El Parlante

Periódico Académico de Divulgación, Ciencia & Tecnología y Opinión de la Realidad Nacional, con óptica universitaria y patriótica.

Especiales Historia del Siglo XX

Las organizaciones más represivas y crueles del siglo 20

Latinoamérica sin dudas a lo largo de su historia ha sufrido mucho. Pobreza, corrupción galopante y desenfrenada de sus gobiernos mixturados por la ignorancia, fanatismo y la aptitud de su población de “hacer aguas” o la vista gorda. Ya sea por conformismo, miedo e incluso simpatía se conjugó en un cóctel explosivo a la hora de la ejecución de crímenes de lesa humanidad.

A lo largo de la historia han ido y venidos líderes hipócritas, algunas dictaduras latinas han sido tan siniestras que rayan en lo depravado.

En Paraguay, en 1954, a través de un golpe militar, el general Alfredo Stroessner asumía como presidente del Paraguay, donde su gobierno se transformaría posteriormente en una de las dictaduras más largas de la historia, no solo de nuestro país sino de la región, solo superada por la tiranía castrista en Cuba, que rige con fuerza hasta hoy día.

La dictadura stronista se basó en el poder policial y militar, teniendo al temible Departamento de Investigaciones como su centro de torturas. La temible Policía de la Capital era la organización represora del régimen. Lugares como el citado Departamento de Investigaciones, el Ministerio del Interior y las comisarias eran lugares a los que nadie quería llegar.

Sabino Augusto Montanaro. Crédito: Abc Color.

En los años 60s, 70s y 80s, la Policía de la Capital tuvo gran “protagonismo” reprimiendo campesinos, dirigentes políticos, periodistas y cualquier sorteado tildado de “contrera”. El Ministro del Interior, Sabino Augusto Montanaro, el jefe de policía Alcibíades Britez Borja, y el jefe de investigaciones, Pastor Coronel y otros, fueron los brazos ejecutores de la barbarie represiva.

Pastor Coronel. Crédito: Abc Color.

Sin embargo, las organizaciones de seguridad del stronato quedan como nenes de pecho ante la crueldad de otras organizaciones de la región, sus “primos” en el Operativo Cóndor en estas regiones, y las Organizaciones surgidas antes y después de la Segunda Guerra Mundial en cuanto a número de víctimas, y métodos de tortura, aunque bien aprendidas algunas, pero sobre todo, en la crueldad y sadismo con que se trataba a los opositores.

  1. Comenzamos el nefasto top con dos organizaciones de países vecinos como lo son la DINA de Chile, y los servicios militares de Argentina.

Países cuyos pueblos recienten todavía con amargura el paso de estas organizaciones en sus vidas.

Logo de la Dirección de Inteligencia Nacional DINA. Crédito: Wikipedia

La temible Dirección de Inteligencia Nacional conocida con su acrónimo DINA fue la Policía Secreta del gobierno militar de Augusto Pinochet, en Chile entre 1973 y 1977. Las cosas que hicieron los servicios de seguridad en Argentina durante el “Proceso de Reorganización Militar” y la DINA en Chile, a miles de opositores, son difíciles de creer.

Estas organizaciones torturaban hasta la muerte.Estas organizaciones se hicieron “famosas” por introducir ratas hambrientas en las cavidades anales por medio de un tubo a los detenidos, entre otras “caricias”.

Manuel Contreras, Director de la DINA. Crédito: Wikipedia

Un libro escrito por la periodista Nancy Guzmán “Ingrid Olderock”, “la mujer de los perros”, que se centra en la historia de la ex oficial de Carabineros relata como la mujer más destacada de la DINA con grado de capitana en ese entonces, entrenaba perros para violar prisioneros políticos en el centro de tortura “La venda sexy”, ubicado en la comuna de Macul.

La DINA como los servicios militares argentinos suministraban descargas eléctricas que llegaban a ser letales en la boca y genitales de hombres y mujeres; en Argentina, los militares se hicieron famosos por su “vuelos de muerte”, donde arrojaba dormidos a los prisioneros al vacío. Se cuenta inclusive que había ocasiones en que el grado de sadismo era tal, que despertaban a los prisioneros minutos antes de arrojarlos.

