El Parlante

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Yemen: carnicería, enfermedades y la destrucción de su legado histórico

El Patrimonio de la Humanidad de la ciudad de Sanaa, en peligro.

Una guerra civil que ha enfrentado al país a la peor catástrofe social y sanitaria en Yemen, ante la atenta mirada internacional, negligente e indiferente ahora suma a sus trágicos acontecimientos, las de fuertes lluvias e inundaciones que intensifican la destrucción del patrimonio de la humanidad por la UNESCO, una serie de edificios antiguos que ya no resisten los embates del clima, que a su vez provoca una escalada de enfermedades ya existentes como el cólera, la malaria o hasta el dengue. De esto se hizo eco la semana pasada el portal internacional Al Jazeera.

La antigua ciudad de Sanaa se cae a pedazos y el polvo de su malograda existencia se mezcla ahora en una argamasa putrefacta de escasez de alimentos y crímenes de guerra atroces, el adobe no resiste este golpe constante del agua, el abandono y la negligencia gubernamental, desde hace años, pero ahora, radicalizada por una guerra que terminará por destruir este histórico sitio arqueológico que data desde antes del siglo once de nuestra era.

Un hombre camina entre ruinas de edificios colapsados en la antigua ciudad de Sanaa. [Imagen: Khaled Abdullah/Reuters]

Entre las grietas de la desidia de los propios dueños y el debilitamiento estructural provocado por la enjundia de las condiciones meteorológicas, la situación de esta histórica ciudad se ve atada por los derrumbes constantes, algo imposible de solucionar tal y como se presenta la realidad sociopolítica de Yemen.

Así, los escombros de la historia serán pulverizados por las fuerzas unidas de las armas humanas que sumen a la población civil en la peor de las catástrofes humanitarias en la actualidad, según la ONU, Amnistía Internacional, La Cruz Roja y otros organismos, en un mundo, muy preocupado por la pandemia de Covid-19 y el poder de la naturaleza indómita que terminará por enterrar la visión de un pasado lejano, que ha servido de base desde la cual, se ha erigido la nobleza y la esperanza de los yemeníes. Según el portal Al-Jazeera, unos 5000 edificios elevados presentan goteras en sus techos y 107 de ellos, ya están completamente colapsados.

Este escenario negro para la ciudad de Sanaa, se suma a los cinco años de guerra civil que enfrenta a dos facciones militares, ha dejado una cifra escalofriante de más de 100 mil muertes, llevando a la hambruna al 80% de los sobrevivientes. Se suma a esto, una escalada de contagios por Covid-19 en todo la nación, que no puede contenerse ni medirse, lo que genera preocupación en la Cruz Roja internacional, la OMS y otras organizaciones que siguen el decurso de los acontecimientos en ese país árabe.

Este conflicto comenzó durante la Primavera Árabe en el 2011 y a consecuencia de ella, se rebeló una facción del ejército que clamaba por democracia, en contra del entonces dictador Ali Abdillah Saleh, que como Gadafi en Libia contenía los avances del ISIS, Al Qaeda y otros grupos terroristas fundamentalistas islámicos.

Saleh dejó el poder tras 33 años, en manos de su vicepresidente Abdrabbuh Mansour Hadi y éste comenzó luego el proceso que enfrentó varias sublevaciones de los acólitos y seguidores del presidente defenestrado más ataques constantes de Al Qaeda y los movimientos separatistas del sur del Yemen que unieron fuerzas para crear una coalición que dividió el país en dos y causó mucho caos y muerte de miles de inocentes hasta el día de hoy; su gobierno estuvo envuelto en el desconocimiento histórico de minorías y una total indiferencia hacia factores socioeconómicos y regionales.

El movimiento huti finalmente aprovechó la mala forma de gobernar de Hadi y se hizo con el poder fáctico en el norte de Yemen defendiendo a la minoría chiíta zaidí que es contraria tanto al ex presidente depuesto como contra el actual vicepresidente. Estos revolucionarios lograron tomar la ciudad de Sanaa en el 2015 y obligaron a Hadi a refugiarse en el exilio; sin embargo, luego de esto Arabia Saudita con el apoyo de otros ocho países aliados de mayoría sunita y apoyados por las tres potencias del consejo de seguridad de las Naciones Unidas, Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña se volcaron a tratar de restaurar el poder de Hadi en la nación y bombardearon varios meses las principales ciudades, bastiones de los hutíes que en guerrillas continúan resistiendo. El impacto de una victoria total de los hutíes es evidente, el incremento del poder geopolítico de Irán, principal responsable de la fuerza huti.

Al presente, la calamidad se convirtió en una hecatombe de singulares implicancias y ningún analista político de la región arábiga piensa realmente en que este conflicto, a pesar de las negociaciones de tregua puedan obtener la tan ansiada paz.

Mientras tanto, ahora, a los padecimientos de una indefensa población se suma la destrucción de los Patrimonios históricos de la humanidad, y nadie, pero nadie, puede hacer nada para remediarlo, a pesar de que en la semana que pasó las autoridades hutíes hicieron un llamamiento desconsolado a las UNESCO para salvar lo que todavía queda en pie de esta milenaria cultura.

Fuentes:

–.https://www.aljazeera.com/amp/news/2020/08/yemen-unesco-listed-sanaa-houses-collapse-heavy-rains-200810081839188.html?__twitter_impression=true&fbclid=IwAR1bA-qF1pA6byz0xHT3v4Ho-y2CMsWLVu6i6INQSPY8us1giBodzHYoGmc

–.https://www.amnesty.org/es/latest/news/2015/09/yemen-the-forgotten-war/?fbclid=IwAR2HjcE515Ag8OUdwEK0V0lkFGs06_Oy5ooqt69NixvpuMNw399O3uIPbJw

–.https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-46287160?fbclid=IwAR0XgJsulC7l7DSfwcWuIzGrvwH9BcnjJ0S-HBgJcTiguMsGCcNsFaB7uTE

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