El Parlante

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EE.UU. vs China: ¿Quién dice la verdad y quién miente en esta Guerra contra el Enemigo Invisible?

Eran principios de enero, en todo el mundo los rumores sobre un nuevo virus desconocido hasta el momento que atacaba a las personas de manera sigilosa y brutal se iba anunciando a través de los medios de comunicación a fines de diciembre de 2019. Muchos en Occidente se preguntaban si sería como el SARS, pero nadie pensó que volvería a ocurrir en China, las informaciones corrieron en todos lados, por un lado la comunidad internacional rezaba para que sea débil este brote por el otro, los que no creían en las historias que venían de Wuhan, planteaban que el Comité Central del Partido Comunista chino estaba escondiendo valiosos datos.

La ciudad de Wuhan, escenario principal de la pandemia. Crédito: El Tiempo

Pasó el tiempo y aunque la OMS[1] y otros organismos fueron a interiorizarse en el mismo foco de la enfermedad, no faltó quien dijera que todo ya era parte del pasado y que realmente, nadie sabría la cantidad real de infectados como de muertes. Nadie sabía qué pasaba. El centro de la epidemia que se estaba gestando era una ciudad desconocida para todo el mundo, Wuhan, que apenas era recordada cada día de festividades chino en el que se consumían todo tipo de animales de varias especies incluidos gatos o perros, mascotas para occidente, alimento para los asiáticos.

Pero también Wuhan era conocida entre la comunidad científica mundial por instalar un laboratorio ejemplar en cuanto a la investigación de patógenos peligrosos para la salud humana que tuvo la posibilidad de identificar el virus que ahora aqueja a todo el mundo; el Instituto de Virología de Wuhan es una envidia sana de muchos países que no cuentan con este tipo de establecimientos médicos.

Allí trabaja uno de los expertos más respetados por la comunidad internacional, la viróloga Shi Zhengli, encargada de encontrar la posible causa del brote epidemiológico en esta ciudad con 11 millones de habitantes que se ubica sobre el Río Yangtzé a 900 Km aproximadamente de Beijing, el centro económico de la segunda economía mundial.

A pesar de todo lo positivo de este instituto el presidente norteamericano lo acusa directamente como principal culpable de la Pandemia. Donald Trump siempre polémico no se guarda nada para sí y lo dice, aunque a veces debe recular en sus declaraciones por cometer errores garrafales en esta se la tiene entre ceja y ceja. La respuesta airada de científicos y autoridades de Pekín no se hizo esperar.

Entre otras cosas Trump manifestó que “veremos de dónde viene esto”, “muchas personas están observando directamente este asunto, científicos, gente de la inteligencia y otros de manera fuerte, queremos ponerlo todo en conjunto y de allí, finalmente tener una visión clara con respuestas reales que China podría decirnos, eventualmente”, dando a entender que detrás de la pandemia existe un implicado directo que aún no da respuestas a la comunidad internacional; lo dijo el pasado jueves en un evento nocturno en la Casa Blanca. Cuando los periodistas sugirieron que debería dar información exacta sobre lo que él propuso como una investigación seria que irá al fondo de la cuestión demostrando que el COVID-19 fuera originado en el Instituto de Virología de Wuhan el presidente se negó a dar mayores detalles de sus fuentes, alegando que tenía prohibido hacerlo.

Donald Trump, Presidente de los Estados Unidos durante una conferencia de prensa. Crédito: Vanity Fair.

De acuerdo a la inteligencia estadounidense, se habría descartado la teoría conspiratoria que sostiene que el virus fue creado en un laboratorio o modificado genéticamente aunque también, suponen que podría haber sido fruto de un accidente de laboratorio, escapando al exterior y provocando la actual pandemia; el medio se hace eco de la idea que se tiene sobre esta posibilidad, como improbable de manera elevada pero no por ello, imposible de ocurrir. Lo que menos se puede descartar en cualquier situación de alta peligrosidad es el propio “descarte” de posibilidades. De hecho, la inteligencia, a pesar de las investigaciones en este sentido propone seguir lo que los expertos científicos corroboran, de que el COVID-19 no fue creado en un laboratorio.

Siguiendo con este tren de ideas David Heymann, profesor de epidemiología de enfermedades infecciosas en la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres en entrevista para France 24, dijo que “no había evidencia sobre su origen, pero que está estrechamente relacionado con un virus murciélago. Hay muchas teorías sobre cómo los humanos podrían haberse infectado, y no creo que ninguna de ellas pueda ser verificada en la actualidad».

