Tributo al Dr. Alejandro Encina Marín

Tributo al Dr. Alejandro Encina Marín

El día de hoy falleció un maestro, Alejando Encina Marín, profesor de la Facultad de Derecho UNA, persona de sabiduría e integridad intachables, de esos que tanto el Paraguay necesita porque son de esos pocos que todavía impactan e influyen de tal manera sobre uno que no solo queda el recuerdo de sus clases dadas con una categoría magistral, sino también porque fue su misma persona la que deja un legado en aquellos que lo saben valorar y le guardan gratitud.

Conjugaban la figura del profesor y maestro Alejandro Encina Marín varias facetas. 

Primero, la disciplina en el aula que imponía por su sola presencia y ni qué decir cuando iniciaba sus clases; pero no era disciplina autoritaria, ocurre que el placer de escucharlo e intercambiar ideas con él, hacía imposible cualquier distracción. 

«Ninguna mosca volaba en el aula», se decía con razón apenas el profesor Encina Marín iniciaba sus clases y así se mantenía a lo largo de las mismas.

Segundo, la sabiduría expresada con esa elegancia intelectiva y hasta personal que todavía recuerdo vívidamente desde que ingresaba al aula y colocaba su viejo portafolio sobre la mesa, diciendo «señores aquí venimos a aprender y todos lo hacemos, ustedes como el profesor, después de todo se supone que para eso vinimos».

Esas dosis de humor y de fino sarcasmo que lo caracterizaban pero que también hacía que le tengamos tanto respeto, hacía que las clases discurrieran sin que interesen las horas en el reloj. Todavía más, se prefería detener el avance del reloj.

Tercero, el profesor Encina Marín además del probado conocimiento del derecho discurría por las letras y las artes debido a su elevada cultura y dueño de la excelsa virtud de hablar y escribir como pocos. 

Pero no divagaba; el profesor Encina Marín podía poner en aprietos a cualquiera que, por «vivo» soberbio, pretendía pasarse de la raya, como mostrando aquello del llamado «piloteada», hecho que despreciaba con tanta razón.

Conocer del derecho y de sus implicancias sobre el ciudadano y la sociedad, de su relación con otras disciplinas, ya era parte de su bagaje cultural, debido a que él estaba persuadido del valor de la libertad y la justicia, como en efecto defendió estos derechos en cuanta situación se encontraba. 

IMAGEN CRÉDITO: Portal Guaraní


El Paraguay tiene cada vez más docentes, pero cada vez menos maestros. 

Para el profesor Encina Marín, me cabe agregar en este breve ensayo: 

¡Gracias maestro!

Víctor Pavón