En Argentina no hay un consenso entre historiadores de cuál fue el número de víctimas que ocasionaron los servicios militares dependientes de la Junta Militar gubernativa, y más teniendo en cuenta que los militares en Argentina estaban en guerra contra grupos terroristas insurgentes como los Montoneros y el ER, que pretendían imponer el comunismo por las armas a través de matanzas callejeras, realizando actos terroristas contra civiles y militares.

MASSERA, VIDELA Y AGOSTI, EN 1977. Créditos: Noticias Iruya.com

En Chile, la DINA fue reemplazada en 1977, por la CNI (Centro Nacional de Informaciones) una vez acabada con la sedición marxista, la cúpula del MIR (Movimiento de Izquierda Revolucionaria) y algunos opositores militantes de la “Unidad Popular” que llevó al comunista eugenista Salvador Allende al poder a inicios de los 70s.

  • Las SS

Las Schutzstaffel, literalmente «escuadras de protección» conocidas como «Las SS» fueron una organización militar, policial, política, penitenciaria, y de seguridad al servicio de Adolf Hitler y del Partido Nazi que operó desde 1929 hasta el colapso del Tercer Reich en 1945.

Esta organización inspiró al servicio secreto de muchos dictadores sudamericanos. Comenzó siendo la seguridad personal del Fuhrer alemán para luego pasar a ser por intermedio de este y funcionarios cercanos, en la policía interna del gobierno y de las fuerzas militares con el objetivo final de mantener la obediencia a Hitler, mientras que el servicio secreto quedó a cargo de la Gestapo, encargada de cazar opositores y judíos, como  de realizar detenciones seguidas de sesiones de torturas atroces e inenarrables.

Heinrich Himmler, visitando un campo de prisioneros de guerra en Rusia. Crédito: Wikipedia

Las SS fueron la principal organización responsable del asesinato genocida de alrededor de seis millones de personas de minorías étnicas europeas como judíos, gitanos y eslavos, en lo que se conoce en la historia como el «Holocausto». Su líder más destacado y reconocido fue Heinrich Himmler.

Que no se habrá escrito ya del régimen nacionalsocialista y de sus organizaciones como las SS o la Gestapo. De los campos de concentración, de los experimentos «médicos»,   de los excesos y atrocidades de sus jerarcas y carniceros. No cabría en una biblioteca todo lo que hay que escribir sobre el tema y menos en este pequeño ensayo.

  • La Kenpeitai

¿Que fue la Kenpetai o Kempeitai? Según cuentan historiadores anti japoneses era el servicio secreto japonés creado por el Emperador Hirohito después del motín del ejército japonés en el año 1936. Según esos historiadores, fue el mismo Emperador quien designó al Teniente General Nakajima Kesago para dirigir esa policía secreta del Estado, dándole instrucciones para que pusiera orden en Japón y en todas las islas conquistadas por el Ejército Imperial.

Oficiales kenpei abordan un tren en 1935. Crédito: Wikipedia

¿Se preguntó alguna vez porque China odia a Japón?

El General Kesago, un pequeño Himmler, un especialista en control, intimidación y tortura, dicen también que fue un prominente miembro de la inteligencia militar japonesa desde 1921. Afirman que en el ejército japonés, aun los más crueles comandantes militares lo consideraban un  sádico y más tarde le fue encomendado el comando 16° del Ejército que invadió China y arrasó Nanking.

Dicen esos historiadores, que Kesago dirigió las violaciones de Nanking en 1937, gozando con las incontables atrocidades cometidas por sus hombres, horrores que él personalmente ordenó y dirigió, tales como miles de violaciones, asesinatos sin razón, bebés ensartados en las bayonetas de soldados bestiales y borrachos, la bárbara ejecución de decenas de miles de soldados chinos que eran alineados, con las manos atadas a la espalda, mientras eran asesinados por soldados japoneses haciendo prácticas de bayonetas.  Esos hechos eran graficados en historietas macabras por editores occidentales.  Se dice que en Nanking murieron entre 150 mil y 200 mil personas. 