Por otro lado, el Instituto de Wuhan de Virología[2] fue construido en 2015 y abierto en 2018, costó entre 42-44 millones de dólares y fue parte de un proyecto llevado adelante por la Academia de Ciencias de China, con el apoyo directo de la Organización Mundial de la Salud, y tenido desde ese momento, como una referencia en investigaciones sobre las enfermedades infecciosas más peligrosas que pueden aquejar al ser humano; debemos entender que a estas alturas, la comunidad científica actúa de manera que las investigaciones sean en cualquier parte del mundo, una directa co-participación de todos los expertos, de tal forma a unir esfuerzos y experiencias a pesar de las distancias territoriales y sobre políticas de Estado de los diversos países que conforman la red a nivel mundial, algo que surgió desde el CERN con los primeros científicos que habían entendido la importancia de compartir y estudiar con otros colegas alrededor del mundo los resultados de sus pesquisas en diferentes campos del conocimiento y que continúa desarrollándose.

El Instituto de Virología de Wuhan por sus siglas en inglés (WIC) es el banco de virus más grande de Asia y según su sitio web contiene en su colección más de 1500 cepas. Es más, en este instituto las primeras investigaciones relevantes se hicieron sobre la Fiebre Hemorrágica de Crimea-Congo, el VIH, el virus de la influenza, hepatitis, la Fiebre de Lassa, y el Ébola, que luego se convertiría en el centro mundial del estudio de cualquier potencial coronavirus que pudiera atacar a los seres humanos, así como prever las posibles consecuencias de un brote epidémico en cualquiera de los casos. Los coronavirus como hemos aprendido durante toda esta cuarentena son zoonosis, es decir, básicamente son virus que pueden resultar nocivos para la salud de los animales o no, pero que contagiados a los humanos, producen grandes epidemias y ellas, a su vez, pueden ser brotes convulsos que no tienen forma de contenerse.

La viróloga Shi Zhengli es respetada a nivel mundial en el campo de la transmisión de coronavirus de origen animal. CRÉDITO: Johannes Eisele / AFP

Su especialista más reconocida la Dra. Shi de 55 años ha trabajado durante toda su vida con zoonosis y el salto entre especies, formando expediciones para llegar a los lugares más recónditos y estudiar en sus hábitats a los animales que podrían ser potencialmente peligrosos en su transmisión al humano de virus como el actual; además, fue uno de los pioneros médicos que encontraron reservorios latentes de ciertos coronavirus presentes en murciélagos en cuevas, en el sureste de China en el año 2004, y ha participado en trabajos conjuntos con científicos de la talla del zoólogo Peter Daszak, presidente de EcoHealth Alliance[3].

Peter Daszak, presidente de EcoHealth Alliance. Crédito: BBC

Ambos equipos llegaron a la conclusión de que el coronavirus que produce el SARS proviene de los murciélagos. Este descubrimiento fue referido en el año 2017. De allí, que se sospeche, justamente donde se produjo este gran avance en el estudio de estas enfermedades, es donde se originó la actual pandemia. Da la casualidad de que Daszak ha perdido la concesión para trabajar junto a la Dra. Shi, fue revocada directamente por el Instituto Nacional de Salud de los Estados Unidos, exactamente una semana antes de la declaración de Trump[4]. Como vemos, esto va en serio y no macana.

El WIV. Crédito: AFP

La Dra. Shi ya habría dudado y a la vez, se había sorprendido en marzo pasado, cuando las sospechas recayeron sobre su instituto. Es más, no resulta de ninguna manera inútil comentar que este establecimiento es altamente reconocido a nivel internacional por ser uno de los pocos en el mundo en tener los niveles de bioseguridad en 4[5], bajo estrictos protocolos de trabajo que deben cumplirse[6].

Pero, ¿podemos tener claro por qué se dieron estas sospechas? Vayamos a las posibles causas de estas teorías. El portal «The Telegraph» hizo una aproximación a estos eventos accidentales como el de 2003 en Singapur donde un brote de SARS estuvo relacionado a un hospital cuando un doctorando de 27 años se infectó accidentalmente ya que:

Crédito: EFE

“Ese brote involucró laboratorios autorizados para la contención de nivel 3, un nivel por debajo de los estándares establecidos en Wuhan, y una investigación concluyó que los estándares de seguridad habían sido puestos en peligro porque los investigadores se vieron obligados a trabajar juntos mientras se renovaba otro laboratorio. También se informó que el virus SARS se había escapado de las instalaciones de contención de alto nivel en Beijing varias veces. Y no está claro si el COVID-19 se manejara en laboratorios de nivel 4 solamente. La probabilidad de que todo haya sido causa de un fallo humano no está fuera de las posibilidades”.

