Postales del Alma: una odisea llamada existencia

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Anoche tuve la oportunidad, en la Feria Internacional del Libro, (desarrollada hasta el día de hoy en el Centro de Convenciones del Mariscal López Shopping), de compartir mesa con otros colegas y profesores de la prestigiosa Universidad del Norte en la presentación de tres libros, el primero de denominado “Poemas y Canciones” de Juan Manuel Marcos, editado por Criterio, el segundo, “Juan Manuel Marcos: un periplo por su voz poética” escrito por José Antonio Alonso Navarro, de la Editorial UniNorte y “Postales del Alma”, de Bea Bosio.

Aquí va mi síntesis sobre el libro «Postales del Alma».

Las redes sociales son hoy en día un arma de doble filo. Pueden extraer lo mejor del ser humano y también, lo peor.

En este caso Beatriz Bosio, incursionó desde una etapa difícil de su vida, en el Instagram; esto es lo que el mundo conoce como movimiento influencer, pero sin quererlo, Beatriz, va más allá de lo que esta herramienta, aparentemente ofrece.

Con su afición a la fotografía, esa cálida acción de envolver el tiempo en una imagen asequible a los demás, que refleja los estados de ánimo de las personas, o simplemente la contemplación de nuestro entorno natural o la artificialidad de las grandes urbes, ha plasmado a través de esta importante red social, lo que las masas consideran la transformación de las imágenes en poesía y así, una marcada reflexión que sustrae del ruido cibernético, para preservar lo poco que aún tenemos de humanos.

La poesía entonces, sustraída de este murmullo virtual, entronca con las emociones y la mirada entrañable, aquella que extirpa de nosotros lo mejor, pero que también puede transmitir los miedos y frustraciones de la humanidad, la angustia, el perdón, la alegría esquiva, ese auto-exilio que patentamos con las nuevas tecnologías al alcance de un solo click.

¿Qué implican los pensamientos publicados en las redes sociales por la autora de Postales del Alma?

Aquí un extracto:

«A mí me gustaba perderme en los charcos y pensar que eran como secuelas. Heridas de lluvia marcando las calles después de la tormenta. No sólo hacían la magia de reflejar al mundo dado vuelta, sino que también eran como una suerte de buen augurio. Una promesa. Porque no había charcos eternos. El sol siempre cicatrizaba esas huellas, al fin de cuentas».

Pues que, ante la impregnada ilusión de la que somos objeto en las distintas plataformas virtuales, la autora, cierra un círculo que emerge desde estas tinieblas cibernéticas contemporáneas en las cuales estamos prácticamente esclavizados.

Obligados por esta transparencia que se posiciona como el error más grande de estos tiempos, que tirado por el suelo el misterio, transparentar nuestras vidas a los ojos de extraños, no puede ser el objeto y fin último de nuestra voluntad; autores modernos se han preguntado lo mismo en estos años.

Mesa de presentación en la FIL 2019. De izquierda a derecha aparecen: Alejandro Gatti, Beatriz Eugenia Gonzalez de Bosio, Nery Peña, Bea Bosio, José Antonio Alonso Navarro, Daiane Pereira Rodrígues y Gabriel Ojeda La mesa de presentación. Fotografía: Claudio José Fuentes

De esta forma la poesía, el saberse pensar, a través de la virtualidad, como una voz significativa que logre afianzar el celo aún vigente que algunos tenemos por la búsqueda de la belleza y lo sublime, que se sustrae de las tormentas de mierda como diría Byung-Chul Han, de inútiles contemplaciones e irrisorias formas de perder el tiempo, todo sea, por formar parte de este panóptico virtual, que se salda con repeticiones recurrentes e inconsecuentes para aterrizar en el corazón de los internautas no puede pasar desapercibida.

«Dicen que con el tiempo ciertos seres en convivencia se mimetizan».

Evidentemente, el carácter mimético entre el autor y el lector, debe ser una y sólo una experiencia a partes iguales, donde el sentir y la ebullición de las almas consolide esa energía co-participativa.

Por ello, este libro debe ser atendido no sólo como una parte de la experiencia de la autora con los vaivenes y golpes que nos ofrece la vida, sino también como el bálsamo que curará las heridas del alma para aquellas personas que se sientan dolidas o angustiadas, o quizás, por qué no decirlo así, con el sentir agradecido por vivir segundo a segundo, esta gran odisea llamada EXISTENCIA.

Este acto literario y cultural finalizó de la mejor manera con un gran homenaje a los autores y presentes, por parte de la orquesta de cámara y coro de la Universidad del Norte que nos deleitaron con músicas del nuevo cancionero y una excelente puesta en escena, que dieron aún más, brillantez al de por sí, genial acto. Estuvieron en la mesa Beatriz Eugenia Gonzalez de Bosio, Alejandro Gatti, Daiane Pereira Rodrígues, Nery Peña, Bea Bosio, José Antonio Alonso Navarro y quien escribe estas líneas.

Agradecimientos:

Agradezco las palabras y el apoyo del Prof. Dr. Juan Manuel Marcos para que forme parte de este gran acto cultural llevado adelante por la Universidad del Norte, que dirige desde hace 27 años como el gran luchador artístico que es, proveyendo de calidad, ciencia y cultura a propios y extraños, que sin duda, representa un hito en la historia de nuestro país que debe ser ejemplarmente copiado por otras universidades.

Quisiera también, agradecer a la autora, Bea Bosio, por permitirme expresar algunas palabras sobre su libro. Por último, mi sincero saludo al Decano de la Facultad de Periodismo, Prof. Lic. Nery Peña por estar siempre allí, aconsejándome y aportando para que todo siga saliendo de la mejor forma en esta difícil tarea que nos toca realizar, afianzar la cultura y la lectura en un país que merece un mejor presente.

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Gabriel Ojeda

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