El Parlante

Periódico Académico de Divulgación, Ciencia & Tecnología y Opinión de la Realidad Nacional, con óptica universitaria y patriótica.

Historia Universal Roma Eterna

Retratos de un gran asedio

Las guerras sacan lo peor y lo mejor del hombre, por un lado las barbaridades y la sangre de muchos inocentes, por la otra, resistencia y valor.

El concepto de Masada era el poder expresar el deseo de ser libres, este no era un hecho común, lo común era someterse como esclavos. Fue entonces que entre los años 66 a 67 d. C., los judíos se rebelaron contra el imperio. Los romanos no se quedaron de brazos cruzados, el emperador Nerón sacó del retiro a un general experimentado, pero no por ello, menos exitoso, Tito Flavio Vespasiano con su gran inteligencia, un estratega como pocos se han dado en la historia, dando inicio a la guerra judeo – romana, en la provincia de Palestina.

Masada, la gran Fortaleza, a orillas del Mar Muerto, con más de 400 metros de altitud, había sido proyectada y construida por Herodes el Grande, aprovechando su lugar casi inaccesible e inexpugnable para cualquier ejército. Herodes, que entre otras cosas, había levantado el Nuevo Templo de Jerusalén, una maravilla arquitectónica, que solamente un tirano como él, pudo concebir y realizar, en sus últimos años de vida, ya paranoico, solía utilizar varios de sus palacios para “esquivar” a sus enemigos y conspiradores.

Los romanos emprendieron el asedio que resultó ser uno de los más difíciles, utilizando todas las fuerzas y preparación de sus soldados y sus ingenieros, así como el empuje y la voluntad, propias de la máquina de guerra más grande que vio la historia, que día y noche trabajaron para llegar a la victoria final.

En las crónicas de Flavio Josefo, podemos profundizar aún más, sobre los pormenores de la campaña romana en Judea (aprox. 66 d. C. al 73 d. C.), como así también, el alcance del posterior saqueo y destrucción del Templo, cuyo muro de los lamentos, actual, es simplemente testigo silencioso de la grandeza pasada y de la brutalidad en la conquista de las legiones conducidas por el hijo de Vespasiano, Tito, que en el año 70 había aplastado la ciudad de Jerusalén, amigo del historiador judío a quien llevó a Roma con los tesoros saqueados, que terminaron haciendo posible la construcción del gran Coliseo Flavio.

Josefo siempre fue contrario al movimiento zelote, (que fuera un grupo de judíos nacionalistas, radicales y fundamentalistas religiosos que luchaban por la independencia final de Judea del Imperio Romano), considerados por muchos, el primer grupo terrorista de la historia, a los que no les temblaba la mano para asesinar a los que colaboraban con el gobierno romano en la zona). Entre los zelotes existía una rama más radical, la facción de los “sicarios”, más violenta que el brazo más “conservador”; sus líderes más notorios fueron Menahem ben Yair, Eleazar ben Yair y Simón bar Giora.

El desenlace final

Eleazer ben Yair, líder de los héroes de Masada, tras la muerte de su padre, se convirtió en comandante y estos últimos huyeron, estableciéndose en los palacios construidos por Herodes. Tres años después de la destrucción de Jerusalén, los romanos se dirigieron hasta la Fortaleza, para conquistar la fortaleza, sitiaron el lugar con la intención de obtener rendición, sin embargo no lo obtuvieron. Así se mantuvieron por mucho tiempo hasta que la situación fue insostenible y la derrota, inevitable, derrota que en estos casos, por rebelión significaba la crucifixión, la más atroz de las muertes, o en sentidos más benignos, terminar sus vidas con trabajos forzados, o vendidos como esclavos.

Se dispuso entonces, que Lucius Flavius Silva, (en reemplazo de Lucilio Baso, enfermo; Tito había marchado a Roma), sea el comandante de la Legio X Fretensis, la Décima legión «del estrecho marino», (una legión formada por Augusto), se encargase de la persecución y posterior pulverización de las pocas fortalezas y de los rebeldes que aún se oponían a la “pax romana”.

Imagen: Los romanos disponen las catapultas y torres de asedio en la rampa frente a las murallas. Grabado del siglo XIX.

No se nos puede olvidar la magnífica recreación de este personaje histórico por el gran actor británico Peter O’Toole, quien estelarizara la famosa miniserie de los años ochenta del siglo veinte en “Masada”. En esa serie justamente vemos la construcción y posterior utilización del “ariete” más la torre de asedio,(ballestas, flechas y catapultas completaban este asedio); en el extremo del ariete se posicionaba una “cabeza de carnero”, que golpeaba insistentemente las murallas, era un potente armamento bélico que derribaba murallas “infranqueables”.

Eleazer reunió esa noche a sus hombres, aterrorizado porque “la noche se le venía encima”, pronunciando un discurso donde propuso darse muerte ellos mismos, para evitar el deshonor, ser hechos prisioneros y vendidos como esclavos. De esta forma, dado que el suicidio no es aceptado por las leyes del judaísmo, los hombres mataron a sus familias, posteriormente eligieron a diez de ellos para quitar la vida al resto, entre estos diez eligieron de nuevo a uno que acabó con la vida de los demás, y antes de darse muerte, prendió fuego a la fortaleza, excepto a los depósitos de víveres, para demostrar que actuaron por decisión propia, y no por desesperación.

A la mañana siguiente, los romanos irrumpieron en la fortaleza, y solo se toparon con un silencio sepulcral con 950 cadáveres. Silva entre sorpresa y estupor, no podía entender qué tipo de sacrificio honorable era ese que acababan de cometer los zelotes, ya que para un soldado romano, el honor más grande era el perder la vida en el campo de Marte.

Estos subieron pensando que bajarían, sin embargo nunca bajaron, creyendo que victoria es igual a vivir, y el resultado fue morir, pero como señal de victoria, antes que vender su honor.

Por Camila Sánchez y Gabriel Ojeda.

Más información en:

-Guerra de los judíos. Flavio Josefo. Gredos, Madrid, 1997.

https://www.nationalgeographic.com.es/historia/grandes-reportajes/masada_9799

http://www.primeroscristianos.com/masada/

https://revistadehistoria.es/la-conquista-de-masada/

https://es.wikipedia.org/wiki/Legio_X_Fretensis

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