Los articulistas continúan diciendo:

“Eso aumentaría la posibilidad de una fuga de otro laboratorio, posiblemente el Centro para la Prevención y Control de Enfermedades de Wuhan, una institución completamente separada que se encuentra a 300 metros del mercado de Wuhan inicialmente identificado como la fuente del virus. El WIV ha estado enredado en una red de tensiones internacionales por el manejo de agentes patógenos peligrosos. Originalmente fue producto de una empresa conjunta con Francia, que tiene su propio laboratorio BSL-4 en Lyon”. Technip, era la empresa francesa encargada de la certificación de la edificación, para el cumplimiento de los estándares internacionales de bioseguridad.

Entre las sospechas que caen dentro de la teoría de la conspiración se pueden mencionar aquellas que dicen que la construcción del Instituto de Virología de Wuhan no tuvo condiciones óptimas de construcción, además de que el arbitraje decidió no ir hasta la ciudad, y debido en gran parte a que los oficiales franceses se negaron a proporcionar al Instituto de patógenos mortales que China había requerido para sus investigaciones dentro del recinto, acción a la que se habían opuesto radicalmente, oficiales militares franceses por el riesgo que implicaba dicha operación de alto riesgo.

Crédito: Shepherd Hou EFE

Según el portal France Inter la comisión conjunta que supervisó el proyecto otorgó al instituto plena capacidad para establecer sus propios programas e investigaciones, pues estaban listos para ello; desde un comienzo el quid de la cuestión se mantuvo siempre entre las posibilidades futuras de cooperación entre laboratorios de nivel P4 franceses y chinos, específicamente los de Lyon y de Wuhan. Posteriormente según The Telegraph, el laboratorio de Wuhan tuvo estrecho relacionamiento de cooperación con el Laboratorio Nacional de Galveston, Texas; yendo aún más lejos, su director James LeDuc afirmó que una fuga accidental del WIV sería difícil de darse ya que las instalaciones cumplen con estrictos controles de seguridad y manuales de procesos para tal efecto aunque si bien es cierto, lo mínimo del caso es que no podrían descartar accidentes ya que ellos son imprevisibles y de alguna forma, se dan.

De acuerdo a esto, los teóricos de la conspiración empezaron a entretejer sus paranoicas secuelas, dañando seriamente la investigación científica. Lo que dijo Trump, es consecuencia directa de este ambiente enrarecido que provoca una sospecha creciente de la opinión pública que no sabe a quién creer y dadas las circunstancias, donde de un día para el otro se ponen en entredicho las capacidades de los cultores de la ciencia en ambas potencias.

Pero Trump no dice nada últimamente simplemente por seguir con sus juegos mentales, ya que se halla en campaña por la reelección y no pretende ser totalmente desprevenido en las implicancias futuras de sus palabras con respecto al electorado. Y la respuesta, evidentemente, no se ha hecho esperar, cayendo todo este show mediático en dimes y diretes, idas y vueltas, acusaciones y contraacusaciones, lo que contribuye al ambiente de ebullición tenso que se vive entre las diplomacias. Ante las dos potencias, la opinión pública internacional asiste a este tomálo vos y dámelo a mi constante que polariza las opiniones de la gente común, mientras que los científicos se ven salpicados por estos ataques de ambos bandos, desviando la atención del tema central, que es cesar con la potencia del brote del COVID-19 y del que se intenta, de alguna manera, de sobrellevar por la población del mundo.

China no se amilanó y apuntó sus misiles balísticos diplomáticos a Estados Unidos. En la imagen Xi Jinping en Wuhan.

Según Hua Chunying, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino aclaraba en un tweet el miércoles que el Partido Comunista Chino siempre fue abierto, transparente y responsable en materia de la pandemia, sugiriendo que los norteamericanos también tienen seguridad sobre las posibles causas, insistiendo en que el mundo tiene derecho a saber qué pasa realmente, todo ello, en respuesta a Mike Pompeo, que había declarado que nadie puede tener certeza sobre el origen del COVID-19 ya que el gobierno de China se niega a cooperar y recibir expertos de EE.UU., pasando por encima a la propia OMS.

Captura de pantalla de los tweets de Pompeo y Chunying.

Esta guerra diplomática a través de las redes sociales viene de hace tiempo, por ejemplo, Zhao Lijian había puesto en entredicho a los estadounidenses manifestando que el ejército de EE.UU., pudo haber introducido el nuevo coronavirus a China como guerra biológica.

