Dictadura comunista china con manos libres para perseguir a ciudadanos de Hong Kong

Dictadura comunista china con manos libres para perseguir a ciudadanos de Hong Kong

La dictadura comunista ha ganado la pulseada ante las manifestaciones de la oposición en Hong Kong que buscaban durante más de un año, lograr que no se recrudeciera el control del politburó chino sobre las decisiones comerciales o políticas.

Xi Jinping finalmente hizo caso omiso a las fuertes advertencias de las organizaciones del mundo que clamaban por la libertad de expresión y el respeto a los derechos humanos fundamentales en Hong Kong por el régimen de Pekín.

La dictadura comunista no se impresiona ante las muestras de consideración de la opinión pública mundial en contra de sus intereses, ellos a su vez, se abalanzan sobre la otrora libre ciudad comercial, que detrás de Miami ha sido una de las tres más grandes en libre comercio, la tercera era la orgullosa Ciudad del Este.

Esta política agresiva del régimen comunista solo busca enaltecer las grandes capacidades de una burocracia totalitaria que se encubre tras el héroe Xi Jinping que anhela un mundo chino alejado del pensamiento crítico, de las posiciones ciudadanas contrarias a las decisiones verticalistas del estado chino y por sobre todas las cosas, perseguir con brutalidad toda muestra de librepensamiento.

En anteriores publicaciones veníamos anunciando lo que se preparaba, y ahora, se dieron las favorables circunstancias para aprobar (demás está decir que se esperaba, no es nada nuevo) la ley china de seguridad nacional para Hong Kong que promueve la cadena perpetua o algo peor, para todos los adversarios políticos o líderes no gubernamentales que organizan protestas para una mayor participación ciudadana bajo los preceptos democráticos de la tolerancia y la construcción del diálogo proclive a mejorar las relaciones del régimen con otras sociedades.

Aún no tenemos acceso al documento in extenso, aprobado por el legislativo chino del Comité permanente de la Asamblea Nacional Popular, pero dentro del mismo, se barajaba la posibilidad de lograr para los intereses del régimen efectos de retroactividad en la ley, para hacer prevalecer la “pacificación de la nación” mediante la persecución violenta y la censura total del gobierno a todos aquellos sindicados por cometer actos abominables en contra de Xi Jinping y su comparsa, o “producir actos criminales de naturaleza continuada”, es decir, protestas, manifestaciones o la capacidad de los ciudadanos de organizarse o reunirse para debatir sobre las políticas públicas de la dictadura que gobierna China desde Mao Tsé Tung.

Se cuenta también que como en el continente las penas irán hasta la cadena perpétua, sin embargo, esto es apenas el comienzo, de lo que será posteriormente, una excusa para culpar a los adversarios, perseguirlos, torturarlos y asesinarlos en la plaza pública de Tiananmen u otra, bajo el gatillo de los cancerberos del comunismo.

Durante más de un año las manifestaciones y protestas llevadas adelante por los líderes opositores que claman mayores libertades individuales y su contrariedad contra las leyes que censuran actos públicos que no estén sujetos a los deseos de su máximo líder y la persecución sistemática a pensamientos que no se establezcan dentro de los parámetros de lo políticamente correcto que a estas alturas es como decir que “todos viven felices y alegres en la gran Nación gobernada por este atroz dictador llamado Xi Jinping”.

Lastimosamente, se tomó la decisión de devolver Hong Kong a China, por parte de Inglaterra, pero bueno, el mundo ha demostrado una vez más, que no es perfecto.

El Parlante

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