 de junio de 1922 con el levantamiento de Chirife bajo la dirección civil de Schaerer para tomar Asunción. Por ironías del destino, el jefe militar de la revolución coronel Adolfo Chirife, terminó sus días en las soledades del Alto Paraná, víctima de una neumonía. Finalizaría la revolución radical con victoria de las fuerzas gubernistas

Casi al terminar la revolución, el presidente provisional de la república doctor Eusebio Ayala, presenta su renuncia al cargo, asumiendo la más alta magistratura del país en su reemplazo, el doctor Eligio Ayala, quien sería el que daría la estocada final a los sublevados.

Entre algunas curiosidades que podemos rescatar o destacar del conflicto armado radical tenemos:

  •  Que, los reclutamientos y requisiciones se suceden en ambos frentes: el ejército sublevado contaba con el parque de armas del ejército, pero los ´´saco pucú´´ logran reclutar más hombres que los ´´saco mbyky´´.
  • Los sublevados intentan crear un ´´Partido Nacional´´, de ideología autoritaria y nacionalista, con participación de Chirife y sus comandos, dirigentes ´´schaeristas´´, ´´Jaristas´´ y ´´liberal-democráticos´´.  Según el agregado militar francés en Buenos Aires, el Paraguay necesitaba ´´un dictador que sepa imponerse y dirigir el país´´ con mano férrea, lo que era ´´el programa de Chirife, quien querría la autoridad absoluta´´ para gobernar con el apoyo de algunos ´´notables´´ del país. Esta propuesta de ´´dictadura militar independiente de los partidos´´ pudo haber nacido en Alemania – donde Chirife fue influenciado cuando hacía sus cursos – y encontró eco en algunos republicanos que ofrecieron una alianza al ejército chirifista – que habría reportado a los ´´saco mbyky´´ masas de combatientes colorados – en julio de 1922, que al final no se concretó.
  • En la defensa de la capital, se destacó un joven oficial del ejército, el capitán José Félix Estigarribia, futuro conductor del Chaco y Presidente de la Nación.
  • Culminó el periodo presidencial 1920-1924 el doctor Luis A. Riart, quien ya era habitúe de los gabinetes ministeriales. En ese periodo fueron presidentes Gondra, Eusebio Ayala, Don Eligio Ayala y el doctor Riart.
  • La hegemonía del actor militar en la política se inicia en la revolución de 1922/23 en que se disputaron sectores del Partido Liberal y comandantes militares estimulados por facciones desprendidas del tronco principal liberal. Aquel principio de ´´hegemonía militar´´ encuentra su continuidad en 1936, cuando el coronel Rafael Franco y sus amigos se hacen cargo de la conducción política de la República. Este ciclo se proyecta desde 1936 a 1989 en lo que el escritor republicano Julio César Frutos denominó ´´El ciclo de las Espadas´´.  
  • En el ámbito puramente económico se registra un hecho importante: por ley de la Nación en noviembre de 1923 se autoriza la concesión a la compañía extranjera ´´Liebg´s Extract of Meat co. ´´ para la instalación de un frigorífico que industrializaría la carne, la que se encargaría de la exportación del preciado y apetecible producto a todos los mercados del mundo.

Enérgico, decidido, al poco de asumir, el presidente provisional Doctor Eligio Ayala, mostrando ya sus uñas de político avezado; sin contemplaciones ni pruritos constitucionales, decreta la disolución del Congreso de la Nación, pretextando el estado de generalizado desorden institucional a raíz del alzamiento militar que tuviera apoyo político desde el mismo seno del parlamento nacional. Liberales ´´schaeristas´´ o ´´saco mbyky´´ y colorados adictos o enganchados a la revolución, son puestos en la calle por el decidido primer mandatario.

La incapacidad manifiesta de don Manuel Gondra, para hacer respetar – por segunda vez –  su investidura y el levantamiento militar de junio de 1922, significó un distorsionamiento de la democracia que dio lugar a una larga y sanguinaria revolución de alto costo en términos de vidas humanas y ni que decir para la economía del país.

Promediando el veinte y tres, termina la revolución liberal radical y el país se dispone a curar nuevamente sus profundas heridas y enterrar miles de muertos en esta lucha fratricida. Los más afortunados toman el consabido camino al exilio, entre ellos el ex presidente Schaerer quien veía terminar todas sus aspiraciones de recuperar el poder de la república. Grandes grupos de emigrados políticos ganan territorio argentino, amparo y reparo de nuestras mal querencias.

Probablemente esta historia continuará……

Diego Giménez.

Fuentes:

  • ´´Del 14 y 15 al 2 y 3´´ Una interpretación de la Historia política del Paraguay´´ Eduardo J. Giménez Rabito.
  • ´´Crónica Histórica Ilustrada del Paraguay´´ Tomo III, Milda Rivarola.
  • ´´Síntesis de los Presidentes del Paraguay´´, Raúl Amaral. 
  • ´´Progresismo Republicano y las Ideas Liberales´´ Julio César Frutos.
  • ´´Paraguay Independiente´´ Efraím Cardozo.

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