Captura de pantalla del tweet de Zhao Lijian.

En el tweet decía: “Los CDC fueron atrapados en el acto. ¿Cuándo comenzó el paciente cero en EE.UU? ¿Cuántas personas están infectadas? ¿En qué hospitales? Puede que haya sido el ejército de EE.UU., el que trajo la epidemia a Wuhan. ¡EE.UU., nos debe una explicación!”[7]

Demás está decir en qué forma llegó este mensaje hasta el propio Donald Trump que no se guardó nada bajo la manga para definir que toda la culpabilidad por ese “virus chino” recae en el país asiático, declaraciones que cayeron mal en altos funcionarios diplomáticos de la República Popular de China[8].

Parte de la mofa hacia el Presidente Trump realizada por la cadena Xinhua.
Parte de la mofa hacia el Presidente Trump realizada por la cadena Xinhua.
Parte de la mofa hacia el Presidente Trump realizada por la cadena Xinhua.

El viernes, el Daily Mail y otros medios, se hacían eco de la respuesta china en tono de sorna con figuras de Lego hacia las declaraciones del Presidente Trump que se denominó “Once Upon a Virus”. En esta animación de la cadena de noticias Xinhua de China mofándose de Trump recordando alguna de sus frases célebres enfrentando la pandemia, las figuras de Lego revelan un escenario surreal de confrontación entre un guerrero de Terracota y la Estatua de la Libertad en el que más o menos así, sigue uno de los diálogos:

Guerrero: Hemos descubierto un nuevo virus.

Estatua de la Libertad: ¿Y qué? Es solo una gripe[9]. Compartimos el vídeo completo aquí:

¿Hasta dónde han llegado las teorías de la conspiración con respecto al COVID-19? Sinceramente, veremos cosas irreproducibles, fantásticas y hasta chistosas, y es que todavía, nos encontramos a muchos meses de la solución final: la vacuna. Mientras tanto, de un bando y del otro, seguirán echándose la culpa porque a estas alturas es más fácil encontrar un «MALO DE LA PELÍCULA», que encontrar la cura a la enfermedad.

Fuente:

The inside story of the Wuhan virus laboratory blamed by President Trump for releasing Covid-19 – The Telegraph https://www.telegraph.co.uk/news/0/wuhan-virus-inside-story-laboratory-blamed-donald-trump/?auth=premium&ppw=true&reghardpw=true&regsoftpw=true#Echobox=1588405041

“Enquête sur le P4 de Wuhan, ce laboratoire qui suscite tant de fantasmes, construit avec l’aide de la France”

https://www.franceinter.fr/monde/enquete-sur-le-p4-de-wuhan-ce-laboratoire-qui-suscite-tant-de-fantasmes-construit-avec-l-aide-de-la-france

“How China’s ‘Bat Woman’ Hunted Down Viruses from SARS to the New Coronavirus”. https://www.scientificamerican.com/article/how-chinas-bat-woman-hunted-down-viruses-from-sars-to-the-new-coronavirus1/

“Le laboratoire P4 de Wuhan : une histoire française” https://www.franceculture.fr/sciences/le-laboratoire-p4-de-wuhan-une-histoire-francaise

“The inside story of the Wuhan virus laboratory blamed by President Trump for releasing Covid-19” https://www.telegraph.co.uk/news/0/wuhan-virus-inside-story-laboratory-blamed-donald-trump/

“Les mystères du laboratoire de Wuhan” https://www.lefigaro.fr/international/les-mysteres-du-laboratoire-de-wuhan-20200417

“Un diplomático chino dice que el ejército de EE.UU. llevó el coronavirus a Wuhan” https://cnnespanol.cnn.com/2020/03/13/un-diplomatico-chino-esta-promoviendo-la-teoria-de-la-conspiracion-de-que-el-ejercito-estadounidense-trajo-el-coronavirus-a-wuhan/

“China acusa al secretario de Estado de EEUU de mentir sobre coronavirus” https://www.infobae.com/america/agencias/2020/03/20/china-acusa-al-secretario-de-estado-de-eeuu-de-mentir-sobre-coronavirus/

“Once upon a virus: China mocks the US response to the coronavirus crisis with a Lego-like animation featuring a terracotta warrior wearing a face mask and the Statue of Liberty” https://www.dailymail.co.uk/news/article-8280655/Once-virus-China-mocks-response-coronavirus-crisis-Lego-like-animation.html?ito=social-twitter_dailymailus