Desde luego que la Kempentai como todo servicio policial se encargó de torturar no solo chinos y rusos, sino a toda oposición interna y lo que se le cruzaba. Se dice que la costumbre de ensartar bebes con las puntas de la bayoneta era una obligación realizarla para los miembros recién ingresados, un «bautismo» como prueba de fidelidad y lealtad a la organización y el imperio.

  • Los Jemeres Rojos

Imagínese usted que en Paraguay una organización política extermine a más de tres millones de paraguayos en menos de cuatro años. Pues eso es proporcionalmente lo que hizo el Jemer Rojo del Partido Comunista camboyano en Camboya entre 1975 y 1979. ¿Es usted ingeniero aeronáutico? ¿Es usted prostituta? ¿Es usted intelectual? ¿Usa usted gafas o anteojos? Bueno, usted estaría condenado a muerte por los Jemeres Rojo si era algo de eso, ya que no tenía cabida en el Paraíso Campesino Socialista idealizado por el genocida Pol Pot.

Memorial a los niños muertos durante el régimen de los Jemeres Rojos. Crédito: Wikipedia

El mayor genocidio en términos proporcionales que sufrió la humanidad, no fue el soviético o el chino, sino el de otro régimen comunista, el del Jemer Rojo de Camboya que en menos de cuatro años como señalaba en la introducción exterminó a más del 25 por ciento de la población. Un auténtico baño de sangre.

Pongámonos en contexto, en 1975 los norteamericanos abandonan Indochina, cae Vietnam en manos de los comunistas y cae también Camboya, donde se instala una dictadura de extrema izquierda, la del Jemer Rojo, una organización maoísta radical. El Jemer Rojo tiene un plan: Una revolución social de carácter total, convertir Camboya en la utopía demencial de una «República Comunista de Campesinos», ejecutar de un solo golpe el catastrófico «Salto Adelante» chino y «revolución cultural» realizado por Mao durante 25 años. 

Cráneos de víctimas del régimen conservados en el principal lugar de las fosas comunes. Crédito: Wikipedia

TODO lo que perteneciera al pasado debía ser destruido. Había que reconstruir psicológicamente a los individuos para cambiar completamente a la sociedad. ¿La receta? Utilizar el terror para desintegrar a las bases, las estructuras, y fuerzas tradicionales que organizaban la vida social y reconstruirlas posteriormente con las doctrinas del Partido. Quienes concibieron estas atrocidades fueron burgueses e intelectuales muy alejados de la vida agraria, su masa de maniobra serán campesinos fanatizados en una atmósfera vengativa de guerra civil y fue el caos.

La capital Nom Pen fue literalmente vaciada donde 3 millones de personas fueron empujadas a la campiña sub urbana a tiros, saqueos y asesinatos, los hospitales evacuados a punta de pistola, donde miles de enfermos murieron a la intemperie. Después llegó el turno de las bibliotecas, los archivos, los bancos y finalmente los domicilios particulares, todo ardió a golpe de granadas frecuentemente con la gente adentro.

El líder de los Jemeres Rojos, Saloth Sar, más conocido como Pol Pot.  Crédito. El independiente

La violencia se extendió a otros pueblos donde grupos sociales fueron seleccionados para su exterminio: enfermos de hospitales, militares, mendigos callejeros, prostitutas, funcionarios públicos, profesores, estudiantes, muchos de ellos niños y las familias de las victimas quienes no cabían en el paraíso socialista campesino divagado sádicamente por los Jemeres Rojos. Hubo cerca de 4 millones de desplazados culpables de vivir en «ciudades burguesas» y condenados a trabajar en el campo en condiciones atroces. Desde luego las ejecuciones públicas eran cosa común.

A los chicos se los enseñaba a odiar hasta deshumanizar por completo al oponente. Se enseñaba a los «jemerecitos rojos» a fusilar a otros niños, practicar desmembramientos, palizas, violaciones, etc.  Un infierno.

