Burán; La primera y última vez de un gigante

Burán; La primera y última vez de un gigante

Hoy se cumplen 28 años desde que el transbordador espacial Burán llevase a cabo su primer y único vuelo. 

El 15 de noviembre de 1988 la joya de la corona del programa espacial soviético despegó desde Baikonur a lomos del segundo cohete Energía. Tras dar una vuelta a la Tierra, aterrizó de forma totalmente automática, culminando así el programa más complejo y caro de la historia de la cosmonáutica. 

Se suele decir que el Burán era una simple copia del transbordador espacial estadounidense. Dejando a un lado que no existe nada de ‘simple’ en fabricar una nave espacial de cien toneladas reutilizable y con alas, esta afirmación es falsa. 

Burán es el nombre de un transbordador espacial lanzado por la Unión Soviética en 1988. Aunque el programa de los transbordadores soviéticos se denominaba MKS, terminó siendo más conocido como Burán (en rusoБуран, «tormenta de nieve» o «ventisca»), primer y único vehículo de la serie en alcanzar el espacio. Fuente: Wikipedia

Es verdad que el Burán era externamente casi idéntico al shuttle. Y no por casualidad. Los militares soviéticos querían imitar el aspecto externo y las capacidades del transbordador norteamericano. 

Para el Kremlin el shuttle era una amenaza temible con un potencial desconocido y querían disponer de un dispositivo igual para contrarrestarlo. 

Las más importantes eran:

1-Capacidad de realizar vuelos sin tripulación, una característica de la que jamás disfrutó el shuttle.

2-Ausencia de motores principales lo que permitía aumentar la carga útil.

3-Uso de queroseno y oxígeno líquido. 

Otras diferencias: 

El Burán podía transportar hasta diez cosmonautas, frente a un máximo de ocho en el caso del transbordador. Además, el tren de aterrizaje delantero estaba situado más atrás y su longitud era mayor, para reducir así la rotación y la fuerza de del impacto contra las ruedas. 

Por otro lado, las lanzaderas del programa Burán debían haber llevado dos brazos robot en vez del único que transportaba el transbordador de EEUU y hubieran sido capaces de permanecer hasta un mes en órbita (frente a 17 días del shuttle).

Desgraciadamente, nadie podrá volver a ver el Burán nunca más. Fue totalmente destruido el 12 de mayo de 2002 cuando se desplomó el techo del edificio MIK-112 de Baikonur por culpa de la acumulación de nieve. 

Es curioso el hecho que los rusos apenas se acuerdan hoy de su programa de transbordadores espaciales.

Hace 28 años miles de hombres y mujeres repartidos por toda la Unión Soviética lograron lanzar la nave espacial más compleja jamás construida en la URSS. 

Un trabajo que se ha convertido en polvo, pero que no caerá en el olvido.

Pedro Francisco Acosta Melo

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