“China cita a diplomático de EEUU en rechazo a comentarios de Pompeo” https://www.hispantv.com/noticias/china/450092/eeuu-convoca-pompeo-tensiones

“Nuevo informe especula que nuevo coronavirus se originó en EEUU” https://www.hispantv.com/noticias/salud/449816/coronavirus-origen-eeuu-epidemia-china


[1]La OMS a través de su director Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus en marzo pasado declaraba que China controló bien al virus y que gracias a su esfuerzo, están saliendo de a poco de la pandemia y empezando a volver a la vida cotidiana. “Debemos agradecer lo que ha hecho China porque sus drásticas medidas nos han dado más tiempo para prepararnos”, destacando en ese momento que el 70% de los infectados totales se había recuperado. Esto no es visto con buenos ojos por los estadounidenses que principalmente creen que China esconde información desde el comienzo de la pandemia. Entonces, el problema está en dilucidar si China esconde o no esconde información. Mientras las autoridades chinas, muy reacias a la transparencia de sus actos la polémica seguirá y quizás, no se sepa a ciencia cierta muchos meses o años después. Este tipo de razonamiento evidentemente proviene de la antigua forma de ver al mundo bajo los efectos de la Guerra Fría, una Guerra Fría que comenzó a levantarse desde el aspecto económico desde que Trump asumió la presidencia de Estados Unidos y aplicó medidas económicas proteccionistas contra China y que se recrudeció con el inicio de la Pandemia de COVID-19.

[2]En su sitio web leemos un poco de su historia: “En 2004, los gobiernos de China y Francia firmaron un acuerdo de cooperación para combatir y prevenir nuevas enfermedades, haciendo hincapié en la cooperación activa entre China y Francia en la construcción de laboratorios de alto nivel de seguridad de la biotecnología y la construcción del sistema de leyes y reglamentos de seguridad de la biotecnología. etc. Para implementar el espíritu del acuerdo chino-francés, en 2005, el Instituto de Virología de Wuhan asumió la tarea de construir un laboratorio nacional de bioseguridad de Wuhan, Academia de Ciencias de China. Con casi 10 años de esfuerzos incansables, el laboratorio completó las instalaciones físicas en enero de 2015. En agosto de 2016, obtuvo el certificado de reconocimiento y autenticación para la instalación y puesta en marcha de equipos de protección crítica”. http://english.whiov.cas.cn/

[3]Es una organización no gubernamental con mucho capital que invierte en la investigación científica sobre enfermedades que se transmiten al hombre desde los animales, con sede en New York. Dazak y Shi colaboran fervientemente en el estudio de posibles futuras epidemias que podrían convertirse en pandemias, como la actual COVID-19.

[4]The Telegraph: The inside story of the Wuhan virus laboratory blamed by President Trump for releasing Covid-19

[5]Estos niveles de seguridad en laboratorios fueron puestos como constantes por el CDC, el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades en Estados Unidos. Los investigadores son obligados a cambiarse de ropa y bañarse luego del día laboral.

[6]Ella había mencionado en la entrevista para Scientific American que estaba angustiada porque las historias de Internet y los principales medios de comunicación han repetido la sospecha de que el SARS-CoV-2 se filtró accidentalmente desde su laboratorio a la ciudad de Wuhan, a pesar de que la secuencia genética no coincide con ninguna que su laboratorio haya estudiado previamente. https://www.scientificamerican.com/article/how-chinas-bat-woman-hunted-down-viruses-from-sars-to-the-new-coronavirus1/

[7]«Un diplomático chino dice que el ejército de EE.UU. llevó el coronavirus a Wuhan». Por Ben Westcott, Steven Jiang. CNN en Español.

[8]Causó revuelo esta afirmación del Presidente Trump por considerarla de tinte racista. Pero en la guerra todo vale dirían los estrategas.  

[9]Esta referencia a las expresiones de Trump en el inicio de la pandemia no implican los esfuerzos realizados posteriormente luego de que la misma atacase de manera fuerte a las principales ciudades de Estados Unidos, convirtiéndose en breve el país del Norte en el foco principal, sobrepasando a la mismísima Italia, afectada de manera brutal por el virus. También esta alusión puede sorprendernos pues es la misma cantaleta que repite a toda costa, aún incluso luego de verse desbordado el sistema sanitario del Brasil por su presidente Jair Bolsonario quién también, siguió el mismo juego mediático de Trump. Es más, hasta ahora Bolsonaro sigue manteniendo que el COVID-19 es apenas una “gripesinha”.

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