El Jemer Rojo y Pol Pot,  fueron desbancados del poder por una invasión vietnamita después de cuatro años de horror. Donde dejaron atrás alrededor de dos millones y medio de muertos, una cuarta parte de la población de Camboya asesinada por el delirio comunista.

  • Los Ustachas

Luego de todo lo escrito sobre los Jemeres Rojos, da hasta miedo hablar de los Ustachas croatas, que tuvieron la «condecoración» entre las organizaciones terroristas más sanguinarias del siglo XX de horrorizar a los mismísimos nazis.

Comandos ustacha en instrucción en 1934. Crédito: Wikipedia

Ante Pavelic, el líder de estos enajenados tenía como lema:

«Un ustacha que no pueda sacar al niño del vientre de una madre con una daga, no es un buen ustacha».

La ustacha fue una organización de corte fascista terrorista, ultra católica  basada en el racismo, en el irredentismo croata, aliada en su momento al nazismo.  Creada en 1929 por Ante Pavelic con el objetivo de formar el Estado Independiente Croata.Se estima que asesinaron a más de un millón de judíos, serbios y gitanos durante la Segunda Guerra Mundial. Probablemente el grupo terrorista más prolífico de la historia y el más organizado.

Los Ustachas tenían como costumbre amputar partes de sus víctimas y conservarlas como recuerdo. En una entrevista entre el periodista Furcio Malaparte con líder Ustacha Pavelic, donde al periodista le llamo la atención que al lado del escritorio del líder nacionalista croata se encontraba una recipiente donde pensó que había mejillones, cuando preguntó a Pavelic que era, este le respondió:

La bandera Ustachá del NDH, 1941-1945. Crédito: Wikipedia

«Son veinte kilos de ojos humanos que mis leales ustachas me regalaron esta mañana».

Entre 1941 y 1945 los ustachas fundaron numerosos campos de exterminio, los cuales algunos eran especialmente para niños. El campo de concentración de Jasenovac, dirigido por Dinko Sakic, fue uno de los más brutales de la historia.

El sadismo empleado por los ustasis sorprendió a los mismos nazis y quedó patente en un informe de la Gestapo a Heinrich Himmler, fechado el 17 de febrero de 1942, que certificaba:

«El aumento de actividad de las bandas [rebeldes] se debe principalmente a las atrocidades cometidas por las unidades Ustaši en Croacia contra la población ortodoxa. Los ustaši han cometido sus actos de una manera bestial, no sólo contra los hombres, sino especialmente contra ancianos, mujeres y niños indefensos. El número de ortodoxos que los croatas han masacrado y torturado sádicamente hasta la muerte es de aproximadamente trescientos mil».

El símbolo del Ustaše era una letra mayúscula azul «U» con una granada en llamas y un emblema croata en su interior.

El gobierno ustacha de 1941 a 1945  se caracterizó propiamente por su violencia. La sangre se convirtió en expresión de los valores guerreros de la nación. Las historias de sacrificios fueron comunes entre los escritores afines al régimen. El martirio de los ustacha se asociaba a la supervivencia de la nación.

Mención especial para otros grupos u organizaciones del siglo XX como la KGB soviética, la Stasi de la RDA, y para algunos la CIA del país de las barras y de las estrellitas, que tienen sus historias en lo referente a torturas, confinamientos, muerte y desapariciones forzadas de personas. Pero como dice un camarada, eso será otra historia.

Fuentes: «Exordio: La Segunda Guerra Mundial» (1939-1945)  «Kempei-tai» The Japanese Secret Service Then and Now, de Richard Deacon.

«El Horror de Ingrid Olderock, la más siniestra de la DINA». El Mostrador por Marco Fajardo.

«Las atrocidades del Jemer Rojo» del programa «Tiempos Modernos» de José Javier Esparza.

«Los Ustachas, los monstruos que horrorizaban a los mismos nazis» por Radoslav Yordanov,  Libertad Digital.

Wikipedia.

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