El gran Bird, padre del Bebop y el Perseguidor

El gran Bird, padre del Bebop y el Perseguidor

El 29 de Agosto de 1920 nacía en Kansas de los EEUU uno de los mejores músicos de la historia del Jazz, compositor e intérprete del saxofón alto, Charles Cristopher Parker Jr., conocido como CHARLIE PARKER, apodado Bird y Yarbird, quien además de ser considerado uno de los mejores saxofonistas; junto a Gillespie y otros, es uno de los iniciadores del Bebop, creando un estilo que rompe con el swing y se basa en la improvisación de una melodía modificando los acordes, introduciendo así, nuevas variaciones sobre la estructura de los temas, con clásicos que se han convertido en estándares del Jazz, como “Ornithology”, “Antrophology”, “Scrapple from the Apple”, “KoKo” “Now´s the time” y “Parker´s Mood”.

A pesar de su gran talento y su indiscutida habilidad con su instrumento en su corta y azarosa vida, se vio envuelto en terribles adicciones, siendo la heroína su más letal compañera, en sus viajes en busca de sonidos inmortales. Sin lugar a dudas no era un personaje de un libro sino uno que se escapó de un libro, inspiración de escritores como Julio Cortázar, que reconstruye magistralmente en su cuento El Perseguidor una escena como ésta:

“Tal vez en 1950, quizás en 1949, pero seguro en Cincinatti, Charly ParKer está preso de la droga, paro bastante antes de morirse en 1955 de un plop de corazón viendo un programa cómico en la tele estadounidense, Parker está ensayando, y está en el estudio el joven Miles Davis, y todo va bien porque es uno de esos días en que la inspiración lo convierte en un genio. Todos están esplendidos en la sala, incluso el técnico de sonido, que hace señales de placer desde su pecera. Y justamente en ese momento, cuando Parker está como perdido en su alegría, narra Cortázar, “deja de tocar, le tira un puñetazo a alguien cuyo nombre es un detalle que no importa y exclama: esto lo estoy tocando mañana”.

La escena está magistralmente reconstruida, y hasta pudo ser inventada, y eso no importa, porque si no ocurrió, debió ocurrir así.

El fantasma de Parker sobrevuela también en el cine con “Bird” de 1988 dirigida por Clint Eastwood y protagonizada por Forrest Whitaker de magistral actuación, así también, en “Alrededor de la medianoche”, el espléndido film del francés Bertrand Tavernier, protagonizada también de modo magistral por Dexter Gordon, con dosis de biografía de Lester Young, indispensable para entender la visión de Bird. Mágicamente toda esa composición nos remite al “El Perseguidor” de Cortázar.

Todo el mundo suponía que Parker era un perseguidor, que tenía hormigas en el alma porque algo lo empujaba desde abajo.

¿Que persigue?

Básicamente la muerte. Pero la muerte a través de una inmolación personal que tendrá la forma de una revolución artística, la muerte asumida como inevitable, poniéndole el cuerpo a la música.

La muerte de Charly Parker es de retruécano, cruel, de paradójico punto y final a una vida atarantada como pocas. Morir dignamente de un ataque de risas frente al televisor no está al alcance de cualquiera, y parece un avatar imposible en el caso de quienes se inyectan veneno para ofrecer a la Parca un cuerpo sin más vísceras que el corazón mismo. Parker no huye de nada, el Jazzman persigue, va en busca de la muerte sabiendo que la alcanzará y lo hace exactamente a los 34 años aunque parezca un viejo. Se muere de risa, el perseguidor del Jazz.

La herencia musical de Parker es un filón inagotable en el que todavía se inspiran los actuales innovadores del Jazz.

Fuentes para mayor información:

-“El perseguidor” Julio Cortázar;
-“Luca”, Un ciego guiando a los ciegos de Carlos Polimeni,
-“Un mito más allá del Jazz y la música”, de la revista Jazzology de 1995.
-Wiki.


Diego Giménez

2 comentarios en «El gran Bird, padre del Bebop y el Perseguidor»

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